
Balenciaga, nacido en Getaria (Gipuzkoa), España en 1895, se distinguió del resto de los diseñadores, pues no sólo hacía bocetos de sus creaciones sino que también los confeccionaba, así que tuvo amplio dominio de la costura y el manejo de los tejidos.
El oficio lo aprendió bien de su madre Martina Eizaguirre, quien trabajaba como costurera para importantes familias de la zona entre los que destaca la de los marqueses de Casa Torres.
El diseñador español se enamora del exquisito gusto de la marquesa para vestir y su espléndido guardarropa adquirido en famosas casas de París y Londres, es ella quien introduce al joven Cristóbal en un mundo de refinamiento prio de las elites culturales europeas.
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Su ascenso no tuvo grandes dificultades, su talento era evidente. En San Sebastián inició su periodo de aprendizaje como sastre de la prestigiosa Casa Gómez y New England, después trabaja para los Grandes Almacenes Au Louvre de San Sebastián y en solo dos años es nombrado jefe de taller de confecciones para señora. Su estancia ahí le da la oportunidad de viajar a París y se establece tiempo después en Burdeos para trabajar en la casa de modas de unos amigos.
ABRE LAS PUERTAS DE SU CASA AL MUNDO

Con la guerra civil española, Balenciaga se ve obligado a replantear su negocio por la proclamación de la Segunda República que provoca el exilio de su clientela más distinguida. Después de varias cambios y aperturas de sucursales fue con el estallido de la Guerra Civil en 1936, que no tiene otra opción que abandonar el país para refugiarse en París.
El 5 de agosto de 1937 presenta con éxito su primera gran colección de alta costura. En la década de los cuarenta las creaciones de Balenciaga presentarán además reminiscencias de la indumentaria tradicional e histórica española, sobre todo, a través de su soberbio empleo de ricos bordados y pasamanería en espectaculares modelos de noche.
De aquí en adelante su carrera tendría una mayor proyección internacional:
1947. Nace el primer perfume de la Casa Balenciaga con el nombre Le Dix y Balenciaga presenta la línea denominada tonneau o barrol, iniciando una interesante etapa de experimentación del volumen en torno al talle y en la espalda.
1951. Balenciaga opta de nuevo por la fluidez y huye de las encorsetadas figuras imperantes desde 1947. Siguiendo los principios que guiaron la línea barril, introduce el traje semientallado, caracterizado por su volumen en la espalda que contrasta con el talle ajustado en el frente.
1955. Nace Quadrille, el tercer perfume de la Casa y Balenciaga presenta la túnica, un vestido en dos piezas de líneas rectas y depuradas que envuelve el cuerpo sin oprimirlo. A la túnica le sigue en 1957 el vestido saco, un paso más en la evolución sartorial que comenzó con la línea barril en 1947. Sus creaciones de líneas puras y fluidas continúan revolucionando la moda del momento.
1958. Presenta el vestido baby doll, caracterizado por la sencillez de su silueta trapezoidal que elimina el talle, y los vestidos de cola de pavo real, más largos por detrás que por delante. Abraham crea para el modisto el gazar, un tejido de propiedades escultóricas apto para sus creaciones cada vez más conceptuales. El Gobierno francés le otorga el título de Chevalier de la Légion d’honneur por sus servicios a la industria de la moda. La prensa internacional lo consagra como «el Maestro» y el «Rey de la alta costura».
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1959. Los trajes sastre presentan nuevas líneas, con chaquetas cortas y talles subidos. Destaca el estilo Imperio de talle alto en las creaciones de noche.
1960. Balenciaga diseña el traje de novia de Fabiola de Mora y Aragón, nieta de la marquesa de Casa Torres y futura reina de Bélgica.
1963. Balenciaga presenta un estilo sport de gran elegancia y sorprende con la introducción de las primeras botas de alta costura realizadas por Mancini.
1967. Balenciaga introduce formas cada vez más puras y abstractas. Periodistas y clientes aclaman la colección por su destacada maestría y originalidad.
1968. Diseña los uniformes de las azafatas de Air France. Presenta su última colección en primavera y anuncia su retiro, así como el cierre de todas sus casas de París, Madrid, Barcelona y San Sebastián. Balenciaga deja la alta costura tras 50 años de plena dedicación a su oficio.
1972. Diseña el vestido de novia de María del Carmen Martínez-Bordiú, nieta de Franco y futura duquesa de Cádiz. El modisto fallece en Jávea (Alicante), el 24 de marzo, y es enterrado en el pequeño cementerio de su Getaria natal.
HOMENAJE AL MAESTRO
Varios recintos, acogen la impresionante obra de Cristóbal Balenciaga, para aquellos que aman el diseño de modas o simplemente admira a estos grandes personajes que hicieron el mundo diferente, vale la pena visitar:
Musée Galliera
París, Francia
Exposición: Del 13 de abril al 7 de octubre

En homenaje al maestro de la costura (1895-1972) y con motivo del 40 aniversario de su muerte, el Museo Galliera desvela, con el apoyo de la Casa Balenciaga, una colección de moda reunida de forma apasionada por el diseñador y generosamente donada al museo por la familia.
Corsés armados con ballenas y casaquillas, trajes de luces de satén, boleros de terciopelo, capas y manteletas, vestidos de volantes, estolas de cachemir, muestras de bordados y pasamanería... Todas estas piezas creadas por Cristóbal Balenciaga componen y abigarran esta colección de los siglos XVIII, XIX y XX.
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Cristóbal Balenciaga Museoa
Getaria, España
Exposición: Permanente

Ubicado en el Parque Aldamar de Getaria, Gipuzkoa, el Museo dedicado en su totalidad a Cristóbal Balenciaga consta de dos volúmenes: el histórico Palacio Aldamar (edificio del siglo XIX donde Balenciaga comenzó a adentrarse en el mundo de la costura y la moda) y el edificio anexo, una nueva planta.
El recorrido por el museo arranca en la sala cero situada en el palacio Aldamar donde los visitantes conocerán los hitos de la vida de Cristóbal Balenciaga gracias a un documental de 20 minutos sobre su vida y obra que resumirá al público la trayectoria vital del modisto.
El edificio
La parte más especial, y relevante, se sitúa en los tres cubos suspendidos sobre el hall del nuevo edificio. Aquí encontraremos la exposición permamente del modisto que se nos presentan en forma de "desfile atemporal". Los vestidos no se exponen en orden cronológico, sino en seis espacios entrelazados pero separados en función de "criterios temáticos": Comienzos, Día, Cóctel, Noche, Novias y Balenciaga Escencial.
La exposición permanente compuesta por 90 piezas se mantendrán como máximo un año, por motivos de conservación, aunque el discurso expositivo será siempre el mismo. De este modo, se espera poder sacar a la luz el resto de vestidos y complementos de la colección, 1200 en la actualidad, y las nuevas piezas que se vayan depositando.
Piezas en el museo
Entre las piezas encontramos el vestido de novia de la Reina Fabiola de Bélgica, cuatro trajes de Grace Kelly, Monna Bismarck, 29 piezas de Rachel Mellon y los 109 de la colección personal de Hubert de Givenchy, entre otros...
Museo del Traje
Madrid, España
Exposición: Del 30 de junio al 16 de septiembre

Visita la exposición "Mirar y pensar Balenciaga", en el Museo del Traje, de Madrid, que permite introducirse en el mundo del modista español a través de las imágenes de sus creaciones realizadas por el reconocido fotógrafo de moda, Manuel Outumuro.
Los modelos retratados, que abarcan desde 1935 hasta 1968 pertenecen a la colección de la Fundación Cristóbal Balenciaga y constituyen un ejemplo de las mejores creaciones del modisto de Getaria (Guipúzcoa), desde la destacada influencia parisina de sus primeros años hasta la calidad arquitectónica de sus diseños de los últimos años 60.
Uno de los retos que tuvo que afrontar el artista cuando recibió el encargo de fotografiar las creaciones del maestro fue enfrentarse "a hacer fotos sin modelo, nunca lo había hecho. Era la primera vez que me enfrentaba a bodegones y tenía que hacerlo captando el estilo de Balenciaga", precisa el artista.














