
Ciudad de México, 22 de octubre (SinEmbargo).- ¿Una revista sin Photoshop alguno? Sí, por fin existe.
En un mundo dominado por lo visual, el bombardeo de los medios mediante imágenes y video marcan la pauta de modas y tendencias que, en seguida, son imitadas en todos los rincones del orbe. Sin embargo, a la par de esta saturación, se encuentra también la exagerada promoción de una imagen idealizada del cuerpo femenino, misma que ha sido uno de los temas más controvertido en las últimas décadas.
Cambiar el estilo de juego en el mundo editorial es claramente una batalla cuesta arriba, pero Verily, una revista de moda y estilo de vida, dirigida a mujeres de entre 18 y 35 años, está haciendo de ella el mejor de los casos. La idea de la publicación comenzó a nacer en 2011 bajo la premisa de que las revistas más tradicionales para las mujeres entregan mensajes estrechos y a menudo negativos, que hacen que las mujeres se sientan más mal que bien consigo mismas y "no reflejan sus vidas o filosofías como mujeres.

"Al igual que muchas grandes ideas, Verily fue concebida durante una reunión de amigas", puede leerse en su editorial. "Nuestra conversación giró en torno al tema de las revistas, más específicamente en cómo la mayoría de ellas no llegan a reflejar nuestras vidas o nuestras filosofías como mujeres".
Verily es una revista de moda y, a la vez, un estilo de vida que celebra la verdadera belleza de la mujer bajo una estricta política de "No Photoshop". Esto quiere decir que, a diferencia de otras revistas, no altera el cuerpo o estructura de la cara de sus modelos mediante este software fotográfico y en su lugar, opta por celebrar "las características únicas de las mujeres, sean 'patas de gallo', pecas o un cuerpo menos duro que una roca, que contribuyen a la belleza de la mujer y deben ser celebrados, no avergonzados, cambiados o eliminados", se lee en el sitio web de la publicación.
"Mientras que otras revistas editan para lograr el tipo 'ideal' de cuerpo o dejar un máximo de tres arrugas, nosotros nunca alteramos el cuerpo o la estructura de la cara de nuestros modelos con Photoshop", escriben en su apartado de política de publicación.
En 2006, Dove intentó darle un giro a este estereotipo con un a especie de mezcla entre comercial y cortometraje transmitido en la televisión llamado "The Evolution of Beauty" (La evolución de la belleza), que muestra cómo una modelo joven, normal y atractiva se transformó en una diosa imposible de un anuncio espectacular, no sólo a través el uso de maquillaje artístico y la mano de estilistas, sino también mediante la manipulación de la foto final para alargar su cuello, mover sus pómulos, hacer sus ojos dos veces más grandes de lo que realmente eran y otros trucos que incluso para un cirujano plástico sería imposible llevar a cabo.
Lamentablemente, la industria de la belleza y de la moda no prestó atención a esta llamada de atención y continuaron con este uso abusivo de programas para editar imágenes, cayendo incluso en retoques bochornosos como el ocurrido en 2009, cuando en un catálogo de Ralph Lauren apareció la imagen de una modelo, cuya cintura era más angosta que el diámetro de su cabeza.

Sin embargo, ahora la nueva revista para mujeres tiene la esperanza de revertir esta tendencia poco realista con la promesa de utilizar sólo fotos originales, sin manipular.
Esto se aprecia, de entrada en las imágenes de la revista, pero sobre todo en las modelos de su última edición en donde aparece un especial de moda titulado "Runway To Realway" (algo así como "De la pasarela al mundo real") en el que looks de marcas como 3.1 Phillip Lim, Tommy Hilfiger, Rochas y Miu Miu se traducen a la vida cotidiana con artículos asequibles de Zara, Mango y H&M, modelados por mujeres reales.




