
Ciudad de México, 25 de junio (SinEmbargo).- Cada vez más las propuestas de artistas en internet y, en particular a través de redes sociales, va ganando terreno. Sin embargo, pocos son los que han hecho de estas plataformas algo más que un muestrario para su obra y son menos los que tratan de entender a este escaparate. No obstante, James Bridle se está encargando de que esto cambie por medio de "La Nueva Estética".
Luego de un siglo de vanguardias artísticas en el mundo, el avance de la tecnología poco a poco dejó las preocupaciones estéticas relegadas a discusiones de un selecto grupo de intelectuales más ocupados en la polémica que en la creación.
Con su primer exposición mayor en Estados Unidos recién inaugurada, en la Galería de Arte Corcoran del Colegio de Arte y Diseño de Washington, Bridle se encuentra divulgando y esparciendo su movimiento de arte conceptual que pretende capturar los efectos de la tecnología en la sociedad actual.
Con Tumblr, Twitter e Instagram como herramientas, la red se convierte en el campo de estudio de este joven británico que concibió de manera escrita la Nueva Estética el 6 de mayo de 2011 en un blog, pero que tuvo su punto de quiebra a principios de 2012 mientras contemplaba un modelo a escala del drone MQ-1 Predator.
"El drone epitomiza la manera en la que vivimos ahora, como gente que no hace más que conectarse y desconectarse a internet, pero que –efectivamente– vivimos dentro de él", dijo James en una entrevista que dio a la revista Vanity Fair a principios de junio.
"Comencé a pensar en esto como en una emanación de la red en sí misma, no sólo como una plataforma de vigilancia, sino como un espejo oscuro", menciona Bridle sobre la impresión que el drone causó en él.

No obstante, a pesar de ser mencionados en todos lados, los drones son una presencia intangible que –a menos que estén inactivos– aparecen como una mancha borrosa en las fotos. ¿Cuál es el gran problema con los drones, entonces?
Basado en esto, Bridle realizó su primer pieza relacionada con el tame, trazando con un gis el contorno de un avión no tripulado en la calle. La sombra de un drone haciendo visible lo invisible.
El siguiente paso fue dar a conocer el trabajo, de manera que la pieza llamada "Drone Shadow 001" tuvo su primer experiencia en público a través de Flickr, uno de los sitios más populares para el photo-sharing.
Sin embargo, más allá de utilizar las nuevas tecnologías como un pretexto o inspiración, lo que Bridle propone a través de su movimiento es un cuestionamiento de la tecnología en sí misma.
De acuerdo con Kevin Slavin, profesor del Laboratorio de Medios en el instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), "Estamos escribiendo cosas que no podemos leer, (...) Producimos sistemas de tal complejidad que han sido escritos por humanos pero son totalmente ilegibles por cualquier humano en la tierra y, aún así, sus efectos son bastante tangibles", dice.

La nueva estética apunta a estos efectos con inquietud. No obstante, el proceso se vuelve resbaladizo y difícil de definir en ocasiones, incluso para el mismo Bridle.
De acuerdo con el artículo, en la mente de Bridle la Nueva Estética "no es un movimiento de arte o una pieza artística, sino una colección de cosas observadas". No sorprende en este caso que una plataforma de microblogging como Tumblr ejemplifique bastante la idea de esta "Nueva Estética" al ser una lista interminable cuyo contenido puede ser replicado por otros y, de este modo, reconstruirlo a su propia manera.
Para Bridle, en cambio, es un asunto más relacionado con entender aquello que usamos.
Bridle cuenta cada vez más con una amplia base de seguidores, que van desde galerías de arte como el MoMA, hasta escritores como Warren Ellis, pasando por agencias de noticias. Incluso hay quienes lo comparan con una especie de André Bretón que va con la Nueva Estética, como el primer movimiento artístico del siglo XXI, bajo el brazo.
"Creo que gran parte de los débile comentarios débiles sobre la Nueva Estética es un resultado directo de una débil alfabetización tecnológica en las artes y del discurso crítico que brota de ella", menciona James en su blog.
Para el joven artista, lo anterior también es representativo de un fracaso mucho más amplio de la crítica y del público para comprometerse plenamente con la tecnología en su construcción, operación e influencia.

A partir de la introducción de objetos computacionales domesticados en la vida diaria como videocaseteras, surgió a la par un rechazo social al entendimiento técnico con una actitud que parte de relacionar la falta de entendimiento con el desagrado y, por lo tanto, con la apatía para comprenderlo.
"Esta actitud se manifiesta en la respuesta ludista (odio hacia las máquinas) de bajo nivel para casi todas las innovaciones técnicas, y en la estigmatización de la cultura e intereses geeks, académicos y recreativos", escribe Bridle.
Sin embargo, para este británico lo más grave se esta actitud es que también se manifiesta en el control que las corporaciones ejercen sobre los objetos, plataformas y servicios; en alternativas de código abierto y de libre intercambio.
Este anti tecnicismo voluntario es una forma de anti intelectualismo y refleja la actual obsesión que la sociedad actual tiene con la nostalgia, lo retro y lo vintage, lo cual es uno de los puntos que analiza la Nueva Estética y muchos rechazan por considerar aburrido.
Actualmente, a la par de la exposición que tiene lugar en territorio estadounidense, Bridle lleva a cabo un proyecto en la red llamado "Dronestagram", en donde por medio de Instagram pone en evidencia los lugares en el mundo en donde han ocurrido ataques hechos por vehículos aéreos no tripulados.

Mientras muchos asocian las aplicaciones web de baja tecnología como Tumbl, Instagram y Twitter con imágenes de comida y memes virales, Bridle las utiliza para comentar sobre máquinas de guerra de alta tecnología.
Las imágenes mostradas en Dronestagram muestran el sitio aproximado en el que han ocurrido ataques drones documentados, y los acompaña además con una breve descripción de los daños hechos y, en algunos casos, el número de bajas humanas.
"La intención principal es simplemente dar a conocer los acontecimientos a medida que ocurren. Más allá de esto, hay una esperanza de que la gente puede pensar más profundamente acerca de las conexiones entre las comunicaciones en red y las formas de hacer la guerra, así como las dimensiones políticas de los mismos", dijo en una entrevista para The Huffington Post.
No obstante, lanzó una afirmación tajante: "Los resultados estéticos son un efecto secundario"
"Aquellos que no entienden la tecnología están condenados a ser consumidos por ella". Sin embargo, hace un añadido. "Todo es político. Si no puedes percibir la política, la política se va a encargar de ti", concluye Bridle.





