En un amplio reportaje publicado este día, The Washington Post señala que el fracaso educativo en México, así como su ex aliada Elba Esther Gordillo, son un lastre para el Partido Acción Nacional (PAN), su candidata a la presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota, y el actual mandatario, Felipe Calderón.
El Post afirma que Gordillo, “presidenta vitalicia” del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), es más poderosa aún que Jimmy Hoffa, el corrupto y poderosísimo dirigente sindical estadounidense desaparecido en situaciones todavía no claras.
El influyente diario norteamericano recuerda las alianzas que hizo Calderón con Elba Esther en 2006, y plantea cómo ese apoyo –que derivó en la entrega de plazas de la administración pública– a la dirigente sindical acusada de corrupción, se le ha revertido a él, a su candidata y al PAN.
“Cuando fue electo presidente hace seis años, Felipe Calderón designó a un operador político brillante y enérgico para corregir un sistema de educación pública en ruinas, donde los maestros compran y venden sus plazas y la mitad de los niños abandonan la escuela después de la secundaria. Ese político era Josefina Vázquez Mota, quien se desempeñó como secretaria fiel de la Educación durante 27 meses, antes de que fuera sacrificada por Calderón en un acto de oportunismo político y aplastada por su némesis, Elba Esther Gordillo, la ‘presidente vitalicia’ del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), una de las mayores organizaciones obreras en el mundo’, dice The Washington Post.
Vázquez Mota competirá el 1 de julio en las elecciones presidenciales como el abanderada del partido en el gobierno de Calderón, la primer candidata femenina viable en la historia moderna de México, recuerda.
“Pero ella se está quedando atrás, cayendo al tercer lugar, según las últimas encuestas, todavía tratando de convencer a los votantes de que ella y su partido de centro-derecha traerán un verdadero cambio. Lejos de la atención de los medios sobre la violencia de la guerra respaldada por Estados Unidos contra los cárteles de la droga, la lucha de Calderón y Vázquez Mota para transformar el sistema de educación pública muestra cómo una visión de una sociedad más moderna de México sigue chocando con un viejo México acosado por acusaciones de corrupción y el amiguismo”, agrega el Post.
En los últimos días, dice, los maestros han sido acusados del robo de copias de un examen nacional en un esfuerzo por aumentar las puntuaciones de los estudiantes. Y los maestros que se niegan a tomar los exámenes para demostrar su competencia básica, abandonaron sus escuelas en señal de protesta, mientras que Calderón proclamó que ‘ya basta’ y se les rogó que regresaran a clases.
"El sistema educativo está en crisis profunda y corre el riesgo de fracaso total", dijo a The Washington Post David Calderón. El líder de un grupo de reforma denominado Mexicanos Primero produjo un documental, que fue un éxito de taquilla, sobre el triste estado de las escuelas: ‘De panzazo’.
En la mayoría de las mediciones, el sistema educativo de México es de bajo rendimiento. El país es miembro del Grupo de los 20 y se jacta de ser la 14va economía más grande del mundo, pero sólo una cuarta parte de sus hijos gradúan de la preparatoria. Estudiantes de sexto grado en México reciben 562 horas de “aprendizaje de instrucción” al año, dice el Post. En Corea del Sur, que es 1,195 horas, de acuerdo a Mexicanos Primero.
“Las malas escuelas del país han empujado a millones de inmigrantes con poca educación a hacer su camino ilegalmente a Estados Unidos en busca de empleos y oportunidades. La clase media mexicana abandona en masa las escuelas públicas y pagan matrículas elevadas de las academias privadas. Aunque los resultados de las pruebas dicen que México ha subido algunos puntos en la última década, el país sigue dando tumbos y está en el fondo entre los estados miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, un club de naciones industrializadas”, señala el diario norteamericano.
Cuando Calderón nombró a Vázquez Mota en el año 2007, dice el Post, los dos se comprometieron a poner fin a la venta de plazas. “Querían empujar a los docentes a tomar exámenes con el fin de conseguir su trabajo y para recibir aumentos de sueldo. En el centro de cualquier debate sobre la educación en México está Elba Esther Gordillo, cuyos 1.4 millones de sindicalizados pueden hacer o deshacer a los candidatos políticos”.
“Llamada ‘La Maestra’ con una mezcla de respeto e ironía, Gordillo es famosa por su ropa de diseñador, su condominio en el sur de California y una cara transformada por las cirugías plásticas. En 2005, ella y el sindicato crearon su propio partido político, llamado Nueva Alianza. En 2008, dio a sus diputados Hummers (después del escándalo que se produjo, dijo que las camionetas iban a ser subastadas para recaudar dinero para las escuelas). Acosado por cargos de que se ha enriquecido a expensas del dinero público, cargos negados por ella y nunca probados, un crítico ha llamado a Gordillo el Jimmy Hoffa en un vestido”.
Hoffa fue un célebre dirigente sindical de Estados Unidos, mafioso, que dirigió a los camioneros.
“Las cuentas financieras del sindicato de maestros no se han hecho públicas. Gordillo es más grande que Hoffa”, dice The Washington Post.
“Durante los últimos 23 años, los presidentes mexicanos han ido y venido prometiendo reformar la educación, pero Elba Esther sigue siendo el último negociante, a menudo descrito como la segunda persona más poderosa de México. Se negó a ser entrevistado por el Post. Calderón le debe por lo menos una porción de su estrechísimo margen de la victoria de 2006. Militante de toda la vida del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Gordillo se cambió de bando del PAN en la elección para apoyar a Calderón”, recuerda el diario.
“Después de su elección, Calderón nombró a los aliados de Gordillo en varios altos cargos en el gobierno, incluyendo a su ahijado como subsecretario de Educación. Calderón llegó a un acuerdo con Gordillo de que el sindicato, no el gobierno, debería dar lugar a las reformas, para evitar las protestas masivas y el cierre de escuelas, de acuerdo con información de la Secretaría de Educación. Calderón dijo que los nombramientos que otorgó a Gordillo fueron promesas hechas por la administración saliente y que se sintió obligado a cumplirlas”, señala el diario norteamericano.




