ENTREVISTA ¬ El pueblo latinoamericano es mejor que sus dictadores: Dante Liano

15/01/2026 - 1:11 pm

El escritor guatematelco habló sobre El misterio de San Andrés. En entrevista, afirmó que la cultura de los pueblos americanos "supera el accidente histórico" de sus dictadores.

Ciudad de México, 15 de enero (SinEmbargo).– “Somos mejores que nuestros dictadores y dirigentes. Nuestros pueblos son un gran ejemplo de resistencia y resiliencia”, apuntó el escritor guatemalteco Dante Liano al hablar sobre su novela El misterio de San Andrés, editada en México por el Fondo de Cultura Económica, una obra en donde aborda la profunda raíz cultural de los pueblos originarios y el contraste entre la dignidad de la gente y la figura caricaturesca y violenta de sus gobernantes.

“Ha habido dictadores en todas partes, pero los pueblos son mejores, aunque suene un poco demagógico, pero la cultura profunda de los pueblos americanos supera el accidente histórico”, ahondó Liano.

Su novela, de hecho, está ambientada en la Guatemala de los años 40 bajo la sombra de la dictadura de Jorge Ubico, una etapa que le permite al autor reflexionar sobre las raíces profundas de la identidad latinoamericana y la violencia como una herida transversal que se extiende a lo largo de la historia del continente.

Liano explicó que su personaje principal, Benito Xocop, surge precisamente de una búsqueda de la identidad latinoamericana: "Uno va hacia sus raíces más profundas, que no son solo las raíces hispánicas, sino que la gran riqueza de un latinoamericano es que no es solamente hispánico. Como decía Carlos Fuentes, nosotros tenemos el Quijote, pero también tenemos el Popol Vuh y nuestra cultura es mucho más rica por las profundas raíces que tenemos. Ahí es donde nace Benito Xocop, porque es una investigación mía sobre qué somos y cómo somos los latinoamericanos en lo más profundo”.

El otro personaje es Roberto, un joven ladino de Santa Ana, que es el espejo de la novela, quien tendrá la misión de narrar las atrocidades que se silencian a Benito y su gente. “El crecimiento de Roberto es ir caminando poco a poco hacia lo que podríamos llamar un destino latinoamericano, es decir, al descubrimiento de que las cosas como se plantean no están bien y que la verdad no está en lo que cuentan los portavoces de la oficialidad”.

Los "dictadores pintorescos"

El autor sitúa el contexto de la novela en una historia fundacional de violencia que moldea la conciencia de sus personajes y sus naciones: "Muchas veces nosotros los latinoamericanos somos eso, un rencor vivo, porque la fundación común de nuestra historia es una violación, una invasión, una represión en toda América Latina. La fundacional de lo que ahora somos es esa violencia y hay una rabia profunda que corre a lo largo del espinazo de la cordillera".

Al ser consultado sobre el dictador de la novela, Jorge Ubico Castañeda, Liano señala que la Literatura latinoamericana ha encontrado en estas figuras un material valioso, a menudo pintoresco, sin que esto omita las atrocidades cometidas. "La gran suerte de la Literatura latinoamericana es la existencia de los dictadores porque son personajes muy pintorescos que dan material para la escritura".

“¿Cuál es la moral de esto? Que somos mejores que nuestros dictadores y dirigentes. Nuestros pueblos son un gran ejemplo de resistencia y de resiliencia. Los paisanos de Benito Xocop y Roberto son mucho mejores que los políticos que los dirigen; siempre estamos esperando dirigentes nacionales que estén a la altura de la gente que están gobernando".

El escritor recuerda las excentricidades del personaje histórico, como su fanatismo por las motocicletas que lo llevaba a obligar a sus ministros a acompañarlo en recorridos. Sin embargo, estas figuras déspotas son contrastadas por la dignidad y el valor del pueblo. "En la novela aparece Ubico, quien era un fanático de las motocicletas; recorría el país en motocicleta y obligaba a sus ministros a acompañarlo, creando un cuadro verdaderamente caricaturesco".

El Poder de la Literatura

Finalmente, Liano define la Literatura como el vehículo más potente para exponer esta realidad. La función del arte no es solo reflejar, sino aspirar a cambiar la conciencia del lector. "La ambición de la Literatura es la de lograr, a través de la imaginación, cambiar la realidad. No se logra, pero mientras el lector está metido en la lectura, sí está cambiando su percepción de la realidad y su propia conciencia".

“La Literatura es imaginación y el arte de engatusar a la gente con la palabra. La ambición de la Literatura es la de lograr, a través de la imaginación, cambiar la realidad. No se logra, pero mientras el lector está metido en la lectura, sí está cambiando su percepción de la realidad y su propia conciencia".

Citando a Bertolt Brecht, el escritor establece el objetivo final de su oficio: "'El público tiene que decir: así es. Efectivamente así es, pero no debe ser así'. Entre esas dos frases está el cambio, y la aspiración de un escritor es que el lector diga eso".

Obed Rosas

Obed Rosas

Obed Rosas es editor de la Unidad de Investigación y encargado de la sección de Libros de SinEmbargo, en donde también se ha desempeñado como Jefe de Mesa y Editor de Redes. Es conductor de Close UP y Co-conductor, junto a Álvaro Delgado, de Siete Días, programas de SinEmbargo Al Aire. Ha trabajado en otros medios como Expansión, Newsweek en Español y Revista Zócalo. Es licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón de la UNAM y estudió, además, Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios.

Lo dice el reportero