La firmeza del crecimiento del planeta, expuso el Banco Mundial, dependerá de la estabilización del precio de los productos básicos y la transición gradual de China hacia un modelo de crecimiento que se base más en el consumo y los servicios. Sin embargo, en 2016 estima que el crecimiento se desacelerará aún más en el gigante asiático.
Ciudad de México, 6 de enero (SinEmbargo).– El flojo crecimiento de los principales mercados emergentes afectará fuertemente el crecimiento mundial en 2016, pero la actividad económica tendrá un repunte moderado hasta alcanzar el 2.9 por ciento frente al 2.4 por ciento registrado en 2015, prevé el Banco Mundial (BM) de acuerdo con su informe "Perspectivas económicas mundiales 2016".
Respecto a México, si bien está "algo debilitado" por los bajos precios del petróleo y las presiones fiscales derivadas de ello, su crecimiento este año "repuntará" a 2.8 por ciento por la implementación de las reformas estructurales y el fortalecimiento de la demanda del mercado estadounidense.
"La mayor economía de la subregión [Centroamérica], México, vio un pequeño repunte en su crecimiento en 2015 por la expansión de exportaciones a Estados Unidos. Sin embargo, la economía mexicana ha sido agobiada por los bajos precios del petróleo y la reducción en la producción de petróleo. Los bajos precios del petróleo han restringido severamente los ingresos del gobierno, y obligado a un ajuste fiscal", aseguró el organismo.
Los precios del petróleo a nivel mundial se ubicaron al final de 2015 alrededor del 45 por ciento frente a 2014. "Esto hirió los ingresos por exportación y a los impuestos, y ejerció presiones sobre las balanzas fiscales de los exportadores de petróleo (Belice, Colombia, Ecuador, México, Venezuela)", detalló en el informe.
La implementación de otras reformas estructurales –como se está haciendo con la energética– "podría destapar varios cuellos de botella del crecimiento, proporcionando dividendos de crecimiento en el mediano plazo", estimó.
El Banco Mundial destacó que, a pesar de la depreciación del peso mexicano frente al dólar de un 12 por ciento y de tratarse de un país exportador de petróleo, la inflación en México alcanzó mínimos históricos en 2015, lo que permitió al Banco de México (Banxico) mantener una baja tasa de interés de 3 por ciento. No obstante, en diciembre la elevó a 3.35 por ciento a la par de la Reserva Federal para evitar efectos en la moneda.
A nivel región, América Latina y el Caribe tendrá una recuperación moderada en 2016 tras la recesión. El mayor crecimiento de los países en desarrollo de América Central y del Norte y el Caribe compensará la debilidad de América del Sur (Brasil y Venezuela).
"La actividad económica permanecerá sin cambios después de contraerse un 0.9 por ciento en el año recién terminado, mientras lucha contra la persistente disminución del precio de los productos básicos y los problemas internos que aquejan a las economías más grandes de la región", afirmó el organismo. En 2017 podría repuntar a 2.2 por ciento.
La reducción, detalló, es resultado de una combinación de factores externos e internos, "particularmente de la continua caída de precios de materias primas".
Los bajos precios del petróleo –abajo del 45 por ciento frente a los niveles de 2014– han reducido las ganancias de los países exportadores de oro negro como Belice, Colombia, Ecuador, México y Venezuela, reiteró.
Brasil, Chile, República Dominicana y Perú han sido afectados por el derrumbe de los precios de soya, oro, cobre y hierro, agregó.
Se prevé que Brasil sufrirá una contracción del 2.5 por ciento este año, pero crecerá 1.4 por ciento en 2017 una vez que aminoren los temores inflacionarios y se reduzca el déficit fiscal, lo que aliviará la necesidad de seguir aumentando las tasas de interés y de reducir el gasto público.
Sin embargo, las perspectivas son más brillantes para el desarrollo de Centroamérica y Norteamérica. La subregión se beneficiará de estrechos vínculos económicos con la economía de EU y se proyecta para ver una aceleración gradual en actividad económica.
"Se espera que el crecimiento pueda llegar a 3.0 por ciento en 2016 y al 3.2 por ciento en 2017. La producción en México, aunque lastrada por la austeridad fiscal hasta el año 2016, se beneficiará de un peso débil. Esto proporcionará un impulso competitivo para su sector manufacturero basado en las exportaciones", aseguró.
RIESGOS PARA ESTE AÑO
El crecimiento potencial está amenazado por una disminución más drástica del precio de los productos básicos, que deterioraría los ingresos por exportaciones y los ingresos públicos de los países exportadores de productos básicos, apuntó el BM.
De igual manera, las condiciones meteorológicas extremas también podrían restringir el crecimiento, haciendo notar que los pronósticos indican que el fenómeno climático de El Niño será el más violento de la historia, “lo que afectará la agricultura y podría dañar la infraestructura”.
Los autores del informe advierten que la debilidad observada simultáneamente en la mayoría de los principales mercados emergentes dificulta la posibilidad de reducir la pobreza.
“Más del 40 por ciento de la población pobre del mundo vive en países en desarrollo donde el crecimiento se desaceleró en 2015”, dijo Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial. "Los países en desarrollo deben concentrarse en fomentar su capacidad de recuperación ante una situación económica más endeble y en proteger a los más vulnerables. Los beneficios de las reformas de las condiciones comerciales y de gobierno pueden ser cuantiosos y podrían ayudar a compensar los efectos de la lentitud del crecimiento en las economías más grandes".
El crecimiento económico mundial en 2015 fue inferior al previsto, debido a que la disminución del precio de los productos básicos, la debilidad de los flujos comerciales y de capital, y los episodios de inestabilidad financiera socavaron la actividad económica.
La firmeza del crecimiento dependerá de la continuidad del ímpetu de los países de ingreso alto, la estabilización del precio de los productos básicos y la transición gradual de China hacia un modelo de crecimiento que se base más en el consumo y los servicios, aseguró el BM.
Según los pronósticos, las economías en desarrollo crecerán un 4.8 por ciento en 2016, menos de lo que se había previsto anteriormente, pero más del 4.3 por ciento registrado en año que acaba de terminar.
Las proyecciones indican que el crecimiento se desacelerará aún más en China, mientras que Rusia y Brasil seguirán en recesión en 2016. La región de Asia meridional, encabezada por la India, "presenta un panorama esperanzador".
Además, agregó, el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), negociado recientemente, podría dar un fuerte y bienvenido impulso al comercio.
“Hay una mayor divergencia de desempeño entre las economías emergentes. En comparación con lo que ocurría hace seis meses, se han incrementado los riesgos, en particular los vinculados a la posibilidad de una desaceleración desordenada en una economía emergente de importancia”, dijo Kaushik Basu, vicepresidente y economista en jefe del Grupo Banco Mundial. “Una combinación de políticas fiscales y medidas adoptadas por los bancos centrales puede ayudar a mitigar esos riesgos y respaldar el crecimiento”.
Si bien es poco probable que se produzca, una desaceleración más rápida que la prevista en las grandes economías emergentes podría tener repercusiones mundiales.
Entre los riesgos también cabe mencionar una posible tensión financiera durante el ciclo restrictivo iniciado por la Reserva Federal estadounidense y las crecientes tensiones geopolíticas.
“Un crecimiento más sólido de los mercados avanzados compensará solo parcialmente los riesgos de que continúe la debilidad de los principales mercados emergentes“, dijo Ayhan Kose, director del Grupo de Perspectivas de Desarrollo Económico del Banco Mundial. “Por otra parte, se mantiene el riesgo de turbulencias financieras en una nueva era de aumento de los costos del endeudamiento”.





