Rousseff admite en video la crisis económica de Brasil y dice que el remedio puede ser "amargo"

07/09/2015 - 4:00 pm

Brasilia, 7 sep (dpa) - La Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, admitió hoy que su gobierno pudo haber cometido errores en la conducción económica, dijo ser responsable de los problemas que afectan al país y advirtió que "algunos remedios" para superar la crisis pueden ser "amargos" pero "imprescindibles".

"Es verdad que atravesamos una fase de dificultades, tenemos problemas y desafíos. Quiero decir con toda franqueza que estamos enfrentando desafíos y dificultades y que vamos a salir de esta travesía", afirmó a través de un video difundido en las redes sociales.

"Si cometimos errores, y eso es posible, vamos a superarlos y seguir adelante", subrayó en su mensaje divulgado en el marco del Día de la Independencia del país.

Rousseff volvió a asumir la plena responsabilidad por la crisis económica, que obligó al gobierno a enviar al Congreso un presupuesto anual para 2016 con un déficit previsto equivalente al 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

"Sé que es mi responsabilidad presentar caminos y soluciones para realizar la travesía (hacia la salida de la crisis) que debe hacerse", afirmó.

Rousseff dijo que las dificultades por las que pasa Brasil, cuya economía encogerá cerca de un 1.8 por ciento este año, según cálculos oficiales, y tiene altos índices de desocupación e inflación, "resultan de un largo periodo en que el gobierno entendió que debía gastar lo que fuera necesario para garantizar el empleo y la renta de los trabajadores, la continuidad de las inversiones y de los programas sociales".

Dijo que "algunos remedios" para esta situación "son amargos, es verdad, pero son imprescindibles".

"Las medidas que estamos adoptando son necesarias para poner la casa en orden, reducir la inflación, por ejemplo, fortalecernos ante el mundo y conducir a Brasil a la reanudación del crecimiento lo más rápido posible", indicó.

"Me siento preparada para conducir a Brasil por el camino de un nuevo ciclo de crecimiento, ampliando las oportunidades para que nuestro pueblo pueda subir en la vida con más y mejores empleos".

Además de posibles errores de su administración, Rousseff señaló como motivo de parte de la crisis la coyuntura externa, la cual, afirmó, también está perjudicando a "países muy importantes, socios de Brasil".

"Nuestros problemas también vinieron de allá afuera y nadie que sea honesto puede negarlo", afirmó.

Asimismo, llamó a la unidad nacional para salir de la crisis. "En este momento debemos estar por encima de las diferencias menores, poniendo en segundo plano los intereses partidarios o individuales", señaló.

Aseguró que ninguna dificultad la hará renunciar al "alma y el carácter" de su gobierno, que son "crear oportunidades iguales para la población sin dar marcha atrás y sin retrocesos".

"Nosotros fuimos capaces de sacar de la miseria a millones de personas y elevar a otros millones a los estándares de consumo de las clases medias", constató. "Vamos a volver a crecer para avanzar aún más en ese camino", añadió, admitiendo enseguida que todavía "queda mucho por hacer".

Por último, y en medio a fuertes y crecientes clamores por su destitución o renuncia, Rousseff instó a aprovechar el Día de la Independencia para reflexionar sobre qué país quieren los brasileños.

Afirmó, en tal sentido, que el país debe defender con firmeza "la mayor conquista alcanzada" y por la cual se debe "celar permanentemente: la democracia y la adopción del voto popular como método único para elegir gobernantes y representantes".

Redacción/SinEmbargo

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