Harta de rimas y versos, la flaca enloqueció. Desde la estación del limbo estaba la muerte buscando a su nuevo gabinete de gobierno. Enfadada de almas en pena o cadáveres existencialistas bajó a la tierra en busca de un equipo más completo.
Por ser un fantasma culto haciéndose el inculto, optó por jalarle los pies a Enrique Peña Nieto, necesitaba un juglar que maldijera todo y en su intención de ayudar a la flaca provocara una risa a las víctimas antes de pasar a la ultratumba.
La huesuda necesitaba defenderse de algún asalto extraterrestre de los locos que se resisten a los encantos de la eternidad. Corrió por "Los Zetas" y les destruyó toda su mercancía para llevarse a sus sicarios, cerrándoles de ojo y levantándose las enaguas de una pasión inventada, para formar la Secretaría de la Defensa Nacional.
En su viaje sobre huesos algo sentía que le faltaba: los maestros, aquellos titiriteros del conocimiento, capaces de forjar la curiosidad por saber a los migrantes en la tierra de los vivos y ahora trasladarla a los muertos, con un ímpetu que cuelga los pies de los ignorantes y los invita a sumarse a ese tránsito entre gritos y reclamos al más allá, protestando por la reforma educativa.
En el cielo, el purgatorio o en el infierno se impartirían las clases dependiendo la clase de persona que se fue en otra vida.
Estaba la parca buscando a quien más llevarse para terminar de formar su equipo de trabajo transitorio, ocupaba de un Secretario de Gobernación con conocimientos acerca de la muerte y su celebración en México, pero sobretodo que supiera escribir calaveras para que la muerte pueda seducir a sus súbditos con poemas.
Pero la anarquía no iba a dominar las mieles de la eternidad ya sea sobre las nubes o en el inframundo, sino que requería jalar de las corbatas o faldas a diputados y senadores, capaces de crear un consenso entre la niebla de indecisiones que de repente comenzaba a pintar de blanco y negro el rostro de algunos legisladores, escurriéndose entre la vanidad y la picardía de los artículos constitucionales recitándose por última vez para evitar ser trasladados al otro mundo.
Pero ni eso, ni los crucifijos ni oraciones, servirán de nada. La flaca ya iba por sus cabezas, estaba cansada de los gritos ciudadanos y decidió callar las manifestaciones llevándose a los culpables a trabajar, donde a duras penas sus huesos tienen voz y voto.
Mujeres y niños primero, sentenció la exploradora porque la ternura también alimenta a las nubes de regocijo y para crear otra nación, decidió pasar por los chiquillos los primero de noviembre.
Al estilo Saw, decidió llevarse en un costal a los que no apreciaban la vida, pues de acuerdo al protagonista Jigsaw, no merecen vivir, por lo que se les adelantó a los suicidas vocacionales, diría Mario Benedetti y burlona con risa en mano, les quitó el honor de ponerle mute a los latidos.
Y así, la más temida emprendió su recorrido con la malicia de formar un nuevo territorio con la miscelánea de almas por extinguir este mundo que se deshace cada minuto.




