México, 15 Jun. (Notimex).- En el próximo sexenio la ciudad de México puede alcanzar sin pretexto una reingeniería de su administración, que le permita superar sus problemas e impulsarse como una urbe generadora de valor, empleo y cultura, consideró la candidata de Nueva Alianza a la Jefatura de Gobierno, Rosario Guerra.
Entrevistada en su casa de campaña, la abanderada aliancista subrayó que la clave de ello es replantear el concepto de lo que es la verdadera política social, apoyados en la educación.
Aseveró que la vida de la sociedad está cambiando a pasos agigantados y las instituciones no van al mismo ritmo que va la sociedad, lo que hace necesario que se replantee la forma de hacer política buscando alcanzar equilibrios.
Aquí en el Distrito Federal, dijo, se requiere de equilibrios entre las fuerzas para que efectivamente haya la posibilidad de que gobierne la mayoría y que las minorías tengan la posibilidad de plantear, negociar y atender temas que a veces los demás no ven.
En ese sentido, Guerra Díaz aseveró que la democracia y sus riquezas sirven en la medida en que privilegian las diferencias, respeta las mismas y se nutre de ellas para hacer mejores las cosas, lo que es la base de los planteamientos de su campaña.
“Si tú nada más tienes un punto de vista en una sociedad tan diversa como la nuestra entonces nunca vas a acabar de resolver problemas”, advirtió.
“Por ello es necesario incorporar otros puntos de vista para mejorar tus plantes, tus programas y tus políticas públicas, que es lo que yo más reclamo en mi campaña”, explicó.
“Esta ciudad es sorda, muda, ciega a muchos problemas” tratándose de discapacitados, de cargas excesivas de trabajo en las mujeres, de discriminación en el transporte público y donde los sistemas de seguridad no resuelven el tema, indicó.
Tenemos que cambiar los modelos educativos para que desde la escuela los niños comprendan que hay una gran diversidad social y que el respeto es la base de la convivencia.
Aseguró que en las democracias lo normal es que haya diversidad y que se respete esa diversidad, “lo que no es que tú quieras suprimir el derecho de los demás por imponer tu propio punto de vista”.
Cuando en las democracias no hay equilibrio, o no se toman en cuenta los diversos actores entonces la democracia hace crisis.
Por ello insistió en fortalecer desde la educación básica la conciencia de equipo entre los niños, mediante actividades deportivas que incluyan ejercicios en equipo, lo mismo que programas de introducción a la música para enriquecer su cultura.
En cuanto a los problemas como la escasez del agua, aseveró que ésta no se solucionará trayendo más líquido, sino volviendo a educar a la gente con una cultura hídrica diferente en que se busque su mejor aprovechamiento.
Esto es posible gracias a proyectos que actualmente existen en universidades como la Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma Metropolitana (UAM), así como el Instituto Politécnico Nacional (IPN), los cuales no han sido puestos en práctica por falta de un programa que los aproveche.
Asimismo, subrayó, con la aplicación de una cultura ecológica y sustentable, donde se tomen en cuenta y se exploten al máximo los proyectos de edificios verdes, sistemas de recuperación de agua de lluvia y rescate de espacios públicos para el esparcimiento.
Aseguró que es posible lograr en los próximos seis años una ciudad con un problema de agua menor y un trasporte público totalmente nuevo concesionado con facilidades o corridas para los grupos vulnerables.
Asimismo un mejor y más amplio servicio del Metro, un fomento al uso de la bicicleta en beneficio del transporte particular, escuelas de tiempo completo bien organizadas y guarderías que garanticen una buena atención de menores mientras sus padres trabajan.




