
Ciudad de México, 6 de jun (SinEmbargo).- No siempre ocurre que una banda vuelva a lanzar sus discos pocos años después de haberlos sacado al mercado por primera vez. Tampoco es común que, tras más de 10 años de carrera, una agrupación tenga apenas dos producciones de larga duración y su tercera apenas se vislumbre. Sin embargo, la aparente lentitud con la que Vetusta Morla se mueve se puede explicar más allá de la analogía de su nombre con una tortuga de ficción.
Esta es la sexta ocasión que la banda de Tres Cantos, Madrid, llega a México. Sin embargo, a pesar de que en esta ocasión lo hacen con todos los reflectores sobre ellos, para muchos escuchas mexicanos se trata de una agrupación cuyo referente más reciente es la pasada edición del Vive Latino.
En el caso de esta agrupación, no es necesaria demasiada presentación. "Nosotros hablamos con las canciones", dice el percusionista y programador Jorge González, mientras que el guitarrista Juanma Latorre enfatiza la importancia de divertirse haciendo música como motor principal para seguir viajando y dando conciertos.
"En tanto que seamos capaces de hacer eso… de hacer canciones que a nosotros mismos 'nos toquen la patata', como decimos, y en tanto que nos divierta salir por ahí, viajar y mostrarlas a la gente, pues yo creo que seguiremos juntos", dice Latorre.
El hecho de que para el público mexicano sean, básicamente, una banda "nueva" es el pretexto ideal para que el grupo lanzara en tierras aztecas "Un Día en el Mundo" (2008) y "Mapas" (2011).
"Para nosotros es un poco raro, de repente presentar dos discos que tienen ya tiempo en España", menciona el guitarrista. Sin embargo, la oportunidad es inmejorable en esta ocasión que servirá para medir los resultados de esta estrategia que en esta ocasión los tienen de vuelta en México.
Contrario a las ocasiones anteriores, en esta visita no formarán parte de un extenso cartel propio de un festival, el Teatro Metropolitan estará a su disposición y con ello las miradas de muchos que por primera vez acudirán a verlos en vivo.

Respecto al concierto que darán esta noche, los miembros de la banda admiten reunir una mezcla de nerviosismo y emoción. Sin embargo también lo señalan como el fin de un largo trayecto de más de 130 conciertos con "Mapas" como estandarte.
"Para nosotros va ser como un poco como un cierre del ejercicio anterior de 'Mapas' y va ser quizás la última vez que se toque el espectáculo", dice González.
"Vamos a poder retomar esas sensaciones y esos momentos y es una oportunidad única para vivirlo, porque las canciones no es igual cuando empiezas a tocarlas recién salido el disco que cuando ya han pasado una serie de conciertos", agrega.
Después de esta velada, lo que le espera a la banda es comenzar a trabajar en su nuevo disco. Mismo del que admiten estar vislumbrando apenas. "Está saliendo material muy interesante, con aspectos nuevos nuestros, pero sin perder la identidad", dice Juanma.
Jorge es claro al respecto: "No solemos trabajar con conceptos antes... Es más intentar unir un poco energías". Aunque Latorre también admite que es pronto para adivinar que línea tomará. "Estamos en este proceso", añade.
Pero para tratarse de una banda con más de 10 años de trayectoria y acostumbrada a que los resultados se vayan dando de manera lenta, también es importante mantener el espíritu de unión, a pesar de los cierres de ciclo como el que simboliza este concierto en la Ciudad de México.
"La propia música es lo que nos mantiene juntos. Nuestro objetivo principal ha sido siempre hacer canciones que nos emocionen y compartirlas con la gente, porque nos divierte muchísimo tocar en vivo", dice Latorre.
"De eso se trata. Todo lo demás es un accesorio. Importante en algunas ocasiones, superfluo en otras, pero todo en realidad se construye alrededor de esa idea, de emocionarse y pasarla bien", concluye.





