ONGs extranjeras exigen a GM poner bolsas de aire en autos que vende masivamente aquí

28/12/2015 - 1:09 pm

Que los automóviles de General Motors vendidos en México traigan bolsas de aire sólo es una opción. Cuatro grupos especialistas en medidas de seguridad en carros exigen a la compañía estadounidense que sea obligatorio, ya que encuentran "impactante" que el Aveo –líder en ventas en el país– no cumpla con medidas básicas de seguridad como esa. GM es la empresa número dos en ventas en el país después de Nissan Motor, también señalada por sus mínimas técnicas de seguridad.

Ciudad de México, 28 de diciembre (SinEmbargo).– Cuatro grupos de defensa del consumidor de Estados Unidos, entre ellos Consumers Union y Public Citizen, enviaron una carta a la Presidenta Ejecutiva de General Motors, Mary Barra, para pedirle que las bolsas de aire sean una característica estándar en todos sus vehículos.

Los especialistas en medidas de seguridad consideraron "impactante" que el Aveo, líder en ventas en México, no tenga bolsas de aire, lo cual pone en gran riesgo a los usuarios.

"El modelo básico de Aveo disponible para los consumidores en los países de América Latina –como México, donde el coche es fabricado y el modelo más vendido– carece incluso de características básicas de seguridad como bolsas de aire, lo que pone a los usuarios en un gran riesgo. Encontramos esa información impactante", determinaron.

El Aveo de General Motors, número uno en ventas en México, fue reprobado con cero estrellas en las pruebas de choque en un test realizado por el New Car Assessment Programme de América Latina (Latin NCAP). En América Latina fue descrito como "un alto riesgo para la vida". Desde 2010 esa marca de Chevrolet ha presentado el rendimiento "más pobre de todos los principales fabricantes de automóviles en el mundo probados por Latin NCAP", recordaron en la carta.

Según Latin NCAP, el Tsuru de Nissan –cuarto lugar en ventas en México– tampoco cumple con los mínimos estándares de seguridad por lo que fue calificado con cero estrellas, es decir, que el conductor y los pasajeros podrían morir o quedar con daños de por vida en un choque a 64 kilómetros por hora.

Aunque la solicitud de los cuatro grupos de Estados Unidos no ha sido respondida, un portavoz de GM dijo a The Wall Street Journal que la mayoría de los fabricantes de automóviles "ofrecen algunos modelos sin bolsas de aire en México y América Latina", por lo que la compañía está considerando su adición como equipo estándar "en ciertos modelos y paquetes de opciones", declaró.

De acuerdo con datos citados por el diario estadounidense, las ventas de vehículos ligeros en México se han incrementado un 19 por ciento (hasta noviembre), lo que representa uno de los crecimientos más rápidos en los mercados emergentes para autos. GM es la empresa número dos en ventas en el país después de Nissan Motor.

Sin embargo, sólo el 8 por ciento de los mexicanos al comprar un automóvil se preguntan si es seguro. De acuerdo con la Encuesta Nacional en Seguridad Vehicular, la mayoría reconoció que le interesó más conocer detalles como el estilo, el equipamiento o la comodidad.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), citada por los grupos, 1.3 millones de personas murieron en las carreteras en 2013 y 50 millones resultaron heridas. La inseguridad en los carros, afirmó, es una gran causa de estas estadísticas. "El 50 por ciento de estos afectados eran ocupantes de vehículos", expuso. "La falta de acceso a tecnologías de seguridad tienen consecuencias reales y contribuye a las inaceptables muertes por choques en la carretera y a las lesiones", agregó la OMS. La Organización también tiene el registro de que las muertes en carretera son la novena causa de fallecimiento a nivel mundial y se prevé que se conviertan en la séptima en 2030 si no se toman medidas.

"Es claro que los fabricantes como General Motors tienen un papel esencial para reducir las muertes en carreteras y el número de lesionados", acusan los cuatro grupos en la carta dirigida a la CEO de la empresa número dos en ventas en México.

EL TEST SOBRE SEGURIDAD EN AUTOS

El New Car Assessment Programme de América Latina (Latin NCAP) realizó un test sobre medidas de seguridad en los automóviles como bolsas de aire, control electrónico de estabilidad y cinturones de seguridad pretensados. "Estamos sorprendidos y decepcionados" sobre los pobres resultados de General Motors, sentenciaron los grupos firmantes Consumers Union, Public Citizen, Advocates for Highway and Auto Safety y National Consumers League.

"La seguridad en los automóviles no puede ser sólo para los ciudadanos que viven en los países ricos", escribieron en la misiva. Por un lado, acusan, General Motors ofrece a algunos consumidores las mejores tecnologías de seguridad, pero por el otro ni siquiera proporciona bolsas de aire a otros, entre ellos los consumidores mexicanos. Eso "nos parece una decisión moralmente indefendible", acusaron los grupos.

En la carta los grupos reconocen que General Motors no es la única automotriz con estas prácticas, pero comentan a Mary Barra que la seguridad de los consumidores es un tema que "merece su atención".

El mes pasado durante una conferencia, documentan, gobiernos de distintos países adoptaron una declaración respecto a mínimas regulaciones de seguridad en los vehículos.

"Promover la adopción de políticas y medidas para aplicar las normas de seguridad de vehículos impuestas por las Naciones Unidas o las normas nacionales equivalentes para asegurar que todos los nuevos vehículos de motor cumplan con las regulaciones mínimas aplicables para la protección de los ocupantes y otros usuarios con cinturones de seguridad, bolsas de aire y sistemas de seguridad activa como el frenado y el control electrónico de estabilidad de serie", reza la declaración.

Ante ello, los cuatro grupos demandaron a los otros gigantes fabricantes de autos en el mundo a cumplir con el reglamento de seguridad de las Naciones Unidas.

LOS MEXICANOS LO DESCONOCEN 

La primera Encuesta Nacional en Seguridad Vehicular, realizada en las ciudades de Monterrey, Guadalajara y Distrito Federal, dio a conocer que la mayoría de los autos más comercializados en el país no cumplen con los mínimos estándares de seguridad que podrían salvarle la vida tanto a los conductores como a los demás pasajeros y que un alto porcentaje de la población desconoce si su vehículo supera índices de seguridad.

De acuerdo con el sondeo, cerca del 93 por ciento de la población considera que su auto es seguro, pero no sabe que no cumplen con estándares internacionales.

La falta de importancia a estos conocimientos es una de las razones por las que se explica que en México no se cuente con medidas de seguridad para los vehículos nuevos que entran al mercado, afirmó Stephan Brodziak de El Poder del Consumidor (EPC).

Los datos de la encuesta informaron que sólo el 8 por ciento de las personas se preguntan al comprar un automóvil si es seguro, pero la mayoría reconoció que le interesó más conocer detalles como el estilo, el equipamiento o la comodidad.

“Esto habla de la ignorancia de los consumidores mexicanos, ya que les preocupan elementos que son prescindibles, en lugar de preguntar por aquellos que les darían seguridad a ellos y sus familias”, dijo el investigador en seguridad vehicular de la organización.

Con base en los resultados obtenidos, diversas organizaciones y mismos usuarios piden al Gobierno federal que exija a la industria automotriz implementar las mejores tecnologías en seguridad en todos los autos nuevos para evitar mayores accidentes, que además le cuestan al país alrededor de 1.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

En ese contexto, hace unos meses, el presidente de la Rama 105 y Tesorero del Sector de la Industria Automotriz de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Salvador Saavedra, comentó que el hecho de que el Gobierno no tenga una respuesta a las peticiones de seguridad es porque a quien escucha es a las armadoras.

La razón es simple: en los últimos meses, la industria automotriz se convirtió en un motor de crecimiento para México, en medio de la complejo entorno mundial.

LOS MÁS INSEGUROS

Datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) detallan que las ventas y exportaciones de vehículos fueron un motor durante este año, pues la venta nacional de vehículos registró un crecimiento de 18.8 por ciento, respecto al mismo periodo de 2014 y la producción de vehículos ligeros reportó récords. En cuanto a la exportación, se obtuvo la cifra más alta con un incremento de 4.3 por ciento, teniendo a Estados Unidos como el principal receptor.

Pero pese a que México es el cuarto exportador mundial de automóviles y aquí se producen los coches con los mejores estándares de seguridad para EU, Canadá y Europa –donde las regulaciones son muy estrictas y se les exige cumplir con niveles más exigentes de seguridad– los carros que se comercializan en el país por las mismas armadoras están por debajo de los estándares internacionales.

De acuerdo con pruebas realizadas por Latin NCAP, el organismo encargado de evaluar la seguridad de los autos que se comercializan en América Latina y avalada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Tsuru de Nissan (cuarto lugar en ventas en México), no cumple con los mínimos estándares de seguridad, calificado con cero estrellas, lo que significa que el conductor y los pasajeros podrían morir o quedar con daños de por vida en un choque a 64 kilómetros por hora.

Sin embargo, el 79 por ciento de los encuestados, dueños de este vehículo, consideran que su auto es seguro. El 94 por ciento de ellos afirmó conocer los elementos de seguridad con que cuenta el vehículo; 83 por ciento aseguró que su auto cuenta con una estructura estable; el 94 por ciento tiene la falsa creencia de que su auto tiene cinturones de seguridad de 3 puntos en cada plaza; y el 78 por ciento piensa que su auto cuenta con ESC. Sin embargo, el Tsuru no cuenta con ninguno de estos sistemas.

En tanto, el Aveo de General Motors, número uno en ventas en México, también ha sido reprobado con cero estrellas en las pruebas de choque de Latin NCAP. Sin embargo, el 96 por ciento de los poseedores de un Aveo considera que su vehículo es seguro y el 73 por ciento afirma que cuenta con Sistema Electrónico de Estabilidad (ESC), cuando esta tecnología no se encuentra disponible en ninguna de las versiones de este modelo.

Todo esto debido a que en México no existen regulaciones para seguridad.

“COSTO ARTIFICIAL”

El Poder del Consumidor informó que en la actualidad ningún vehículo está obligado a tener tecnologías de seguridad como ABS, ESC, bolsas de aire o a pasar pruebas de choque frontal o lateral, que confirmen que cuentan con una estructura estable en caso de impacto, pues estas tecnologías son integradas en vehículos de lujo o en la versión más equipada de algunos de los autos más “accesibles”.

Esto posibilita a la industria incrementar de manera artificial el precio a los consumidores y multiplicar las ganancias por tecnologías cuyo costo real no está reflejado en el precio al consumidor.

Por ejemplo, el incremento de 45 mil pesos del Aveo por una versión más equipada no coincide con el verdadero costo de las tecnologías con que innova en la segunda versión, ya que un precio conservador de los ABS es de 250 dólares y 50 por cada bolsa de aire, un total de 350 dólares aproximadamente; en ese contexto, incluirlas incrementaría el costo en unos 6 mil pesos; es decir 7 veces menos de lo que está en el mercado.

De esta manera, la diferencia entre los modelos Jetta y GLI de Volkswagen en sus versiones básicas y el incluir el costo artificial de la seguridad que tienen las versiones de lujo es de 200 mil pesos, pues la automotriz alemana no incluye el ESC en sus modelos austeros que reduciría en 80 por ciento situaciones de riesgo.

Al respecto Brodziak comentó que “esta práctica de la industria automotriz ha convertido la seguridad de los automóviles y la protección de la vida en un lujo para los consumidores”.

 

Redacción/SinEmbargo

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