El jefe del Banco Central Europeo, Mario Draghi dijo que las medidas "darán ímpetu a la recuperación económica de la eurozona" y animarán la inflación a su meta de cerca de 2 por ciento anual. En rueda de prensa hizo hincapié en que las tasas de interés seguirán en un nivel muy bajo durante un periodo de tiempo prolongado y que en estos momentos no cree que vaya a ser necesario reducirlas más.

FRANCFORT, Alemania (AP/EFE) — El Banco Central Europeo redujo sus tasas de interés (a cero por ciento), amplió su programa de compra de bonos y ofrecerá préstamos más fáciles a los bancos, en un esfuerzo agresivo para estimular la inflación y el crecimiento económico en la eurozona.
Este jueves rebajó las previsiones de crecimiento para la zona del euro para este 2016 en tres décimas hasta el 1.4 por ciento y las de inflación en nueve décimas hasta el 0.1 por ciento, frente a la estimación de diciembre pasado.
El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo hoy en rueda de prensa que esta revisión a la baja se produce por los riegos a la baja para el crecimiento global y la caída de los precios del petróleo los últimos meses.
Draghi señaló que el BCE quiere evitar que se produzcan efectos de segunda vuelta, es decir que bajen los salarios y caigan más los precios.
Las medidas superaron las expectativas e indican que el BCE está decidido a evitar la reacción bursátil que obtuvo tras su reunión del 3 de diciembre cuando los inversionistas pensaron que hizo menos de lo debido. Los mercados subieron tras el anuncio del jueves.
Mario Draghi aseguró que las medidas "darán ímpetu a la recuperación económica de la eurozona" y animarán la inflación a su meta de cerca de 2 por ciento anual.
Las medidas ocurren en medio de inquietudes de economistas de que las medidas tomadas por los bancos centrales del mundo han llegado al límite de su efectividad.
Otras medidas adoptadas por el BCE el jueves son:
— Redujo su tasa de interés de referencia de 0.05 por ciento a cero, algo básicamente simbólico.
Respecto a esto, Draghi hizo hincapié en que las tasas de interés seguirán en un nivel muy bajo durante un periodo de tiempo prolongado y que en estos momentos no cree que vaya a ser necesario reducirlas más.
"El consejo de gobierno es consciente de la complejidad de estas medidas", dijo, quien subrayó que las tasas de interés negativas, que comenzó a aplicar en junio de 2014, "no han perjudicado la rentabilidad de los bancos".
— Redujo la tasa de depósitos de bancos comerciales en el banco central de -0.3 a -0.4 por ciento, una medida inusual que busca animar a los bancos a otorgar préstamos en vez de almacenar reservas.
— Aumentó sus adquisiciones mensuales de bonos de 60 mil millones de euros a 80 mil millones de euros (88 mil millones de dólares), inyectando liquidez en la economía.
— Añadió los bonos corporativos a la canasta de activos que pueden ser adquiridos, ampliando el alcance del programa de compra de bonos.
— Anunció préstamos a bajo costo y a largo plazo, de hasta cuatro años, para apuntalar a los bancos.
La tasa negativa sobre depósitos —básicamente un impuesto a las reservas excesivas del banco— es una medida inusual que busca impulsar a los bancos a otorgar préstamos en vez de colocar sus recursos en el banco central.
Si aumentan los préstamos aumenta el crecimiento económico y crece la inflación, que actualmente está en una cifra preocupante de -0.2 por ciento. La reducción de las tasas de interés y las otras medidas de estímulo reflejan que el BCE considera que aún le falta mucho por alcanzar su meta inflacionaria de poco menos de 2 por ciento.




