México, 23 Oct (Notimex).- Más de un centenar de piezas que retratan la cultura coreana, entre ofrendas funerarias, indumentaria de la realeza, instrumentos musicales, pinturas y porcelana, se exhiben en la renovada sala permanente dedicada a Corea del Museo Nacional de las Culturas.
La música y la danza coreanas, mezcla de ánimo festivo y espiritual, sonoro pero también contemplativo, amenizaron la apertura del renovado espacio dedicado a La tierra de la calma matutina, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Las aportaciones culturales de esta nación asiática peninsular son recreadas a través de tres ejes: Ceremonias del ciclo de la vida, Costumbres tradicionales y Aportaciones: Tecnología, ciencia y expresión artística.
El discurso museográfico que abarca desde el periodo Neolítico hasta principios del siglo XX, es resultado de dos años de trabajo por parte de un equipo de especialistas del INAH, coordinado por la curadora Silvia Seligson, investigadora del museo.
En el acto, el embajador de la República de Corea en México, Chun Bee-ho, se congratuló que la instalación de la sala permanente de Corea en el museo se de en el marco de los 53 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
“La cultura extiende puentes de comunicación y entendimiento entre los pueblos y un museo conserva sus patrimonios históricos y culturales; también es un potencial espacio creativo de nuevas tradiciones”, expresó.
Por lo anterior, agregó, las piezas que aquí se exponen representan una parte de la cultura coreana y proyectan la esperanza de su pueblo por interactuar con cada uno de los mexicanos y extranjeros que se acercan a conocer su cultura a través del arte.
El montaje parte de acervos provenientes del propio espacio museístico, donados en 2000 por la Fundación Corea. En ese año abrió una sección dedicada a este país, la cual ahora ha sido trasformada en forma y fondo como parte del proyecto de actualización y rehabilitación integral, arquitectónica y museográfica, del Museo Nacional de las Culturas.
La intención es actualizar constantemente la sala para integrar aquello que los coreanos siguen aportando hasta la actualidad.
Durante el recorrido por la sala, la investigadora Silvia Seligson explicó que la primera parte recrea los ritos funerarios y la ceremonia de boda. La concepción tradicional de la muerte se representa con réplicas de ofrendas de la época Neolítica (c. 3000 a.C.) y el periodo de los Tres Reinos (300-668 d.C.).
En la sección Ceremonias del ciclo de la vida, el budismo se ilustra con piezas emblemáticas del periodo de los Tres Reinos y de las dinastías Goryeo (918-1392) y Joseon. Proveniente de China, esta religión fue recibida favorablemente pues se consideró que al igual que el chamanismo, otorgaría buena suerte y protección, tanto a la nación como a los individuos.
El tema dedicado a las Costumbres tradicionales se centra en el estilo de vida durante la dinastía Joseon, con énfasis en la ideología neoconfuciana y la jerarquía social imperantes. Es posible apreciar atavíos de la realeza y la gente del pueblo, diversas pinturas de la Corte y costumbristas, además de mobiliario y objetos representativos de labores tradicionales de las mujeres y los eruditos de esta época.
Finalmente, la sección destinada a las Aportaciones: Tecnología, ciencia y expresión artística, hace hincapié en los avances que se dieron en estas ramas durante las dinastías Goryeo y Joseon. Los coreanos inventaron y perfeccionaron instrumentos astronómicos, meteorológicos y de impresión, sin contar la creación del alfabeto coreano hangeul, un efectivo sistema fonético para escribir su propia lengua.




