La liga mexicana de beisbol engalana al sur del país con su juego de estrellas

12/05/2013 - 12:00 am

Ciudad de México, 12 de mayo (SinEmbargo).- En Oaxaca, el estadio Eduardo Vasconselos está listo para la fiesta de este domingo. 14 años después, el juego de élite del beisbol nacional regresa a la tierra sureña. En punto de las 17 horas, las zonas sur y norte se enfrentarán en una nueva edición del juego de las estrellas. Las dos últimas ediciones fueron ganadas por los del sur. En el norte llegan confiados por lo visto en temporada regular.

Enrique Reyes, manager de los Rieleros de Aguascalientes, dirigirá a la zona norte. Reyes ha prometido responsabilidad y salir a ganar. En este deporte los números hablan, y dicen mucho. Tres derrotas consecutivas no es aceptable. Matías Carrillo es el manager de los Tigres de Quintana Roo y estará a la cabeza de la zona sur con la encomienda de hacer crecer la racha.

El preámbulo comenzó hace dos días con la presentación del evento en el museo Filatelia con la presencia de los jugadores participantes del fin de semana. En medio de este marco, se llevó acabo la asamblea de los 16 dueños de los clubes que conforman la Liga mexicana de beisbol (LMB). Los presidentes dejaron en claro que la organización era excelente y que el evento será todo un éxito mostrándose expectantes por lo que se verá esta tarde.

La gente ha respondido a la antesala del partido. Hay una expectación que ha crecido conforme han avanzado los días. Este sábado el derby de mascotas y el Home Run derby calentaron a la fiel afición de Oaxaca que disfruta tres días dedicados al beisbol veraniego de nuestro país. Más de una década después, el sur del país se llena de los mejores peloteros de la temporada.

Avanzada la temporada, los resultados y el accionar de los equipos reflejan a los norteños con amplias posibilidades de volver a ganar este juego. Con más registros ganadores en las estadísticas, el nivel mostrado parece ser el motivo para ilusionarse con romper la racha. Los sureños llegan con la ventaja de ser locales

La pausa que significa este juego de estrellas ha servido para labores sociales de los participantes. Con recorridos en Monte Albán, los jugadores se relajaron visitando lugares de ayuda social. El  dueño de los Diablos rojos de México fue el encargado de organizar todo este fin de semana que cerrará a bate caliente.

Los ojos del beisbol estarán en el sur en busca de las emociones que todo evento de esta relevancia deja. En el estadio habrá una entrada digna de los rosters. Los peloteros saldrán a la altura de las circunstancias. Después de dos días de eventos y relajación, los managers han prometido espectáculo, hablando en términos de la pelota; eso significa salir a ganar.

Francisco Espinosa

Lo dice el reportero