El sector pesquero genera 24 mil millones al año, pero en 20 años podría desaparecer...

17/01/2016 - 12:02 am

Los resultados de una investigación arrojaron que de no cambiar el sistema actual bajo el que se realizan las prácticas pesqueras en México, esta actividad tendrá sólo 20 años más de vida.

Foto Carlos Aguilera - Sinaloa (2)
El esquema con el que actualmente se practica la pesca en el país, debe cambiar para preservar la actividad económica y a la población de peses. Foto: Carlos Aguilera

Ciudad de México, 17 de enero (SinEmbargo).– El sector pesquero nacional, de seguir funcionando como hasta ahora, tendría sólo 20 años más de vida. Factores como la sobrepesca, el poco valor agregado de los productos y la pesca ilegal dañan la actividad de la que dependen más de 2 millones de personas, además de que se atenta directamente contra la fauna marina del país.

De acuerdo con el estudio Pesca y Economía del Océano. Sustentabilidad y rentabilidad a nuestro alcance, realizado por el Fondo para la Defensa del Medio Ambiente (EDF por sus siglas en inglés), de no modernizar el esquema que actualmente funciona se atentará contra una de los principales motores de desarrollo y crecimiento económico del país, que hoy en día, comienza a sufrir las consecuencias de no transitar a un esquema sustentable con los productos que vienen del mar, desde la generación de energía hasta la producción de alimentos.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las tendencias internacionales observadas en muchas poblaciones explotadas no son alentadoras y crece la presión sobre los recursos. Por otra parte, el Instituto Nacional de la Pesca (INP) estima que a nivel mundial se ha alcanzado la captura máxima posible en la mayoría de los recursos pesqueros, por lo que los esfuerzos también deben enfocarse en las actividades acuícolas.

México es de los principales productores de pescados y mariscos en el mundo.  Según la investigación del EDF, actualmente se vive con prácticas de sobrepesca, por el poco valor agregado que tienen los productos del mar en el país y por la pesca ilegal, que ha restado competitividad a la actividad, pero que abona a la desventaja con el resto del mundo.

Esto es, que hay una situación en la que se pesca más pero lo que se extrae tiene poco valor; dentro de todo esto, está también el daño que a diario se le ocasiona a la riqueza de los mares y costas mexicanas: 11 mil 122 kilómetros de litoral y 3 millones de kilómetros cuadrados de mar patrimonial, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que en México hay aproximadamente 11 mil 122 kilómetros.

El estudio del EDF, que se basó en la información de las 28 pesquerías más importantes del país, señala que “de no hacer nada y mantener las políticas de manejo actuales, en 20 años el sector estaría condenado al fracaso, pescando la mitad de lo que hoy captura y perdiendo casi la totalidad de sus ganancias”.

Los investigadores se encontraron con un mercado concentrado en generar volumen y no valor.

El valor de la producción anual es de 24 mil millones de pesos al año, el 0.08 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, similar a lo generado por el jitomate.

En comparación con el resto del mundo, el valor agregado de la pesca en México es 80 por ciento menor, ya que mientras a nivel mundial se obtienen en promedio 3 dólares extra por cada dólar que se extrae de la pesca, en el país se generan sólo 60 centavos.

El otro problema, la pesca ilegal, ha provocado una sobreexplotación de los recursos pesqueros. Aproximadamente, por cada 10 kilos de pesca legal, hay otros seis obtenidos de manera ilegal.

En 20 años se capturaría la mitad de lo que hoy se produce y se perderían hasta el 97 por ciento de las ganancias y la cantidad de preces en el mar se reduciría en 38 por ciento.

PESCA BASADA EN DERECHOS

De esta actividad dependen más de 2 millones de mexicanos. Foto: Carlos Aguilera
De esta actividad dependen más de 2 millones de mexicanos. Foto: Carlos Aguilera

En este sentido, los investigadores proponen un sistema basado en derechos y de combate a la pesca ilegal, con lo que se podrían aumentar los ingresos en más de 211 millones de dólares anuales y asegurar una producción sostenida con un 24 por ciento más de capturas y 70 por ciento más peces en el mar, en comparación con un escenario donde no se realiza cambio alguno.

Según lo explicó en entrevista con SinEmbargo, la doctora Laura Rodríguez Harker, Directora general del Programa de Océanos de EDF en México. el programa basado en derechos, que comenzó aplicarse aquí en 2008, se enfocó en el Golfo de California, – Baja California, Baja California Sur, Sonora, Nayarit– una zona de mucha riqueza y biodiversidad, y que está colocada como una de las principales más productivas en términos de captura de recursos marinos.

Agregó que el factor en común para la aplicación de este modelo, es el compromiso que viene por parte de los tres niveles de gobierno, comerciantes, productores, artesanos y científicos, “en algunos lugares empezaron los productores y en otros el gobierno, pero el común denominador es que los sistemas exitosos requieren de la participación y compromiso de todos los sectores. Es uno de los elementos críticos y comunes de los sistemas exitosos”.

La actualización del marco legal existente, conllevaría a la creación de programas de modernización con un enfoque innovador y co-participativo, ya que sostienen que el país tiene la capacidad de ser líder global en pesca sustentable.

Según Rodríguez Harker, los encargados de la pesca se encuentran dentro de un círculo vicioso, en el que están concentrados en pescar más para captar más ganancias que se utilizarán en los gastos que trae consigo la actividad tal y como se realiza actualmente.

“La manera de atacar eso es atendiendo de manera específica a cada sector, que no haya carrera para ver quién saca más, sino que cada pescador  conozca su cantidad segura para que pueda saber qué tanto obtendrá de ahí, que es lo que se ha realizado con las más de 300 pesquerías que ya han migrado a eso, a una actividad ya más emprendedora, más estratégica y esto lleva a más ganancias y una población de peces más estable”, comentó.

En el mundo, la tendencia busca revalorar y aprovechar de manera sustentable los bienes y servicios que vienen del mar, al tratarse de una actividad que garantiza la seguridad alimentaria de 3 mil millones de personas, además de que en los países costeros genera empleos para 260 millones de personas.

En México, 300 mil familias dependen directamente de la actividad pesquera y otros 2 millones lo hacen de manera indirecta. Es de los principales productores de pescados y mariscos en el mundo, por su producción anual de un millón 753 toneladas, lo que lo coloca en el lugar 17 a nivel global.

De acuerdo con los investigadores, sí este mismo año se modificara la forma en como se aprovechan los recursos pesqueros, en 10 años México sería uno de los 10 principales productores de pescados y mariscos del mundo.

De entre las acciones que se proponen, está la puesta en marcha de programas de cuotas individuales de captura, el Manejo Compartido por Cuotas, la implementación de Derechos Territoriales de Pesca, hasta la puesta en marcha de las Zonas de No Pesca o Zonas de Refugio Pesquero.

Sólo cinco pesquerías han optado por este modelo desde 2011 y son las que están ubicadas en el Golfo de California. Y se  han implementado con la colaboración de las comunidades de pescadores, autoridades federales y estatales científicos y organizaciones de la sociedad civil.

Con eso, las ganancias netas de los pescadores han aumentado 8 por ciento, pese a una pesca 40 por ciento menor.

En México, hay más de 17 mil 199 empresas pesqueras, la mayoría trabajan la captura y el resto a la acuicultura, comercialización, industrialización de los productos y a otras actividades como alguna artesanía y envasado.

Daniela Barragán

Daniela Barragán

Es periodista por la UNAM, con especialidad en política por la Carlos Septién. Los últimos años los ha dedicado al periodismo de datos, con énfasis en temas de pobreza, desigualdad, transparencia y género.

Lo dice el reportero