Los aliados de Trump arrastran sospechas de narco: Noboa, Hernández, Uribe, Bukele...

06/01/2026 - 12:05 am

En un doble rasero de la política exterior de Estados Unidos en Latinoamérica, figuras clave como Donald Trump y Marco Rubio impulsan la acusación por narcoterrorismo contra el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, al tiempo que ofrecen respaldo y protección a otros mandatarios y expresidentes de la región—incluidos Daniel Noboa (Ecuador), Juan Orlando Hernández (Honduras), Álvaro Uribe (Colombia) y Nayib Bukele (El Salvador)—quienes también enfrentan graves denuncias de vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado.

Ciudad de México, 6 de enero (SinEmbargo).– Washington secuestró en territorio venezonalo al Presidente Nicolás Maduro para procesarlo por narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas, delitos que le imputa desde 2020, al señalarlo de ser el líder del Cártel de Los Soles, llamado así por las insignias solares fijadas a los uniformes de los oficiales militares venezolanos de alto rango. Lo cierto es que al mismo tiempo que Donald Trump y su Secretario de Estado, Marco Rubio, motivan su intervención en Venezuela por esas supuestas ligas con el narcotráfico, ambos personajes han protegido a otros mandatarios en la región contra quienes pesan denuncias similares.

Uno de esos casos es el de Daniel Noboa, el Presidente de Ecuador nacido en 1987 en Miami, Florida, en Estados Unidos que ha convertido a este país en el más violento de la región y el principal punto de salida de esta droga hacia Europa y la Unión Americana.

“El cuento del narcotráfico. Si ellos (el Gobierno de Estados Unidos) de verdad quisieran combatir el narcotráfico, tendrían que irse a Ecuador, y buscar ahí mismo en la Presidencia de la República, que tiene a la principal empresa de exportación de cocaína para el mundo, escondido en su fábrica de exportación de bananos, el 70 por ciento de la cocaína que exporta, se exporta a través de Ecuador, no es Venezuela ni la productora ni la traficante de drogas”, expuso en ese sentido, Delcy Rodríguez, el 24 de noviembre de 2025, durante la instalación del Simposio Mundial de los Barrios en Venezuela. Hoy Rodríguez es la Presidenta en funciones de Venezuela.

A esa misma postura se sumó el expresidente ecuatoriano Rafael Correa quienes sostuvo en las últimas horas cómo si Estados Unidos quisiera en realidad combatir el narcotráfico, “secuestrarían a Daniel Noboa: la droga sale en cajas de banano, no en cajas de maduro”.

No solo se trata de Noboa. El Gobierno de Trump perdonó apenas en diciembre pasado al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, aún cuando se trata de un mandatario que aceptó un soborno de un millón de dólares de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera para permitir el paso de cargamentos de cocaína por Honduras. Para Rubio Juan Orlando Hernández es un ejemplo en la lucha contra el narcotráfico.

En ese mismo sentido, Marco Rubio ha sido uno de los principales defensores del expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado en agosto pasado a 12 años de prisión domiciliaria por fraude procesal y soborno a testigos. Aparte son las acusaciones hechas por diplomáticos estadounidenses en contra de Uribe por tener vínculos con el narcotráfico en los años 90, según documentos desclasificados del Departamento de Estado en 2018. “El único delito del expresidente colombiano Uribe ha sido luchar incansablemente y defender su patria”, escribió en julio pasado Rubio.

Otro caso es el de Nayib Bukele, a quien Marco Rubio elogió en febrero pasado, cuando fue de visita al país, por crear “un clima de seguridad y estabilidad que no solo ha permitido, sino que ha invitado a la inversión privada”. No obstante, también contra Bukele existen señalamientos que lo ligan no solo a las maras, sino al narcotráfico mexicano. El Faro reveló en enero de 2024 cómo el Gobierno de Bukele intentó recapturar al líder marero Crook a través de los servicios del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Ryan Dubé, reportero de The Wall Street Journal, escribe que "cinco de las 12 ciudades con mayor índice de homicidios del mundo se encuentran en Ecuador".
El Presidente de Ecuador, Daniel Noboa, durante una reunión el día 29 de junio de 2025 en Sevilla, Andalucía (España). Foto: Francisco J. Olmo, Europa Press

Cocaína en los bananos de Noboa

En efecto, una investigación de Revista Raya de Colombia dio a conocer en marzo pasado cómo, de acuerdo con documentos de la policía ecuatoriana, la empresa bananera, propiedad de la familia del presidente Daniel Noboa, ha estado involucrada en la exportación de más de media tonelada de cocaína desde 2020 a varios países europeos. Los documentos, a los que tuvo acceso el medio, detallan cómo la cocaína fue ocultada en contenedores de banano pertenecientes a Noboa Trading y cómo uno de los acusados ​​en el caso estuvo representado por el actual ministro de Salud de Ecuador, Edgar José Lama Von Buchwald.

“En Ecuador, el grupo Noboa controla toda la cadena de suministro del cultivo y la exportación del banano, lo que plantea interrogantes sobre cuánto queda fuera de su control. La familia Noboa es propietaria de las tierras donde se cultiva la fruta, de los contenedores, de la empresa encargada de fabricar el embalaje para la exportación e incluso de los buques de carga. Ecuadorian Line, una naviera, es parte fundamental del grupo empresarial y exporta a varios puertos europeos. Este monopolio plantea una pregunta: ¿Cómo es posible que haya casos aislados de contaminación en una industria donde el imperio de la familia presidencial controla la trazabilidad del comercio del banano?”, cuestionó en ese entonces el medio colombiano.

Pese a ello, para Marco Rubio, uno de los principales acusadores de Maduro en cuyas manos está, en gran parte, el destino de Venezuela, dijo en septiembre pasado, cuando ya existían las acusaciones contra Noboa Trading, que Daniel “Noboa y su administración han hecho más en los últimos dos años para combatir a estos narcoterroristas y estas amenazas a la seguridad y estabilidad de Ecuador que cualquier otra administración anterior”.

El Presidente y capo

Un caso paradigmático ha sido el del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, el expresidente de Honduras que facilitó el tránsito de más de 400 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y recibió millones de dólares en sobornos del narcotráfico, incluyendo un millón de dólares de Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera. Pese a haber sido elogiado como un socio de confianza por la administración Trump, la justicia estadounidense lo procesó tras la llegada de Joe Biden, siendo extraditado en 2022.

Jon Lee Anderson refirió en noviembre de 2021 cómo bajo la administración Trump, los funcionarios estadounidenses elogiaron a Hernández como un socio de confianza en temas delicados, como las iniciativas antiterroristas y antinarcóticos. “Quizás lo más significativo fue su disposición a ayudar a Trump a frenar la inmigración, especialmente desde Honduras, desde donde partieron una serie de caravanas de migrantes muy publicitadas hacia Estados Unidos”, indicó en The New Yorker.

Con la salida de Trump, también en medio de señalamientos de fraude, y la llegada de Joe Biden, la justicia estadounidense procesó a Hernández por sus vínculos con el narcotráfico. En febrero de 2022, semanas después de dejar el cargo, fue detenido a petición de Estados Unidos y fue escoltado a un avión esposado y extraditado dos meses después.

Washington alegó que desde alrededor de 2004 hasta 2022, Hernández participó en una conspiración corrupta y violenta de narcotráfico para facilitar la importación de cientos de miles de kilogramos de cocaína a los Estados Unidos. El Departamento de Justicia incluso señaló que Hernández recibió millones de dólares para usar su cargo público, las fuerzas del orden público y el Ejército para apoyar a las organizaciones de narcotráfico en Honduras, México y otros lugares.

Los reporteros Santul Nerkar, Annie Correal y Colin Moynihan describen en The New York Times cómo el caso contra Juan Orlando Hernández “fue uno de los casos de narcotráfico más complejos que se han presentado ante un tribunal estadounidense desde el juicio al general Manuel Noriega, dictador panameño, tres décadas antes”.

Pese a ello, Trump lo indultó e incluso aseguró que según él, fue víctima de persecución política, aunque no presentó ninguna prueba que respaldara esa afirmación. El propio Marco Rubio llegó a reconocer en 2018 a Hernández por “su apoyo a Israel y Estados Unidos en la ONU y su ayuda en combatir a los narcotraficantes”.

No obstante, años después, en junio de 2024, la Fiscalía de EU describió que como Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández abusó de su poder para apoyar una de las conspiraciones de narcotráfico más grandes y violentas del mundo. Por lo mismo Hernández fue sentenciado hoy a 540 meses de prisión y 60 meses de libertad supervisada por importación de cocaína y delitos relacionados con armas.

Bukele y Trump
Los presidentes Nayib Bukele y Donald Trump reunidos en la Casa Blanca en Washington el pasado 14 de abril de 2025. Foto: X @WhiteHouse

Bukele, las maras y el CJNG

Nayib Bukele presume de tener una amplia popularidad. Gran parte de esa aceptación se debe a su lucha con las pandillas, una batalla que ha sido reconocida por EU, pero no ha estado exenta de polémicas. El medio salvadoreño El Faro, por ejemplo, dio a conocer en 2022 que su Gobierno había mantenido una negociación en lo privado con los líderes de estos grupos criminales para contener la violencia.

El mismo medio dio a conocer en enero de 2024 cómo el gobierno salvadoreño emprendió una carrera para recapturar a Élmer Canales Rivera, alias Crook, un líder de la Mara Salvatrucha-13 liberado en secreto por el gobierno salvadoreño, en noviembre de 2021, como parte de los acuerdos que Bukele pactó con las tres principales pandillas en El Salvador.y retornarlo a El Salvador antes de las elecciones de febrero de 2024; y estuvo dispuesto a pagar un millón de dólares al poderoso cártel mexicano Jalisco Nueva Generación para que raptara al líder pandillero y lo entregara –de preferencia vivo– en una ubicación secreta.

Élmer Canales Rivera, alias “Crook”, es un líder nacional de la Mara Salvatrucha-13. Cuando fue liberado estaba condenado a 40 años de prisión y solicitado en extradición por Estados Unidos.

El Faro constató que “Crook” fue puesto en libertad a finales de noviembre de 2021, trasladado a un departamento de lujo en una de las colonias más exclusivas de San Salvador y posteriormente conducido a Guatemala por Carlos Marroquín, director de la Unidad de Reconstrucción del Tejido Social y vocero del gobierno de Bukele frente a las pandillas. Luego de que fuera capturado, en noviembre de 2023 por el FBI, las autoridades estadounidenses agregaron que, tras su liberación, el gobierno salvadoreño le habría facilitado un arma de fuego.

Lo cierto es que Bukele es un aliado importante de Trump que ha aceptado recibir a migrantes indocumentados que cometan crímenes graves en Estados Unidos y ha ofrecido sus cárceles para albergar a peligrosos delincuentes de nacionalidad estadounidense que estén presos. Marco Rubio describió como “un acto de extraordinaria amistad” la oferta de Bukele y en enero pasado, Trump elogió el liderazgo de Bukele, a quien calificó de ser “un ejemplo” para otros países del hemisferio occidental.

Álvaro Uribe, expresidente de Colombia, encabezó un evento público tras recuperar su libertad; dijo que la derecha ganará las presidenciales de 2026.
Álvaro Uribe, expresidente de Colombia. Foto: Xinhua

Uribe y las ligas con el narco

En agosto de 2004, se liberó un informe de inteligencia de 1991 elaborado por funcionarios de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) de Estados Unidos en Colombia el cual señalaba cómo el expresidente de ese país Álvaro Uribe Vélez, era un "amigo íntimo de Pablo Escobar" y colaboraba con el cártel de Medellín en altos niveles gubernamentales.

El Archivo Nacional de Seguridad (National Security Archive), una institución no gubernamental sin ánimo de lucro localizada en la Universidad George Washington en Washington D. C., publicó el documento y recordó cómo Uribe se irritó y canceló abruptamente una entrevista en marzo de 2002 cuando el periodista de Newsweek, Joseph Contreras, le preguntó sobre sus presuntos vínculos con Escobar y su asociación con otros involucrados en el narcotráfico.

Uribe acusó a Contreras de intentar manchar su reputación, afirmando que, "como político, he sido honorable y responsable".

El informe desclasificado, con fecha del 23 de septiembre de 1991, es una lista numerada de los narcotraficantes colombianos más importantes contratados por los cárteles del narcotráfico para la seguridad, el transporte, la distribución, la recolección y la ejecución de operaciones de narcóticos. Ahí figura el nombre de Álvaro Uribe Vélez El documento señala que parte de la información del informe fue verificada "mediante interacciones con otras agencias".

Extracto del documento donde se menciona a Álvaro Uribe.

Uribe fue un socio clave de Estados Unidos en la guerra contra las drogas, y según este informe "estaba ligado a una empresa involucrada en actividades de narcotráfico en Estados Unidos" y "ha trabajado para el cártel de Medellín", la organización de narcotráfico liderada por Escobar hasta su muerte a manos de las fuerzas del gobierno colombiano en 1993. El informe añade que Uribe participó en la campaña parlamentaria de Escobar y que, como sSnador, había "atacado todas las formas del tratado de extradición" con Estados Unidos.

"Dado que ni la fuente del informe ni la sección de comentarios del oficial que lo reportó fueron desclasificados, no podemos estar seguros de cómo la DIA juzgó la exactitud de esta información", dijo Michael Evans, director del Proyecto de Documentación sobre Colombia del Archivo, "pero sí sabemos que los funcionarios de inteligencia creyeron que el documento era lo suficientemente serio e importante como para pasarlo a los analistas en Washington".

En agosto pasado, una jueza condenó a Álvaro Uribe a 12 años de arresto domiciliario por el delito de soborno y fraude procesal, en una decisión histórica que lo convirtió en el primer exmandatario condenado y privado de la libertad en Colombia. Ante ello, Marco Rubio escribió: “El único delito del expresidente colombiano Uribe ha sido luchar incansablemente y defender su patria. La instrumentalización del poder judicial colombiano por parte de jueces radicales ha sentado un precedente preocupante”.

Obed Rosas

Obed Rosas

Obed Rosas es editor de la Unidad de Investigación y encargado de la sección de Libros de SinEmbargo, en donde también se ha desempeñado como Jefe de Mesa y Editor de Redes. Es conductor de Close UP y Co-conductor, junto a Álvaro Delgado, de Siete Días, programas de SinEmbargo Al Aire. Ha trabajado en otros medios como Expansión, Newsweek en Español y Revista Zócalo. Es licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón de la UNAM y estudió, además, Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios.

Lo dice el reportero