- Fotos: Francisco Cañedo, SinEmbargo
Ciudad de México, 18 de mayo (SinEmbargo).– Cuando Christian "Chucho" Benítez toma la pelota, el estadio Azteca brama. Un mar de balbuceos llenos de expectación baja de la grada hacia la cancha mientras el ecuatoriano encara a la defensa del Monterrey que de a poco se escalona para intentar parar al contundente delantero. Sus compañeros de equipo acompañan a Benítez por la banda.
El equipo regiomontano llegó tarde al Azteca. Por una deficiente logística, los Rayados se hospedaron en Polanco en pleno sábado de tráfico en el Distinto Federal. El partido empezó 15 minutos tarde con el Monterrey apurado por el reglamento si no quería perder el partido sin jugarlo. Con poco tiempo de calentamiento los de Vucetich sufrieron los primeros cinco minutos del partido.
El estilo de juego del América es explosivo. Mientras Chucho rompe la defensa por el centro, Raúl Jiménez y Rubens Sambueza desprenden al costado siempre en contragolpe. Con la ventaja de los goles de visitante, América empezó el partido dominando la pelota. Con la calma de quien tiene el terreno ganado. El local controló los tiempos del cotejo durante el primer tiempo.
En el pasado mundial de clubes, Monterrey consiguió un decoroso tercer lugar. El jugador que más reflectores tuvo el equipo mexicano fue Jesús Corona. El joven de 20 años llamó la atención de equipos como Fiorentina. Esta tarde arrancó el partido acompañando a De Nigris y Suazo pegado a la banda. El juvenil trató de encarar siempre con fintas y dribles a quien se le pusiera enfrente siempre buscando conectar con los dos potentes delanteros nominales.
Con tres delanteros manteniendo ocupada la defensa americanista, Walter Ayoví desprendía desde el centro del campo sorprendiendo a los defensas americanistas. Vucetich paró a tres defensas en el fondo con toda la intención de ser un equipo ofensivo. Igual que contra Pumas, América perdió el mediocampo. Jesús Zavala acompañó al Moreno ecuatoriano y le ganaron la partida a Jesús Molina abandonado por los constantes arribos al ataque de Medina y Sambueza.
A Miguel Herrera, mucho más calmado que el partido pasado, le importaba muy poco. Saltándose la línea del centro, sus dirigidos buscaban a Chucho que enseguida encaraba. Como en toda la temporada, América siempre lució peligroso con este estilo de juego. En semifinales, con el marcador global a su favor, la estrategia del "Piojo" no iba a cambiar.
Chivas no quiso pagar dos millones de dólares por Francisco "Maza" Rodríguez. Una ganga por el nivel mostrado por el defensa. El capitán de la selección juega como si hubiera nacido en las fuerzas básicas americanistas. "Maza" es el líder de esta defensa. El central rechazó todo centro al área y salió jugando como en los buenos tiempos de Rafael Márquez.
En el segundo tiempo, el Azteca se volvió ensordecedor. Americanistas cantaban a todo pulmón mientras la barra de Monterrey contestaba al instante. En medio de este concierto improvisado, Sambueza encaró a Basanta por el lado derecho. El duelo entre argentinos lo ganó el 14 del América cuando cayó tras una patada del defensa central dentro del área. Paul Delgadillo no dudó y marcó penal. El joven Raúl Jiménez, que cada día que pasa se transforma en realidad en vez de promesa, pateó a la izquierda mientras Orozco se tendía al otro lado.
Mientras el estadio explotaba, Vucetich hizo ingresar al espigado delantero Madrigal y al volante ofensivo Neri Cardozo. El partido se partió tras la avalancha ofensiva en la que pretendía convertirse el equipo rayado. La puesta en escena favorita de este reparto americanista estaba lista. Con Chucho y Jiménez siempre adelante, el contragolpe se presentaba como principal arma del equipo de Coapa.
Benítez entendió el rol que le toca tomar en este equipo. Con una potencia que ningún delantero tiene en nuestro futbol, Chucho encabezó un contragolpe en los últimos minutos del partido. El ecuatoriano entró al área con balón controlado y disparó con fuerza hacia Orozco que vio como caía por segunda ocasión su marco.
El premio de consuelo para "Rayados" llegó en los pies del enjundioso Aldo de Nigris. Tras un rechace de Moisés Muñoz, el nueve de Monterrey se barrió y anotó su gol 12 en liguillas. Monterrey no tuvo la actitud e intensidad del partido de ida y lejos quedó del accionar que mostró ante Tigres. Vucetich se queda sin final, donde se sentía cómodo. Rayados se queda sólo con el título de campeón en la liga de campeones de la Concacaf.
Miguel Herrera logró superar la fase de semifinales luego de dos descalabros consecutivos. El Azteca vivirá otra final. La última fue en el 2007 cuando América perdió frente a Pachuca. Aquella ocasión, el partidos de vuelta fue en suelo tuzo. Hoy, como en el 2005, el partido que cerrará el torneo será en el majestuoso coloso de santa Úrsula. El pueblo americanista, amado u odiado, se ilusiona más que nunca.
ALINEACIÓN
América (4)2 - 0(2) Monterrey
América: Moisés Muñoz; Juan Carlos Valenzuela, Aquivaldo Mosquera, Francisco Javier Rodríguez; Paul Aguilar (Adrián Aldrete, m. 42) Juan Carlos Medina (Osvaldo Martinez, m. 78) Jesús Molina, Rubens Sambueza (Diego Reyes, m.78) Miguel Layún; Christian Benítez y Raúl Jiménez.
Monterrey: Jonathan Orozco; Hiram Mier, Leobardo López (Edgar Solis, min. 75) José Basanta; Severo Meza (Luis Madrigal, min. 64), Jesús Zavala, Walter Ayoví (Neri Cardozo, min. 64), Omar Arellano; Jesús Corona, Aldo de Nigris y Humberto Suazo.
Árbitro: Paul Delgadillo
GOLES
1-0 m. 63 Raúl Jiménez de penal.
2-0 m. 82 Christian Benítez.
2-1 m. 92 Aldo de Nigris











