Ciudad de México, 8 de diciembre (SinEmbargo).- Pobladores de Hueypoxtla, Estado de México, donde fue abandonado el contenedor que transportaba una cápsula de cobalto 60, exigen a las autoridades explicarles qué riesgos corren.
En el lugar aún trabajan expertos químicos y cerca de 200 elementos de la Policía Federal se encuentran en el área que se mantiene cercada.
De acuerdo con el periódico Reforma, un mando policiaco reveló que antes del martes las autoridades del Instituto Nacional de Investigación Nuclear (ININ) deben llevarse la batería de cobalto-60 que se halla en un ejido de la comunidad.
Los vecinos se quejan del proceder de las autoridades, que, afirman, no les proporcionan información alguna sobre los riesgos que podrían enfrentar y cómo cuidar su salud, por lo que continúan con su vida normal: caminan por las calles, salen en bici y los niños pasean.
Además, según el diario, un habitante de la zona afirmó que son discriminados en el autotransporte, pues los choferes no quieren darles servicio ante "el riesgo de contaminarse".
Desde que se dio a conocer la noticia, el pueblo ha sido estigmatizado y sus habitantes son señalados por estar "contaminados", dijo el hombre a Reforma.
Ante esta situación, las personas que viven en Hueypoxtla temen perder sus empleos.




