En esta entrega de RADICALES, se habló sobre la intervención de Estados Unidos en Venezuela que derivó en el secuestro del Presidente Nicolás Maduro. Los periodistas coincidieron que no se trata de un golpe solo para Venezuela, sino que es una advertencia directa para al continente entero. Una señal de que la política imperial de Donald Trump ha dejado de maquillarse y que México no puede darse el lujo de asumir que está a salvo.
Ciudad de México, 6 de enero (SinEmbargo).- El secuestro de Nicolás Maduro en medio de una operación militar de Estados Unidos en Venezuela no puede leerse como un hecho aislado ni como una acción motivada por la defensa de la democracia. Daniela Barragán, Meme Yamel, Álvaro Delgado y Héctor Alejandro Quintanar coincidieron en que se trata de una demostración abierta del poder imperial que inaugura una nueva etapa en la política exterior de Donald Trump, marcada por la intervención directa y sin simulaciones. El mensaje, advierten, es claro y peligroso, Washington busca el control político del hemisferio y ningún país, incluido México, está exento.
“Hay varias declaraciones que están sobre la mesa en donde queda claro que no fue —y siempre hay que recalcarlo— no fue por democracia, no fue por salvar a Venezuela, no fue por hacer un cambio de régimen”, subrayó Meme Yamel. “No fue por ninguna de esas cuestiones que vemos a ciertos actores, actrices e influencers en redes sociales decir que fueron. No, no fue así”.
La periodista afirmó que el verdadero objetivo detrás de esta operación es geopolítico y ha sido expresado sin ambigüedades por el propio Trump.
“Es justamente por tener el control del hemisferio y el propio Presidente de Estados Unidos lo ha dicho. No van a permitir que ningún país de este lado del continente pueda o tenga acuerdos que beneficien a sus adversarios, llámese China o llámese Rusia. Y eso ya incluye a México, así como incluye a otros países”.
El discurso del mandatario estadounidense, añadió Meme, ya no oculta sus intenciones. “Estamos escuchando a un Presidente de Estados Unidos que está diciendo: ‘Lo que yo quiero es control político de la región'. Si no lo obtengo a través de intervenir en los procesos electorales o de meter mi cuchara, como lo hizo en Argentina, como lo hizo en Honduras, entonces lo voy a hacer a través de una intervención militar. Y eso es lo que pasa en Venezuela”.
Por su parte, Héctor Alejandro Quintanar fue aún más contundente al caracterizar el hecho. “Decir que es simplemente una ruptura del derecho internacional, creo que es poca cosa”, afirmó. “Hay que decir que es una agresión imperialista que desafortunadamente tiene muchos precedentes y ya sabemos qué viene después de esos precedentes”.
Aunque el intervencionismo estadounidense no es nuevo, el académico destacó dos elementos inéditos en el ataque a Venezuela. “Si observamos cómo fueron los ejercicios injerencistas de Estados Unidos en el siglo XX, trataban de camuflar, de matizar, de hacer tratos con élites locales”, explicó. “Hoy ya no. Lo que pasa en Venezuela se asemeja más no a un referente de América Latina, sino a la conducta que Estados Unidos ha tenido en Medio Oriente”.
En ese sentido, comparó la narrativa contra Maduro con uno de los episodios más oscuros de la política exterior estadounidense, la invasión a Irak.
"La acusación hoy de que Maduro pertenecía al cártel de los soles se parece mucho a la acusación de Bush en 2003 contra Saddam Hussein acerca de que tenía armas de destrucción masiva, que después se supo fue una, ya no digamos coartada, fue un vil engaño en el que cayeron los tontos y los perversos. Y esa fue la gran justificación para ir abiertamente por los recursos petroleros de de este país y destrozar completamente a la nación iraquí".
En tanto, Daniela Barragán señaló que lo ocurrido marca el fin de una era en las relaciones internacionales. "Creo que también ya tenemos que dar por terminada esa temporada, ese tiempo en el que las relaciones entre los países también se basaban mucho en estos acuerdos internacionales, en los tratados, con lo que vimos el sábado, esa época la podemos dar por concluida".
Barragán fue clara al señalar que, bajo Trump, el derecho internacional dejó de ser un límite, pues actúa de manera impulsiva sin respetar los estatutos.
“Sí se pudieron haber firmado muchos tratados, pero las lecciones que nos deja el actuar de Estados Unidos en contra de Venezuela es que Estados Unidos, en manos de Trump, se va a saltar eso sin siquiera pensar en si está violando algo”.
Barragán señaló que en el caso de México existe una desprotección, pues a pesar de la buena labor que realiza la Presidenta Claudia Sheinbaum, la realidad es que existe una intención clara de Estados Unidos por ingresar a nuestro perritorio.
"Creo que sí hay una desprotección de México, creo que por la como se ha llevado la relación durante este año, hay mucha confianza en lo que dice la Presidenta, pero de algún modo está siempre esa amenaza latente y esas ganas muy notorias de Estados Unidos por meterse, por regresar a los asuntos de México".
El periodista Álvaro Delgado coincidió en que el riesgo para México no es nuevo, pero sí se ha profundizado. “México está amenazado. No es que a partir de la invasión del Ejército de Estados Unidos a Venezuela haya comenzado esta amenaza”, afirmó. “México está amenazado inclusive desde antes de Donald Trump”.
Sin embargo, subrayó que el ataque a Venezuela sí representa un punto de inflexión. “Marca un antes y un después en la conducta misma de Donald Trump que tiene que ver no solamente con América Latina, sino con el mundo”.
Delgado cerró con una reflexión incómoda pero contundente sobre la soledad de México frente a su vecino del norte. “En México, no nos hagamos, estamos solos. ¿Quién nos va a acompañar en nuestra defensa? ¿China, Rusia? Mal haríamos siquiera en pensar en eso”, sentenció. “Somos México y los mexicanos los que debemos asumir una posición de dignidad ante el vecino que va a continuar siéndolo. Ese vecino, no se nos olvide, que ya nos invadió militarmente en dos ocasiones”.





