De acuerdo con The New York Times, Trump le habría ofrecido a Maduro dejar la Presidencia de Venezuela y exiliarse en Turquía, sin embargo, no aceptó su propuesta. Esto llevó a Estados Unidos a buscar otra opción: Delcy Rodríguez.
Ciudad de México, 4 de enero (SinEmbargo).– ¿Por qué no hubo una defensa férrea del ejército de Venezuela? ¿Por qué el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa requirió un equipo breve, casi-casi de reparto de película? ¿No cuidaron los militares a su Presidente?
Todas esas preguntas brotaron ayer junto con los detalles del secuestro de Nicolás Maduro, a quien muchos acusan, algunos incluso desde el centro (como Gabriel Boric) o desde la izquierda (como Luiz Inácio Lula da Silva), de haberse quedado imprudentemente en el poder después de unas elecciones cuestionadas. Las respuestas parecen ser parte de una danza compleja entre Washington y Caracas de la que The New York Times suelta hoy algunos detalles citando fuentes en ambos países.
Anatoli Kurmanaev, Tyler Pager, Simón Romero y Julie Turkewitz inician su texto con una frase fuerte: “Fue un paso de baile de más del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro”.
A fines de diciembre pasado, cuentan, Maduro rechazó un ultimátum de Donald Trump para que abandonara el cargo y se exiliara en Turquía. Según varios estadounidenses y venezolanos involucrados en las conversaciones de transición, Maduro además volvió esta semana al escenario, “restando importancia a la última escalada estadounidense —un ataque a un muelle que Estados Unidos (EU) dijo que se utilizó para el tráfico de drogas— al ritmo de un ritmo electrónico en la televisión estatal mientras su voz grabada repetía en inglés: 'No a una guerra loca'”.
“Los bailes públicos habituales de Maduro y otras muestras de despreocupación en las últimas semanas ayudaron a persuadir a algunos miembros del equipo de Trump de que el Presidente venezolano se estaba burlando de ellos y tratando de llamar a lo que él creía que era un engaño, según dos de las personas, que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a hablar sobre las discusiones confidenciales”, agrega el texto.

Así que la Casa Blanca decidió cumplir con sus amenazas militares, detallan los periodistas.
Luego vino lo que ya vimos: cómo un equipo militar de élite de Estados Unidos irrumpió en Caracas en una redada antes del amanecer, y se llevó a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, a Nueva York.
Pero hay otra parte de la historia. Una tenebrosa, si es real lo que dice The New York Times.
Por un lado, cómo fue que el Presidente Trump decidió que la Vicepresidenta Delcy Rodríguez, ahora Presidenta, se quedara en lugar de Maduro. Por el otro, cómo y por qué hizo a un lado a María Corina Machado.
El domingo por la mañana, Marco Rubio, Secretario de Estado, confirmó: “María Corina Machado es fantástica. La conozco desde hace años y ella es todo el movimiento, pero aquí estamos lidiando con una realidad: nosotros queremos una transición a la democracia, pero la mayoría de la oposición está en el exilio y nosotros tenemos que pensar en las próximas dos o tres semanas, dos o tres meses. Los primeros pasos consisten en salvaguardar los intereses nacionales de Estados Unidos y, al mismo tiempo, beneficiar al pueblo de Venezuela”.
Los periodistas dicen que semanas antes, “los funcionarios estadounidenses ya habían elegido un candidato aceptable para reemplazar a Maduro, al menos por el momento: la Vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien había impresionado a los funcionarios de Trump con su gestión de la crucial industria petrolera de Venezuela. Las personas involucradas en las discusiones dijeron que los intermediarios persuadieron a la administración de que protegería y defendería las futuras inversiones energéticas estadounidenses en el país”.

Un alto funcionario estadounidense le dijo a los periodistas esto, refiriéndose a Rodríguez: “He estado siguiendo su carrera durante mucho tiempo, así que tengo una idea de quién es ella y de qué se trata. No estoy afirmando que ella sea la solución permanente a los problemas del país, pero ciertamente es alguien con quien creemos que podemos trabajar a un nivel mucho más profesional del que pudimos hacerlo con él [Maduro]”.
“No”, dijo Trump
“Fue una decisión fácil, dijeron las fuentes. Trump nunca había contado con la simpatía de la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien organizó una campaña presidencial victoriosa en 2024, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz este año. Desde su reelección, Machado se ha esforzado por complacerlo, llamándolo ‘defensor de la libertad’, imitando sus argumentos sobre el fraude electoral en Estados Unidos e incluso dedicándole su Premio Nobel de la Paz. Fue en vano. El sábado, Trump afirmó que aceptaría a Rodríguez, alegando que Machado carecía del respeto necesario para gobernar Venezuela”.
El Presidente de Estados Unidos puso en duda así la capacidad de la líder opositora venezolana para gobernar el país tras la captura de Nicolás Maduro, lo que provocó que la derecha global se rasgara las vestiduras.
Consultado por periodistas sobre si ha mantenido contacto con Machado desde la detención de Maduro, Trump respondió de forma tajante: “No”. Agregó: “Creo que sería muy difícil para ella ser la líder. No tiene el apoyo ni el respeto del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto necesario para ser líder”.
Las declaraciones de Trump se produjeron poco después de que Machado publicara un mensaje en sus redes sociales, en el que llamó a una movilización ciudadana. En su mensaje, la líder opositora afirmó que Edmundo González Urrutia es quien debe asumir como el “legítimo Presidente de Venezuela”.

“Esta es la hora de los ciudadanos. Los que arriesgamos todo por la democracia el 28 de julio. Los que elegimos a Edmundo González Urrutia como legítimo Presidente de Venezuela, quien debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional”, escribió Machado.
La elegida
Rodríguez, de 56 años, llega al trabajo de Presidenta interina de Venezuela con credenciales de “solucionadora de problemas económicos que orquestó la transición del país de un socialismo corrupto a un capitalismo de laissez-faire igualmente corrupto”, dice el diario. Es hija de un guerrillero marxista que saltó a la fama por secuestrar a un empresario estadounidense. Cursó parte de su formación en Francia, donde se especializó en Derecho Laboral. Ocupó puestos gubernamentales intermedios en el gobierno del predecesor de Maduro, Hugo Chávez, antes de ser promovida a roles más importantes con la ayuda de su hermano mayor, Jorge Rodríguez, quien eventualmente se convirtió en el principal estratega político de Maduro.
Y Rodríguez logró estabilizar la economía venezolana después de años de crisis y aumentar lenta, pero sostenidamente la producción petrolera del país en medio del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, una hazaña que le valió incluso el respeto a regañadientes de algunos funcionarios estadounidenses, según The New York Times.
Funcionarios estadounidenses dijeron al diario que su relación con el gobierno interino de Delcy Rodríguez se basará en su capacidad para acatar su nueva realidad. Estados Unidos, sugiere el Times, “se reserva el derecho a tomar medidas militares adicionales si no respeta los intereses de Estados Unidos”. A pesar de la condena pública de Rodríguez al ataque, un alto funcionario estadounidense afirmó que era prematuro sacar conclusiones sobre su enfoque y que la administración se mantenía optimista de que podrían colaborar con ella.
“Trump declaró el sábado que Estados Unidos tenía la intención de ‘gobernar’ Venezuela por un periodo no especificado y recuperar los intereses petroleros estadounidenses, una extraordinaria afirmación de poder unilateral y expansionista después de argumentos más estrechos, y también controvertidos, sobre detener el flujo de drogas. Con Rodríguez, la administración Trump se enfrentaría a la líder de un gobierno que sistemáticamente había calificado de ilegítimo, mientras abandonaba a Machado, cuyo movimiento ganó una elección presidencial el año pasado en una victoria ampliamente reconocida como robada por Maduro”, afirma el Times.

Y no quedó claro de inmediato si Rodríguez participaría. En un discurso televisado, acusó a Estados Unidos de realizar una invasión ilegal y subrayó que Maduro seguía siendo el líder legítimo de Venezuela, recuerdan los periodistas. Pero luego asumió como Presidenta, así como mandata la Constitución de Venezuela.




