Este es el momento para que todos empujemos a darle certidumbre al sistema educativo, a los profesores y a la calidad en la educación que reciban los alumnos. Es una buena oportunidad. Ojalá Elba Esther Gordillo no se vuelva un obstáculo, porque ya hoy con una mayoría tan solvente como la que se logró en la Cámara de Diputados va a ser muy difícil que ella solita pare ese ferrocarril.

Por Ricardo Raphael