Aunque el mercado de viviendas parece jugoso, la realidad es que sólo el 40 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) tiene acceso a un empleo formal y en consecuencia a la prestación de un crédito de hipoteca.

Por Mayra Martínez Medina
Ciudad de México, 18 de febrero (SinEmbargo/EconomíaHoy).– Para las desarrolladoras de vivienda de México el mercado cambió al paso de cinco años. Las empresas hoy se enfrentan a un consumidor más exigente que ha visualizado en su casa una inversión estratégica para mejorar en la adquisición de bienes inmuebles.
Para el 2025 se estima una demanda de vivienda de aproximadamente 9 millones de unidades. Esta cifra puede dar perspectiva de la oportunidad de mercado que tienen enfrente las constructoras Geo, Urbi, Homex, Javer, Ruba, Ara, el Infonavit o Fovissste (estas dos últimas instituciones de vivienda del gobierno federal).
Aunque el mercado parece jugoso la realidad es que sólo el 40% de la Población Económicamente Activa (PEA) tiene acceso a un empleo formal y en consecuencia a la prestación de un crédito de hipoteca.
Esto significa que no toda la población con actividad económica tendrá acceso a un financiamiento hipotecario para adquirir su vivienda. Entonces el reto es estructurar los mecanismos para financiar al 60% restante de la PEA que no tiene posibilidad de un crédito para la adquisición de una vivienda, platicó Gene Towle, socio director de la firma especializada Softec.
Towle platicó a Economíahoy.mx que los activos que hace años le dieron valor a cada una de las desarrolladoras hoy dejaron de ser interesantes para el mercado.
Geo fue valiosa por cartera con el mayor número de créditos hipotecarios del Infonavit (esta institución otorga créditos para la adquisición de casas de las constructoras) y Ara fue considerada la mejor reserva territorial, pero "hoy existe un exceso de reserva".
El financiamiento para la vivienda se reparte de la siguiente manera: el Infonavit coloca el 37% de los créditos del mercado, el Fovissste otro 20% y el resto está repartido entre las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) y los bancos. Entre estas últimas instituciones las más activas son BBVA Bancomer, Santander, Banorte, Scotiabank, Banamex, HSBC y Casa Mexicana, por citar algunas.
Geo, Homex y Urbi –que recientemente salieron del concurso mercantil tras la crisis financiera que alimentó el cambio de la política de vivienda del gobierno federal y el desplome de la demanda en el contexto de la crisis financiera de 2008–, se enfrentarán a un mercado más exigente: "los usuarios compran una casa y la venden para comprar una mejor". Buscan construcciones que duren más.
El desafío de estas firmas es "atender a los nuevos usuarios y tener la capacidad para cumplir la demanda de los clientes", comentó Towle.
Desde diciembre del año pasado, las constructoras de casas han tenido una participación activa en el mercado de valores. En octubre Homex reactivó la cotización de sus acciones en la Bolsa Mexicana de Valores y Geo hizo lo mismo un mes después.
Después de casi tres meses en el mercado los títulos de Geo, dirigida por Juan Carlos Braniff, se estabilizaron en 7.01 pesos por título. La empresa que dirige Juan Carlos Moctezuma Velasco tiene un valor por acción de 4.05 pesos.
En condiciones financieras distintas Javer, el 13 de enero de este año, llevó a cabo una oferta pública inicial, levantó 1,801 millones de pesos para continuar con sus planes de crecimiento y pagar notas de vencimiento. Los títulos de esta empresa están cotizados en 18.95 pesos.
De este modo las desarrolladoras de vivienda no solo han mostrado una participación activa en el mercado bursátil, también en el comercial; aunque el desempeño en este último se verá en el corto plazo ya que todavía no hay resultados tangibles.




