Ciudad de México, 22 de octubre (SinEmbargo/ La Ciudad Deportiva).- Muy sufrido el camino. Así fue lo que vivió la Selección Mexicana Sub-17 este martes contra Iraq. Ganaron 3-1 pero por momento ese triunfo que les daría un respiro en certamen se vería complicado por los rivales.
El primer camino que recorrió la Selección Sub-17 no fue bueno. Una goleada 6-1 llegó y las caras largas aparecieron. Para este juego tenían que componer el rumbo y así lo empezaron a hacer. Los nuestros tenía el control del partido, eran los que marcaban la pauta de cuántos pasos dar antes de llegar al área rival y hacer sentir el peligro.
Sí, hubo imprecisiones a lo largo del primer lapso pero las supieron superar. Los últimos toques no fueron los correctos la mayoría de las veces, pero después recordaron cómo crear daño en el arco iraquí. A los 31 minutos, Alejandro Díaz puso el 1-0. Ese balón entró muy esquinado después de un buen centro de Calderón, así se abría paso el cuadro mexicano.
Diez minutos después, a los 41’, el panorama se vio todavía más claro. Un saque de manos largo, peinado una vez por el ataque nacional e intentado sacar con la cabeza por el conjunto iraquí, le quedó a José Almanza para que rematara dentro del área chica y pusiera el 2-0. La tranquilidad llegó.
Para el segundo lapso la selección de medio oriente se acordó de su pasado, de todo lo que han sufrido y sacaron la casta. Mejoró mucho después del descanso y a los 61 minutos tuvieron un tanto que los hacía soñar. Después de que Nadhim hiciera una buena jugada más una serie de rebotes, Sherko sacó un disparo de larga distancia que pasó por un mar de piernas y se incrustó. El 2-1 llegó y el camino se nubló para los nacionales.
Los rivales crecieron. El nervio apareció. Ellos fueron mejores y el camino que se había vuelto con un cielo muy claro y despejado comenzó a nublarse y una que otra alerta apareció. Los cambios parecían no ser suficientes pues con el paso de los minutos los iraquís se volvían más fuertes.
En el desenlace del partido los dirigidos por Raúl Gutiérrez parecían retomar ese camino. Ya tocaron más el balón y lo tuvieron más en medio campo. Aún así los rivales hacían sentir peligro cada que atacaban. Las líneas fueron adelantadas por los mexicanos y eso pareció darles un poco más de respiro.
Y el sol salió. Ulises Rivas, después de un buen centro de Luis El Primo Hernández que le cayó a Iván Ocha recentrado, la metió por el centro de la portería. La tranquilidad llegó y el camino se iluminó en Al Ain.
México tiene sus primeros tres puntos en el Mundial Sub-17. Esto hace que las ilusiones de la segunda ronda se mantengas pues lo benevolente del torneo te permite avanzar hasta con tres unidades y con una buena diferencia de puntos. El próximo encuentro de los nuestros será contra Suecia.




