
Ciudad de México, 16 de mayo (SinEmbargo).– “Papá, ¿Por qué somos del Atleti?” El lema retumbó en un promo que el Atlético de Madrid sacó en 2001. Un niño sentado en el asiento trasero de una camioneta pregunta a su padre que conduce el vehículo. El tipo mira hacia en frente y lentamente se le pierde la mirada. Después un fondo negro con una leyenda que sintetiza toda la mítica historia del equipo colchonero: “Es difícil de explicar”.
Hace más de una década, los tiempos que vivían cerca del río Manzanares no eran los mejores. Con graves problemas financieros y un descenso terrorífico en el 2000, el tercer equipo más grande de España luchaba por salir del abismo en el que su propia directiva había puesta al equipo. Con muchos altibajos se logró regresar a primera división. A su regreso en 2002 y hasta 2008, el equipo se estancó en la mediocridad de media tabla. La pregunta del promo se convirtió en un lema de una fiel afición que mostró al mundo que hay que cosas que la razón no entiende.
La realidad del Atleti es distinta ahora. El equipo “pupas” (…) ha quedado en el olvido de una afición que ha gozado de triunfos internacionales como la Europa League. Un premio a esa gente que aguanto fiel y de pie haciendo rugir el estadio Calderón. Desde diciembre de 2011 al corazón de siempre se le añadió una idea de juego marca Simeone.
Diego “Cholo” Simeone ha dirigido a los suyos con la entereza que tenía como jugador. Cuando el técnico argentino renunció al banquillo de River Plate en 2012, el entonces “9” millonario, Radamel Falcao, fue hasta su habitación de hotel para que le diera una explicación y pedirle que no se fuera. Hoy están juntos en este Atlético de Madrid que ha ganado cuatro de las últimas cinco finales que ha disputado. El Calderón ha vuelto a ser ese fortín que su gente espera.
En 2011, una pancarta se postró en la grada de los Ultra sur, detrás de una de las porterías del Santiago Bernabéu: “Se busca rival digno para derby decente”. El Real Madrid tiene 11 años añorando ganar la Champions League. En los últimos diez años ha estado a la sombra del FC Barcelona que ha ganado seis ligas. Sin embargo, el partido que detiene Madrid, el clásico de la capital es totalmente blanco. Hace 14 años que el Atlético de Madrid no logra vencer a los merengues. 25 partidos sin conocer la victoria.
Este viernes, una nueva oportunidad para romper la racha que atormenta al cuadro rojiblanco se presenta en pleno Bernabéu. Luego de quedar fuera de la Champions League y de estar lejos de ganar la liga, la final de la Copa del rey es el pretexto para buscar salvar una temporada para el olvido del aficionado del Real Madrid. En el Atleti, la expectativa está a tope como siempre. A pesar de la tajante cifra de derrotas en su contra en este tipo de partidos, ellos se encomiendan a las cuatro finales ganadas (dos Europa League y dos Supercopas de Europa) en los últimos tres años.
Con la presión de ganar algo, en medio de una guerra civil en el vestuario. El equipo de José Mourinho se agarra del talento inmenso de Cristiano Ronaldo. Una bestia vestida de futbolista que ha pedido unión y concentración para este partido. Radamel Falcao intentará coronar el que parece ser el último año de su aventura en el equipo colchonero. Un majestuoso Santiago Bernabéu dividido en rojo y blanco acogerá un derby decente más.





