La novela de Anna Sólyom narra la historia de Nagore y su vida después de conocer a los inquilinos felinos de un café
Ciudad de México, 28 de enero (SinEmbargo).– Nagore atraviesa una crisis personal tras una cadena de fracasos: el fin de una relación marcada por la traición la obliga a mudarse a Barcelona sin empleo y con la incertidumbre de cómo pagar las cuentas. Incluso contempla la posibilidad de pedir dinero prestado a sus padres, una idea que, a punto de cumplir 40 años, acentúa su sensación de derrota. Su panorama cambia cuando la solución aparece en forma de un café, un café de gatos. Pero ese giro también supone un reto inesperado: Nagore teme a los felinos.
Esta historia es narrada por Anna Sólyom en Neko Café (VR Editoras), una novela que explora la sabiduría que emana de los siete habitantes gatunos del café, quienes guían a la protagonista a enfrentar su día a día desde una mirada basada en la aceptación de sí misma. Cada gato encarna una actitud ante la vida —la calma, la curiosidad, la independencia, la confianza— y, a través de la convivencia cotidiana, Nagore aprende a observarse y a replantear sus miedos.
Sólyom utiliza a los gatos como mediadores narrativos para introducir reflexiones sobre el presente, la escucha interior y la aceptación del cambio. En términos de estilo, Neko Café apuesta por una prosa clara, directa y accesible, sin grandes complejidades formales ni giros dramáticos pronunciados. El tono puede resultar entrañable para algunos lectores y excesivamente explícito para otros; sin embargo, esa misma transparencia vuelve la lectura ágil y cercana, casi catártica.
Neko Café es una novela ideal para quienes disfrutan de historias intimistas, para los amantes de los gatos o para quienes atraviesan momentos de transición y buscan un relato que invite a la calma y a la esperanza. Más que una trama ambiciosa, el libro propone una experiencia emocional en la que lo cotidiano se transforma en aprendizaje.





