En general, las remuneraciones en este sector representan "menos de la mitad del salario promedio del mercado" y en algunos casos extremos, como el de Catar, no supera el 20 por ciento, dice la OIT. La situación es todavía peor para los trabajadores domésticos inmigrantes, que se estima que son 11.5 millones.

Ginebra, 14 mar (EFE/dpa).- Alrededor de 60 de los 67 millones de trabajadores domésticos del mundo (el 90 por ciento) no disponen de seguridad social, informó hoy en Ginebra la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El 68 por ciento de esta categoría de empleados están concentrados en Latinoamérica y Asia, y el 80 por ciento son mujeres.
Las personas que limpian, cocinan, cuidan a los hijos de otras personas o atienden a personas de avanzada edad suponen el cuatro por ciento de la fuerza del trabajo del mundo.
"Cuando los trabajadores domésticos envejecen o se lesionan, son despedidos sin ninguna pensión o soporte financiero adecuado", afirmó Isabel Ortiz, directora del Departamento de Protección Social de la OIT.
La situación es todavía peor para los trabajadores domésticos inmigrantes, que se estima que son 11.5 millones, como se refleja en el hecho que el 14 por ciento de países que ofrece alguna cobertura social a los domésticos no reconozca los mismos derechos a los trabajadores nacionales que a los inmigrantes.
En general, las remuneraciones en este sector representan "menos de la mitad del salario promedio del mercado" y en algunos casos extremos, como el de Catar, no supera el 20 por ciento.
En ello influye el bajo nivel de educación y calificación, la poca valoración social de este trabajo y el escaso poder de negociación de las trabajadoras.
Además, la cantidad de horas promedio trabajadas está entre "las más largas e impredecibles", con un mayor control de horarios entre las empleadas que viven fuera del lugar de trabajo.
Los países en desarrollo tienen las mayores brechas en la cobertura de la seguridad social para el trabajo doméstico, afirma el informe de la organización.
Solo una cuarta parte de los países africanos ofrece protección social para este sector del sector servicios. Una quinta parte de los países de Oriente Medio y Asia ofrecen seguridad social, mientras que en América Latina la ofrece el 60 por ciento de los países.
A pesar de que en los países de Norteamérica y Europa occidental hay algún tipo de protección, la OIT identifica varios problemas en las regiones.
Al explicar las conclusiones del estudio, el economista principal de la OIT, Fabio Durán-Valverde, dijo que no hay un modelo perfecto que responda a las necesidades de los empleados domésticos, aunque "la cobertura obligatoria es un elemento crucial para alcanzar una cobertura adecuada".
Esta cobertura obligatoria debería incluir -mencionó- incentivos fiscales, planes de registro, campañas de sensibilidad dirigidas a los empleados y empleadores, así como sistemas de cheques de servicios.
Los estudios y evaluaciones sobre las condiciones en este sector son difíciles porque el trabajo se realiza en domicilios privados y con frecuencia para más de un empleador, hay una rotación elevada, los pagos son en efectivo, los salarios irregulares y, en general, no hay contratos de por medio.




