México, 21 Jun. (Notimex).- La candidata por Nueva Alianza al Gobierno del Distrito Federal, Rosario Guerra Díaz, aseguró que su labor, antes que política, siempre ha sido de carácter social, por eso no está condicionada a los resultados de los próximos comicios.
Al encabezar un recorrido por el Proyecto Ecológico Tarango, en el parque del mismo nombre, destacó que el objetivo de muchos de los candidatos de Nueva Alianza es conseguir que sus luchas, en las que llevan ya tiempo, alcancen un carácter gubernamental.
La candidata aliancista aseguró que ese es el caso de este proyecto ecológico, “el cual va a seguir porque no inició hoy y no terminará mañana", porque existen grupos como el representado por el ecologista Manuel Ontiveros, quien contenderá por la diputación federal en el Distrito 17.
En compañía de habitantes de Santa Rosa, quienes han resultado afectados por la construcción de la Supervía que conectará la Avenida de los Poetas con la Calzada de las Águilas, la candidata aliancista expuso las bondades de este proyecto.
Subrayó que éste es un ejemplo de cómo evitar que siga creciendo la mancha urbana, mediante proyectos en los que se invita a la misma comunidad a proteger sus áreas ecológicas y se les capacita para mejorar sus condiciones de vida.
Durante el trayecto en el que los lugareños le manifestaron sus preocupaciones, Guerra Díaz detalló que Tarango puede ser un ejemplo de cómo impulsar las ecotecnias, favoreciendo a los habitantes de muchas maneras.
Al respecto, Manuel Ontiveros detalló los avances que han tenido a lo largo de los últimos tres años a través de la aplicación de programas de rehabilitación de barrancas y que son importantes sistemas naturales de recuperación de los mantos freáticos.
En ese sentido, el también presidente del Comité de Cuencas de Tarango detalló que el Proyecto Ecológico Tarango cuenta con una extensión de 267 hectáreas, de las cuales 50 por ciento son áreas verdes y bosque y el otro 50 por ciento de propiedad pública.
El proyecto, agregó, tiene tres parques: Tarango, Presa Tarango y Los Álamos. Se pretende que tengan una interconexión como parque lineal, para protegerlos como uno de los últimos bosques vivos que quedan después de los de Chapultepec y Tlalpan.
Este lugar, situado entre el Cerro de las Cruces y el Desierto de los Leones, se encuentra en una parte estratégica donde los vientos corren de poniente a oriente, lo que convierte al bosque en el "gran ventilador” de la ciudad.
El proyecto ecológico incluirá todo un programa de capacitación y participación, a fin de educar y fomentar la cultura ecológica, para lo cual trabajan en la “casa de paja”, una construcción hecha a base de adobe y paja que se convertirá en el ejemplo de una vivienda ecológica y sustentable.




