Fondos buitre aletean sobre América Latina atraídos por las ambiciones de Trump: WSJ

11/01/2026 - 3:05 pm

Luego de la reciente intervención militar y de la toma del petróleo venezolano que hizo el gobierno estadounidense, inversores ya planean "viajes a Caracas para explorar oportunidades sobre el terreno".

Ciudad de México, 11 de enero (SinEmbargo).– Mientras millones de ciudadanos de América Latina (AL) siguen nerviosos las últimas noticias después del secuestro de Nicolás Maduro y del robo de la industria petrolera de Venezuela, los fondos de cobertura están alegres y especulan dónde será el próximo golpe, para aprovecharlo. “Llamémoslo el ‘negocio de Donroe’”, dice The Wall Street Journal (WSJ) hoy. Se refiere a la política conocida como “Doctrina Donroe”, una versión más radical de la Doctrina Monroe.

“Tras la descarada captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, los inversores se apresuran a capitalizar las ambiciones del Presidente Trump de dominar el hemisferio occidental. Los fondos de cobertura y otras firmas de inversión, ya impulsados ​​por el fuerte repunte de la deuda venezolana, están planeando viajes a Caracas para explorar oportunidades sobre el terreno. Algunos investigan instrumentos especializados, como demandas de arbitraje y deudas estatales impagas”, reporta el diario.

“Otros tienen la mirada puesta en la deuda de Colombia y Cuba, mientras que las acciones de un pequeño banco en Groenlandia (otro territorio en la mira de Trump) han aumentado recientemente mientras el Presidente estadounidense sigue su propia versión de la Doctrina Monroe que vio a los Estados Unidos del siglo XIX reclamar la mitad del globo como su esfera de influencia”, agrega.

Los analistas sostienen que hay riesgo, por supuesto. El mismo periódico especializado cita a los inversores que “se abalanzaron sobre países como Rusia, Myanmar e Irak, sólo para que problemas como conflictos, corrupción y crisis monetarias les hicieran perder la cabeza”.

“Pero los inversores esperan un resultado diferente en Venezuela, alentados por el reciente éxito apostando por la política exterior intervencionista de Trump. Los gestores de fondos de cobertura obtuvieron grandes ganancias el otoño pasado apostando por Argentina, tras el paquete de rescate de 20 mil millones de dólares de Washington para el país y la decisiva victoria del partido de Javier Milei, aliado de Trump, en las elecciones de mitad de mandato”, añade The Wall Street Journal.

Claro, México también está en el ojo de los buitres. “Ante las recientes señales de Trump sobre una posible intervención en países como Colombia, Cuba y México, algunos inversionistas están considerando oportunidades en esos mercados. En una señal de fervor especulativo, las acciones del pequeño Banco de Groenlandia han subido hasta un 42 por ciento este año, lo que sugiere que los participantes del mercado anticipan un auge de la inversión en Groenlandia”, se lee en el texto del diario financiero.

Otro texto, pero de The New York Times, alerta que pocos líderes extranjeros están tan expuestos a las demandas de Trump como la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. “Para enfrentarlos, su Gobierno ha luchado contra los cárteles de la droga, ha intensificado la vigilancia en las fronteras y ha impuesto aranceles de hasta el 50 por ciento a muchos productos chinos. A cambio, Trump dice que le cae bien, mientras sigue amenazando con ataques unilaterales dentro de su país”.

“El jueves, Trump pareció ir más allá de la retórica y centrarse en los planes. ‘Vamos a empezar ahora a atacar a los cárteles’, declaró a Fox News. ‘Los cárteles gobiernan México’. Esa promesa, días después del bombardeo aéreo estadounidense sobre Venezuela, endureció el cerco sobre Sheinbaum, quien, a su vez, ha mostrado una reacción bastante cautelosa hacia Venezuela”, señala el Times.

Sheinbaum ha rechazado categóricamente la acción militar estadounidense en otros países, especialmente en el suyo, “pero sus respuestas sobre Venezuela han sido cuidadosamente formuladas. La intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado prosperidad ni ha creado una estabilidad duradera’, declaró el lunes. Si bien aceptó firmar un rechazo conjunto a la acción estadounidense —junto con Brasil, Colombia, Chile, Uruguay y España—, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México no lo hizo público. Esa declaración de 280 palabras también evitó mencionar a Estados Unidos por su nombre”.

The New York Times afirma que tras la conversación que Sheinbaum mantuvo con el Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva el jueves, el líder brasileño publicó que ambos mandatarios repudian los ataques. “Sheinbaum no publicó nada”.

“El viernes, la líder interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, habló con Lula y el Presidente de Colombia, Gustavo Petro. Sin embargo, Sheinbaum no habló con ella, según el funcionario mexicano. En cambio, su Gobierno está cada vez más preocupado por los ataques estadounidenses en su territorio y se centra en tratar de prevenirlos golpeando más duramente a los cárteles y profundizando una asociación de seguridad con Estados Unidos, dijo el funcionario mexicano”.

¿Sobre Cuba? Lee Robinson, fundador de la firma de fondos de cobertura londinense Altana Wealth, le dice a The Wall Street Journal: “La gente está pendiente de Cuba para ver la próxima ficha de dominó que caiga”.

¿Y Venezuela? Invertir en países macaneados por Estados Unidos y presionados por Trump no parece una apuesta muy confiable. El Presidente estadounidense destacó que las compañías petroleras estadounidenses que entrarían en Venezuela después del derrocamiento del Presidente Nicolás Maduro “gastarían miles de millones de dólares, arreglarían la infraestructura gravemente dañada” y “comenzarían a ganar dinero para el país”.

Mientras AL sigue las noticias después del robo del petróleo de Venezuela, los fondos de cobertura están alegres. “Llamémoslo el ‘negocio de Donroe’”, dice WSJ.
Una gasolinera perteneciente a Petróleos de Venezuela se muestra en Caracas, Venezuela, el 9 de enero de 2026. Foto: Ding Hongfa, Xinhua

Pero los objetivos petroleros de Trump enfrentan desafíos formidables, según otro texto de The New York Times.

“Un puñado de productores occidentales con operaciones o acuerdos en Venezuela podrían aumentar su producción con relativa rapidez si las condiciones políticas fueran propicias. Pero una revitalización más sustancial de la debilitada industria petrolera y gasífera del país probablemente requeriría años y decenas de miles de millones de dólares en inversión. El premio potencial es enorme —Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo—, pero también lo son los riesgos, y compañías energéticas estadounidenses como ExxonMobil y ConocoPhillips ya han sufrido pérdidas en Venezuela. Los precios del petróleo también son bajos, tras haber caído más del 20 por ciento en el último año, lo que dificulta que las empresas justifiquen nuevas inversiones”, indica el diario.

Por ahora, dos de las grandes preguntas que enfrentan las compañías petroleras son cómo se reconstruirá el gobierno de Venezuela después de la captura de Maduro y si Estados Unidos levanta las sanciones que ha impuesto para debilitar la economía del país.

Mientras AL sigue las noticias después del robo del petróleo de Venezuela, los fondos de cobertura están alegres. “Llamémoslo el ‘negocio de Donroe’”, dice WSJ.
Imagen del 8 de enero de 2026 de banderas nacionales venezolanas vistas en Caracas, Venezuela. Foto: Ding Hongfa, Xinhua

Redacción/SinEmbargo

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