La final de la Liga MX paralizará al país: América - Cruz Azul protagonizan clásico capitalino

21/05/2013 - 1:00 am

Ciudad de México, 21 de mayo (SinEmbargo).-El Distrito Federal vivirá una semana distinta. Siete días que paralizarán una de las ciudades más pobladas del mundo. Este Clausura 2013, el gobierno del futbol fue centralista. Cruz Azul y América juegan una final de clásico.  Dos partidos que los melancólicos añoraban y que las nuevas generaciones podrán entender un poco el por qué estos dos equipos generan tanto a tanta gente.

Es una serie de dos escuadras que han superado grandes obstáculos mentales que sufrían. Los de Coapa tenían dos torneos consecutivos llegando a semifinales sin tener el éxito deseado. Dos semifinales donde al equipo de Miguel Herrera le faltó concentración para lograr superar la antesala del partido definitorio. Algo cambió en este semestre.

El América es un equipo al que se ama o se odia con la fuerza pasional, muchas veces exagerada, de aficionados que esperan un fin de semana para olvidarse de todo y ver al equipo amarillo perder o ganar según las afiliaciones de colores que se tenga. Las Águilas llegan a una final y eso garantiza que una gran parte del país esté pendiente de lo que hagan en la cancha.

Su rival, Cruz Azul se quito el fastidioso lastre de no ganar nada. Del sub-campeonísimo ya nadie habla desde que en el caribe mexicano quedó enterrado tras ganar la Copa MX. A partir de ese momento, como un parteaguas bíblico, un nuevo episodio en la historia de Cruz Azul parece haber nacido. El argumento es el juego mostrado en esta liguilla.

Una avalancha azul avanzó en la fase final con sendas muestras de buen juego. Con la confianza de quien se siente liberado, con la certeza de saberse grande. Son ocho campeonatos de “La Máquina” que desde 1997 no alza un campeonato de liga. Una afición herida y somnolienta, hoy llena el estadio azul a pesar de la lluvia y de todo. La ilusión de sacar los gritos ahogados por más de una década es suficiente argumento para entregarse.

El ataque americanista es letal. Con dos tipos con características diferentes que se han acoplado conformando una pareja capaz de cambiar un partido en dos minutos. Raúl Jiménez ilusiona. Mientras el joven se afianza en nuestro futbol, los aficionados ven crecer a un delantero con capacidades contundentes que hace mucho no se veían en un jugador nacido en suelo mexicano. A su lado, Christian “Chucho” Benitez hace vibrar al Azteca cuando toma la pelota y encara. El ecuatoriano provoca expectativa a 100,000 personas que abarrotan en presencia y más con ilusión el coloso de Santa Úrsula.

Una final retro. Una final que le cambió el rumbo a muchos aficionados de los años 70’s y 80’s. Hoy son dos equipos con armamentos distintos. Uno más colectivo otro con dos armas nucleares futbolísticas. El 2 de marzo de este año, se enfrentaron en el Azteca por el clausura 2013. América borró a Cruz Azul de la cancha. El panorama hoy luce distinto. La final luce pareja, espectacular y digna del futbol. Habrá que disfrutar.

Francisco Espinosa

Lo dice el reportero