Dos grupos evangélicos se convertirían en partidos políticos nacionales. Uno de ellos ha tenido acercamientos con Estados Unidos y el gobierno israelí.
Ciudad de México, 15 de enero (SinEmbargo).- Niegan ser un partido evangélico, incluso de derecha. Pero el Partido Republicano los ha invitado a Estados Unidos y pronto atenderán otra invitación del gobierno de Israel. Declaran que sólo hay un modelo de familia y consideran sin relevancia los derechos de la población LGBT+. Reconocen el genocidio en Palestina, pero dicen que ese pueblo lo ha provocado. Con todo ello, es la organización que más afiliaciones reporta y aseguran que el dinero para lograrlo es lícito.
Se trata de México Tiene Vida, una de las 60 agrupaciones que buscan convertirse en Partido Político Nacional y participar en las elecciones 2027. Y, de acuerdo con lo reportan al Instituto Nacional Electoral (INE), tienen amplías posibilidades de conseguirlo. En Nuevo León, donde se le atribuye el impuso del Gobernador Samuel García, ya son partido local. Pero para serlo en todo el país el tiempo se agota, tienen hasta febrero para cumplir los requisitos como la realización de 200 asambleas.
En esa carrera están también Somos México, impulsado por perfiles provenientes del extinto PRD, el PAN y el PRI, así como exfuncionarios electorales que participaron en la llamada “marea rosa”. Ese movimiento que se ha querido presentar como ciudadano, promovido por el empresario Claudio X. González. En las filas de esa agrupación están, por ejemplo, Fernando Belaunzarán, experredista, y el exdirigente del PRD, Guadalupe Acosta Naranjo; o Emilio Álvarez Icaza.
Otra agrupación que quiere ser partido nacional es Que siga la democracia, un grupo formado por figuras que se aprovecharon de la plataforma de Morena y que por ello perdieron su militancia. También lo conforman políticos rechazados en otros partidos o cuyos partidos perdieron el registro por la falta de votos.
Destaca otra organización, con 225,532 afiliaciones reportadas al 7 de enero, es la segunda con más militantes preliminares. Es Construyendo Solidaridad y Paz, de Hugo Eric Flores, cristiano evangelista. El mismo que constituyó el desaparecido Partido Encuentro Social (PES) y que ahora es diputado federal de Morena.
Al igual que Jaime Ochoa, presidente de México Tiene Vida, Hugo Eric Flores negó en su momento que el PES fuera una organización evangélica, aunque estuviera abiertamente en contra de los derechos de la población LGBT+, las mujeres y las personas con capacidad de gestar. Construyendo Solidaridad y Paz ya rebasó el número de asambleas requeridas, con 278 hasta el 13 de enero.

Entre el conservadurismo enmascarado, la ambición partidista presentada como causa social y el oportunismo político, en las próximas elecciones podríamos tener a estos nuevos partidos políticos.
México Tiene Vida, ni de derecha ni evangélico
México Tiene Vida, como partido político local, contendió en las elecciones de Nuevo León en 2024 sin lograr ningún escaño en el Congreso ni tampoco alguna alcadía.
“Nos etiquetan como partido evangélico porque la dirigencia del partido, efectivamente, somos evangélicos. Hemos profesado esta religión desde hace muchísimos años, desde la familia, y probablemente por eso consideran que somos un partido evangélico. Pero, no. No es así”, dijo Jaime Ochoa Hernández, el presidente de esta organización, en entrevista con Sin Embargo.
No son un partido evangélico, cómo podrían serlo si México es un Estado laico, argumenta. También rechaza que sean de derecha y mucho menos, de ultraderecha. “Por alguna razón, en la política hay estigmas y las organizaciones son estigmatizadas. Nosotros no creemos en la derecha ni en la izquierda”.

Sin embargo, el año pasado atendieron una invitación del Partido Republicano de Estados Unidos, de derecha y ultraderecha.
“Nos pidieron estar un par de días en Washington para hablar sobre sobre el proyecto de nuestra organización, qué estamos haciendo, cómo nacimos”. Lo que sucede, dice, es que han “llamado la atención de las administraciones de algunos países”.
Un aliado del Gobierno israelí
Por ejemplo, en marzo atenderán otra invitación, ésta es “del gobierno israelí en Jerusalén”. Son llamados a los que acuden “con mucho gusto”, agrega. El Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, considera a los cristianos evangélicos como los mejores amigos de ese país.
El llamado sionismo cristiano es un movimiento religioso y político global. Algunas iglesias evangelistas apoyan que Israel se establezca sobre el territorio palestino, intentando justificarlo como parte de un plan divino. Por ejemplo, en Estados Unidos, la organización Cristianos Unidos por Israel (CUFI, por sus siglas en inglés) con unos 11 millones de miembros, tiene gran influencia en el Partido Republicano y apoya a Donald Trump.
En México hay una delegación de la Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén (ICEJ, por sus siglas en inglés). De acuerdo con lo que se indica en su página oficial, esa organización “representa a los cristianos de todo el mundo que apoyan a Israel y se solidarizan con el profundo apego del pueblo judío a Jerusalén”.

Jaime Ochoa niega que su partido forme parte de ese movimiento. “Nosotros profesamos la religión cristiana, esa es nuestra nuestra religión. Creemos en Cristo como salvador, en el sacrificio que hizo en la Cruz del Calvario para perdón de pecados. Nada tiene que ver con un tema de sionismo ni nada de eso”.
—¿Cuál es su postura sobre el genocidio contra el pueblo palestino?
—Bueno, creo que depende del cristal con que lo veas. Sin duda es un genocidio. Aquí el punto es buscar la paz entre entre ambas naciones. No debemos de buscar un culpable porque cuando hay una guerra es entre dos. Entonces, los dos provocan ese genocidio. Y creo que es muy importante que los dos países, las dos naciones, se puedan poner de acuerdo y que pueden llegar a una pacificación por bien de la sociedad, de la familia, de los niños, creo que son los más afectados en un combate bélico. Y creo que es injusto. Creo que debemos de buscar la pacificación.
La agenda de "México tiene Vida”
En su declaración de principios, “México tiene Vida” asume “como inalienables” el respeto y derecho a la vida. En partidos de derecha eso significa su oposición al aborto legal, incluso en casos de violación o riesgo para la mujer o persona gestante.
Se refiere también una negación o limitación de los derechos sexuales y reproductivos y su rechazo a la muerte digna. “En nuestro movimiento, el derecho a la vida humana, desde la concepción hasta su fin natural, es el derecho más fundamental de cada persona”, señala el documento.

También deja claro que la familia y el matrimonio son “la unión entre un hombre y una mujer”, pues es lo que asegura “la continuidad de la sociedad, ya que establece una relación estable que genera vida y nuevos miembros”.
Al preguntarle sobre la agenda de derechos de las mujeres y de la población LGBT+, Jaime Ochoa responde: “cada quien tiene el derecho de elegir la forma como va a llevar su vida. Nosotros ahí no tenemos tema”.
—En caso de que llegaran al Congreso y se proponga una reforma en favor de estas poblaciones, ¿no se opondrían o no darían su voto en abstención?—se le preguntó.
—No, no, no, no. No es nuestro tema. Nuestro tema es la pacificación, buscar un proyecto a largo plazo que nos permita ser protagonistas en la economía mundial, en este sistema globalizado, y convertir a México en una potencia económica mundial. Creo que esos temas, digo, la verdad, ni siquiera son relevantes.
Otro de los principios que declara es el derecho a la propiedad privada. El proyecto de país de “México tiene Vida” es que “la intervención del Estado en la economía será mínima”.
La agrupación con más afiliaciones
De entre las 60 agrupaciones que buscan el registro nacional, México tiene Vida es la que más personas ha afiliado. Hasta el 7 de enero, sumaba 249,804 afiliaciones preliminares, según el último reporte del INE. De acuerdo con Ochoa Hernández, al 13 de enero tenían “cerca de 252 mil”. El INE exige un mínimo de 256 mil, así que están cerca d esa cifra.
Tomando como base la cifra publicada por el INE, el 72 por ciento las obtuvieron mediante la aplicación digital habilitada por las autoridades electorales. El resto, 28 por ciento, las recabaron en las asambleas, es decir, en trabajo territorial. Reporta además 113 de las 200 asambleas que el INE exige.
“Tenemos representación en los 32 estados de la República, de tal manera que semanalmente organizamos cerca de 30 asambleas. En algunas ocasiones, un poco más”. Para la tercera semana de enero tenían proyectadas 70 asambleas en todo el país.

Al preguntarle sobre el financiamiento para lograr toda esa movilización, responde que proviene de aportaciones de sus afiliados en Nuevo León, donde ya son un partido político. Son quienes generosamente, dice, les dan los “recursos económicos para sacar este proyecto adelante. Todo dentro de la normativa jurídica que establece el INE”.
Sobre por qué siete de cada 10 afiliaciones son por la aplicación, dice que es porque desde 2020 comenzaron la labor de convencimiento. “Cuando iniciamos este proyecto ya teníamos representación en 25 estados de la República. Realmente nos faltaban muy pocos estados por cubrir y fueron cubiertos en el transcurso de este año”.
Que siga el reciclaje
Que siga la democracia, otro de los proyectos que busca convertirse en Partido Político Nacional surgió de Morena. Aunque no de los movimientos de izquierdas que conformaron a ese partido. La agrupación es encabezada por Edgar Garza Ancira, un empresario poco conocido en la política y que ha tomado mayor relevancia luego de militar en Morena y, desde ahí, comenzar a organizar otro partido.

Por ello, en febrero del 2025, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena inició un procedimiento sancionador en su contra. Al inicio, Garza Ancira aseguró que con este nuevo partido no buscaba ir contra Morena, sino apoyar el proyecto; ser un brazo político, decía. Finalmente, en abril, la CNHJ dio a conocer que el dirigente de Que Siga la Democracia presentó su renuncia al partido y a su cargo de consejero nacional.
La CNHJ también informó que aceptó una queja contra la vicecoordinadora de Morena en la Cámara de Diputados, Gabriela Jiménez Godoy, en ese momento esposa de Garza Ancira. La solicitud apuntaba a Jiménez Godoy como otra fundadora de la agrupación.
La diputada federal se desmarcó en varias ocasiones, asegurando que ya no formaba parte de Que Siga la Democracia. En agosto de 2025, Gabriela Jiménez anunció la disolución de su vínculo matrimonial con Garza Ancira.
En su programa de acción, Que Siga la Democracia asegura no estar subordinada a “ninguna organización internacional” ni depender “de entidades o institutos políticos, ministros de cualquier culto, religión o secta”. Pero señala que sus acciones “estarán orientadas a colaborar con cualquier organización e institución pública o privada, que utilice a la política como medio para resolver los problemas económicos, políticos y sociales en nuestro país”.
De acuerdo con lo que ha reportado al INE, hasta el 16 de diciembre había afiliado a 75,189 personas. Ha intentado realizar 195 asambleas, pero 76 las tuvo que cancelar por falta de quórum, por lo que concretamente ha celebrado 119. Le faltaban 81 para cumplir con uno de los requisitos mínimos que le impone la ley para constitutirse como Partido Político Nacional.
Edgar Garza Ancira ha ido reclutando perfiles que no lograron trascender en los partidos en los que militaban y que por ello han ido “chapulineando” a otros . Por ejemplo, el mexiquense Eduardo Neri Rodríguez, quien intentó que el desaparecido PRD lo postulara como candidato a gobernador del Estado de México.
Por un tiempo, Neri aseguró que no abandoría al partido del sol azteca para irse a Morena. Pero finalmente lo hizo, en 2024. Ahora es uno de los exmorenistas que dejaron ese partido para intentar crear otro: Que Siga la Democracia.
Otro de los cuadros reclutados es Conrado Cifuentes Astudillo, quien ha sido designado como secretario nacional de Organización. De acuerdo con su descripción en Instagram, Cifuentes es “couch de vida”. También fue dirigente del partido Chiapas Unidos, que perdió su registro en 2024 tras 10 años de existencia. Ese partido fue aliado de Morena en aquella entidad.
La página oficial de Que Siga la Democracia está deshabilitada. Sin embargo, en los documentos que ha entregado al INE indica que promoverá la participación política de las mujeres y liderazgos políticos. Pero elude mencionar su postura sobre el derecho a decidir, tampoco asume una agenda por los derechos la de la población LBGT+.





