En entrevista con "Los Periodistas", el historiador Lorenzo Meyer advirtió que la violencia criminal y la corrupción interna colocan a México en una posición de vulnerabilidad frente a Estados Unidos, que podría usar al narcotráfico como argumento político y moral para presionar al Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Ciudad de México, 3 de enero (SinEmbargo).- Lorenzo Meyer, doctor y profesor emérito del Colegio de México (Colmex), aseguró que mientras en México existan organizaciones criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) esto representará una seria amenaza para la soberanía nacional.
En entrevista con Alejandro Páez y Álvaro Delgado en el programa de "Los Periodistas", el cual se transmite a través del canal de YouTube de SinEmbargo Al Aire, Lorenzo Meyer dijo que el riesgo no sólo es por la violencia que generan en amplias regiones del país, sino porque su existencia ofrece a Estados Unidos, en especial al Washington encabezado por Donald Trump, un argumento permanente para intervenir en México.
"No se puede tener una base política si se tiene a Michoacán fuera de control, si se tiene la Familia Michoacana o al Cártel Jalisco Nueva Generación. Mientras exista el Cártel Jalisco Nueva Generación y esté actuando de la manera en la que lo hace, el Washington de Trump tendrá un pretexto para actuar, no porque le interese mucho el fentanilo, sino porque México se ha ido por el lado de la izquierda".
Meyer dijo que desde su perspectiva, la clave para cerrar ese flanco no está en la retórica diplomática, sino en una política interna más firme contra la corrupción, a la que identifica como una debilidad histórica del Estado mexicano.
“Lo que tenemos que hacer como país y Gobierno es una acción más enfática en relación a esa debilidad histórica que tenemos, que es la corrupción que permitió la existencia de los cárteles”, señaló. Incluso, subrayó que es indispensable “por lo menos dar la impresión de que estamos muy activos en eso y de que no queremos que eso sea un pretexto para la acción norteamericana”.
El académico expresó su preocupación por que el reacomodo de fuerzas internas que puede provocar una presión abierta de Estados Unidos y cuestionó qué postura asumirán los grandes medios de comunicación y los sectores conservadores del país.
"¿Qué va a hacer México? ¿Qué vamos a hacer nosotros? Ya al tomar posición en ese programa tengo mis dudas sobre otros canales de información de las televisoras mexicanas qué posición van a tomar, qué posición va a tomar la derecha mexicana que seguro con esto se siente un poco cambiada de su marginalidad".
Estados Unidos, afirmó Meyer, avanza “a tambor batiente hacia una derecha muy descarnada”, mientras México transita, por la vía electoral, hacia una centroizquierda moderada tras desmontar el viejo sistema autoritario del PRI. Sin embargo, el narcotráfico, dice, sigue siendo nuestro talón de Aquiles.
"Ya lo habíamos advertido, que Estados Unidos podía tomar la presencia del narcotráfico para presionarnos o tomar acciones más serias contra México era evidente, pero durante mucho tiempo se toleró".

Como ejemplo de esa vulnerabilidad, mencionó el arresto en Estados Unidos de Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional en el sexenio de Enrique Peña nieto.
"Ahí está un caso de debilidad, de la estructura política mexicana, de su corrupción, esa corrupción que le dejó unas buenas ganancias a muchos de los líderes políticos mexicanos que implica un costo para el conjunto del país y su soberanía. Estados Unidos puede en cualquier momento activar esa parte de nuestra debilidad política y cobrárnosla".
La dependencia energética es otro factor de presión para Meyer, quien recordó la relevancia que tiene el gas estadounidense para nuestro país.
“Nosotros no podemos vivir sin el gas norteamericano. Si nos cortan el gas, ¿qué le pasa a la vida cotidiana de los mexicanos?”, cuestionó. A su juicio, Washington cuenta con “un abanico de instrumentos” para seguir presionando, mientras México intenta consolidar un proyecto propio.
Meyer ve paralelismos inquietantes con intervenciones pasadas en la región. “Así empezó lo que se fue desarrollando hasta la invasión de Panamá y ahora de Venezuela”, señaló. Aunque consideró que México es un país más difícil de controlar, advirtió que con Trump “puede que no se lo piense más de dos veces”, recordando que el propio exmandatario estadounidense habló de atacar directamente a las sedes del narcotráfico en México.
Ante este escenario, el historiador insistió en una premisa central: “Nuestra mejor política exterior es una buena política interna”. Esto implica, dice, no ofrecer argumentos “morales” que justifiquen una intervención: “El Gobierno mexicano está infiltrado por criminales, por el narco, y eso da pie a una acción directa por razones morales”.
En el plano internacional, el historiador advirtió que las señales provenientes de Washington apuntan a un regreso del intervencionismo más descarnado. Al referirse al caso venezolano, subraya que, más allá de los errores del Gobierno de Nicolás Maduro, el discurso de apropiación de recursos revela una lógica imperial que se creía superada.
"Tenemos ante nosotros una gran incógnita, no es por defender a Maduro, Maduro cometió errores evidentes, inaceptables, pero el hecho de que digan ‘vamos por el petróleo venezolano, el cual nosotros vamos a controlar y vender’, eso es el mas puro imperialismo del siglo XIX, del robo de los recursos naturales que se supone ya habíamos superado".
Finalmente, Meyer señaló que la región entra en una etapa inédita y peligrosa. “Entramos en una nueva era que no era la que deseábamos, sino el regreso al imperialismo más crudo”, afirma. Un proceso que, advierte, “viola todo un tejido político que se había ido trabajando con mucho esfuerzo en América Latina” y que coloca a México ante “una situación grave” en su relación con Estados Unidos.





