Ciudad de México, 13 de mayo (SinEmbargo).-Sir Alex Ferguson (Glasgow, 1941) mastica chicle como si su vida dependiera de eso. Durante 27 años, su figura en el banquillo de Old Trafford fue una estampa clásica que parecía no tener fin. Su presencia marcó a diversas generaciones que fueron educadas por el tutor escocés con su palabrería sin filtro con chicle incluido siempre con el afán de ganar y de volver a ganar.
En 1998, David Beckham salió a la cancha con una herida en la ceja izquierda. Manchester United había perdido frente al Arsenal por la copa de la liga inglesa. Sir Alex entró al vestuario y pateó un tachón que había en el suelo. El proyectil pegó en la cara del jugador que más ha sabido vender su imagen en la historia del futbol. La formas del mítico entrenador son tan peculiares como efectivas. Beckham marcó historia en el club y en el futbol mundial. Aquel día el 7" del United se le fue encima a su entrenador. Años después definiría a Ferguson como una figura paterna.
El escocés llegó al teatro de los sueños luego de una efervescente y exitosa etapa en su país. En tierra dominada por el duopolio Celtic-Rangers, Ferguson ganó tres premier league con el modesto Aberdeen en seis años. La consagración llegó el 11 de mayo de 1983 cuando en la final de la Recopa de Europa vencieron 2-1 al mítico Real Madrid. Durante las próximas tres temporadas, rumores vinculaban al Ferguson con diversos equipos británicos. Fue hasta 1986 que Manchester United confirmó la llegada del entrenador de Glasgow. Nadie, ni el más optimista se imaginaba lo que vendría.
Arribó en noviembre al vestuario del United y se encontró con jugadores metidos en problemas con el alcohol. Ferguson trató de imponer disciplina. Luego de tres años, los resultados no llegaban. Las especulaciones sobre si la capacidad del escocés estaba a la altura no se hicieron esperar. "Tres años de excusas y esto es todavía una basura", con esta sentencia, una bandera se postró en pleno Old Trafford.
El carácter ganador del entrenador llegó un año después. Tras quedar sexto en la liga, en medio de críticas constantes, ganó la Recopa de Europa tras ganarle al Barcelona por 2-1. La liga era una obsesión de todos los aficionados de los "Red Devils". La última conquista de liga había sido en 1969. Veintiséis años eternos que terminaron cuando Ferguson contrató a Eric Cantona. En 1992, un parte aguas quebró al club de Manchester. La liga había llegado, una costumbre habitual que "Fergie" impondría en Inglaterra.
El legado del entrenador escocés regaló al mundo una noche memorable en 1998. Con cuatro ligas en cinco años, el Manchester United llegó al Camp nou de Barcelona para enfrentar al Bayern Munich en la final de la UEFA Champions League. Perdiendo el partido, hizo ingresar a Teddy Sheringham y a Ole Gunnar Solskjaer. El marcador electrónico mostraba el 1-0 a favor de los alemanes en tiempo de reposición. Dos tiros de esquina, dos minutos para la historia, dos goles. El United ganaba su segunda Copa de Europa después de treinta años. Diez años más tarde, ganaría la tercera frente al Chelsea.
En 1999, la reina Isabel II fue visionaria. En una solemne cita, Alex Ferguson fue nombrado "Sir" por su aporte al mundo del fútbol. Jürgen Kloop, el peculiar entrenador del Borussia Dortmund, declaró en febrero que "Yo no sólo quiero ganar, ¡también quiero sentir!". Sir Alex lo hizo durante 27 años en un teatro de los sueños, que sólo él pudo hacer realidad. A sus 71 años, Ferguson se retira del club inglés con 38 títulos en total. Nada mal para alguien que mastica chicle mientras gana y también siente.





