La Parroquia de San Pedro Apóstol, mejor conocida como la Iglesia hundida de Churumuco, es una de las “edificaciones sepultadas” ubicadas en Michoacán. Te compartimos tres iglesias que han quedado bajo el agua o lava petrificada para conocer más de esta entidad desde casa.

Ciudad de México, 22 de mayo (SinEmbargo).- Michoacán cuenta con muchos atractivos turísticos y maravilla a propios y extraños con sus paisajes, comida y hasta con sus construcciones sepultadas. Algunas de ellas por fenómenos naturales o por consecuencia de la mano del hombre, pero que hoy en día están enterradas y forman parte de los atractivos del estado. Te compartimos tres Iglesias sepultadas para que desde tu casa conozcas estos curiosos casos de Michoacán.

IGLESIA HUNDIDA DE CHURUMUCO

La Parroquia de San Pedro Apóstol, es mejor conocida como la Iglesia hundida de Churumuco. Fue construida en 1800 y quedó bajo el agua junto con todo el pueblo en el año de 1965, debido a la construcción de la presa El Infiernillo.

Esta edificación formó parte de la historia de nuestro país, ya que en tiempos de la colonia el cura José María Morelos y Pavón fue párroco de esta localidad y en 1813 ofreció en este recinto varias misas.

Hoy en día, esta antigua construcción sobresale de las aguas que llenan la presa y puede ser observada de cerca gracias a las lanchas que te llevan hasta ella, y si así lo deseas puedes descender de la misma para permanecer unos momentos sobre los vestigios que quedan de la iglesia, una experiencia sin duda inigualable.

IGLESIA DE SAN JUAN PARANGARICUTIRO

En 1943 un fenómeno natural hizo desaparecer por completo dos poblados cercanos a Uruapan, Paricutín y San Juan Parangaricutiro. Sin embargo, el nacimiento de lo que hoy conocemos como el volcán Paricutín, no pudo cubrir por completo la Iglesia del Señor de los Milagros.

La lava petrificada sólo enterró una parte de esta edificación del siglo XVIII, dejando visible una de sus torres, así como algunas columnas y su fachada clásica.

El nacimiento de lo que hoy conocemos como el volcán Paricutín, no pudo cubrir por completo la Iglesia del Señor de los Milagros. Foto: Cortesía

Actualmente, este sitio es considerado como una maravilla natural de Michoacán y un atractivo ideal para el turismo. Para llegar a él, lo puedes hacer cabalgando desde Angahuan hasta San Juan, un paseo que es apto para toda la familia.

IGLESIA HUNDIDA DEL CARMEN

En 1937 una fuerte lluvia provocó que una especie de presa que contenía las aguas residuales y tóxicas que provenían de la Mina Dos Estrellas se rompiera, provocando un deslave que sepultó a casi todo el pueblo y terminó con la vida de miles de trabajadores y sus familias.

La catástrofe cubrió la tercera parte del pueblo y prácticamente toda la iglesia del Carmen, de esta última, sobrevive una de sus torres, que quedó como testigo del trágico acontecimiento.

Un deslave sepultó la tercera parte del pueblo y prácticamente toda la iglesia del Carmen. Foto: Cortesía

En la actualidad es posible visitar la Iglesia hundida del Carmen, que se convierte en una visita obligada del pueblo mágico de Tlalpujahua una vez que acudes a la mina dos estrellas que se encuentra a pocos kilómetros del lugar.