Ciudad de México, 22 de septiembre (SinEmbargo).– Las reservas internacionales sumaron una semana más de caída, lo que significa un saldo de 182 mil 999 millones de dólares tras una reducción de 479 millones al corte del 18 de septiembre.
Con esta séptima baja de forma consecutiva, la disminución acumulada desde el cierre de 2014 es de 10 mil 240 millones de dólares.
De acuerdo con el estado de cuenta del Banco de México (Banxico) la variación semanal en la reserva fue resultado de la compra de dólares del Gobierno federal al Banco de México por 35 millones de dólares, una reducción de 800 millones como resultado de la asignación de subastas diarias sin precio mínimo, conforme a los mecanismos estipulados por la Comisión de Cambios y a un incremento de 356 millones de dólares por el cambio en la valuación de los activos internacionales del Instituto Central.
Las reservas son las divisas y el oro propiedad del Banco de México, que se hallan libres de todo gravamen y cuya disponibilidad no esté sujeta a restricción alguna; la posición a favor de México con el Fondo Monetario Internacional (FMI) derivada de las aportaciones efectuadas a dicho organismo; las divisas provenientes de financiamientos obtenidos con propósito de regulación cambiaria del FMI y otros organismos de cooperación financiera internacional o que agrupen a bancos centrales, de bancos centrales y de otras personas morales extranjeras que ejerzan funciones de autoridad en materia financiera.
Por otro lado, Banxico explicó que la base monetaria (billetes y monedas y depósitos bancarios en cuenta corriente en el Banco de México) aumentó 548 millones de pesos alcanzando un saldo de 1,078,792 m.p. Esta cifra implicó una variación anual de 21.4 por ciento.
La cifra alcanzada por la base monetaria al 18 de septiembre significó un incremento de 15 mil 899 millones de pesos en el transcurso de 2015. Se estima que este comportamiento es congruente con el patrón estacional de la demanda por base monetaria, considerando el efecto temporal asociado a la celebración de elecciones en nuestro país, cuyo impacto en las tasas de crecimiento anual se debería ir diluyendo a lo largo del tiempo.




