Aceves del Olmo suelta la CTM, el brazo obrero del PRI, después de una década

04/02/2026 - 5:12 pm

El líder cetemista anunció que dejará la agrupación que había dirigido por 10 años y pide una sucesión donde prevalezca la unidad.

Ciudad de México, 4 de febrero (SinEmbargo).- En la Confederación de Trabajadores de México (CTM) la dirigencia era un cargo vitalicio, pero Carlos Aceves del Olmo anunció algo inédito: no se reelegirá. El 24 de febrero, en el XVII Congreso Nacional Ordinario, se renovará el Comité Nacional y desde febrero de 2025 la cúpula había acordado “la unidad” para presentar en 2026 a Aceves como candidato único por tercera vez. Pero el escenario cambió.

Este día, el líder cetemista publicó una carta en la que da a conocer su decisión. “Después de una reflexión profunda y con pleno respeto a las disposiciones estatutarias, deseo informar que concluiré íntegramente el periodo para el cual fui electo como Secretario General de la Confederación de Trabajadores de México y que finaliza el 23 de febrero del 2026”. Y precisa: “he tomado la decisión personal y responsable de no buscar la reelección en la Secretaría General”.

Ha sido Senador en tres ocasiones y también tres veces fue Diputado Federal. Acumuló 27 años años como legislador, siempre por el PRI y plurinominal. Asumió la dirigencia nacional de la CTM en enero de 2016, tras el fallecimiento del dirigente Joaquín Gamboa Pascoe. Gamboa estuvo al frente desde 2005, después de la muerte del entonces líder Leonardo Rodríguez Alcaine. “La Güera” Alcaine llegó a dirigencia en 1997, a la muerte de Fidel Velázquez.

Fidel Velázquez prácticamente estuvo al frente de esta organización desde 1941, después de desplazar, y luego expulsar, a Vicente Lombardo Toledano, quien fue el fundador de la CTM y considerado el ideólogo de izquierda del sindicalismo mexicano, con una visión de autonomía sindical muy distinta al del corporativismo que asumió la confederación desde la llegada de Velázquez.

Los datos históricos muestran que no ha sido la democracia sindical, sino la muerte la que había permitido los relevos en la cúspide de la CTM y no los procesos democráticos. Eso y una traición. En el último año, diversos reportes periodísticos señalaban que, ante la edad y los problemas de salud de Carlos Aceves del Olmo, existen movimientos internos dentro que buscan el relevo.

En su carta, Aceves del Olmo indica que su decisión “obedece a recomendaciones médicas” y a la necesidad de dedicar mayor tiempo a su familia. En noviembre pasado cumplió 85 años de edad y desde hace más de un año sus apariciones públicas han sido muy pocas.

“Me parece que ha sido el gran ausente de los debates sobre los derechos de los trabajadores en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)”, dice Ángel Pazos, Coordinador de Diálogo Sindical y de Género de la Fundación Friedrich-Ebert (FES).

Adaptarse para no morir

Mientras el PRI se desploma, la CTM —el brazo obrero de aquel régimen, cantera de cuadros priistas y fuente de votos asegurados— sobrevive. Según las propias cifras de la confederación, creada en 1936, agrupa a más 4.5 millones de trabajadores y trabajadoras en seis mil 176 sindicatos miembros.

La falta de transparencia de los sindicatos impide conocer el número real de afiliados a la CTM. Si bien existe el Repositorio de Información del Registro Laboral, la ley no les obliga a notificarle su adherencia a una central obrera, así que no todos lo hacen.

Algunas de las organizaciones sindicales que pertenecen a esta confederación están el Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM), con 67 mil 701 miembros. También está adherido el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM), dirigido por Víctor Flores, con más de 23 mil integrantes.

Joaquín Gamboa Pascoe, junto al entonces líder de la CTM, Fidel Velázquez, retratados en 1990. Foto: Cuartoscuro.
Joaquín Gamboa Pascoe, junto al entonces líder de la CTM, Fidel Velázquez, retratados en 1990. Foto: Cuartoscuro.

Igualmente, el Sindicato de Industriales de Trabajadores y Artistas de la Televisión y Radio, Similares y Conexos de la República Mexicana (SITATyR), que no informa cuántos afiliaciones ha logrado, pero tiene 42 secciones en las 32 entidades del país. Y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares (STIASRM), con más de 25 mil miembros.

El 24 de febrero próximo, la CTM cumplirá 90 años. En ese tiempo ha atravesado 16 Gobiernos federales, impulsando unos y ajustándose a otros. Ésta y otras centrales han tenido la capacidad de adaptarse a quienes estén en el poder, y el poder las retoma como interlocutores principales, dice Héctor de la Cueva, Coordinador del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS).

“Desde la CTM Nacional, reiteramos nuestro apoyo a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante la imposición de aranceles por parte del Gobierno de los Estados Unidos de América”, publicó Carlos Aceves del Olmo en marzo de 2025, ante la amenaza de Donald Trump.

Cinco años antes, en 2020 el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador le dijo a las bases cetemistas: “les felicito por tener al dirigente que representa a la CTM, a don Carlos Aceves; que no está viejo, está maduro. Está al cien el dirigente de la CTM”.

Eso ocurrió en la clausura del Congreso Nacional Extraordinario de la CTM, el 23 de febrero de 2020. En el presidium, cerca de Aceves, también estuvo la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

MÉXICO, D.F., 09 de septiembre de 2013.- Víctor Flores Morales, líder del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM) a su llegada a la comida anual de los 300 Líderes más Influyentes de México en el Museo Nacional de Antropología.
Foto: Guillermo Perea, Cuartoscuro.

Los Estatutos de la CTM nombraban a la confederación como priista. En 2018, esa parte fue eliminada. Aunque la dirigencia, comenzando con Carlos Aceves del Olmo, ratificaron su militancia. También se “permitió” que las bases apoyaran o participaran a otro partido. Fue cuando el PRI perdió la Presidencia ante Andrés Manuel López Obrador, de Morena, y no ganó ninguna gubernatura.

Luego, sin dejar el partido, Carlos Aceves del Olmo rompió con Alejandro Moreno Cárdenas, alias “Alito”, el líder del tricolor. La cúpula sigue siendo priista y si bien esta central obrera ya no opera con el acompañamiento de ese partido, “sigue controlando a miles de trabajadores y contratos en sectores clave”, apunta Héctor de la Cueva.

La CTM ha mostrado una gran capacidad de adaptación “y también vemos que el gobierno en turno recibe a esas viejas cúpulas. Por lo tanto, no es de extrañarse que, a pesar de la reforma laboral, de la crisis en el Congreso del Trabajo y de una nueva ola de sindicalismo independiente, siga siendo una organización con un poder real”, agrega el Coordinador de CILAS.

Ante esto, Ángel Pazos pone sobre la mesa una pregunta: “¿qué decisión, en términos políticos, va a tomar la CTM?”. Es decir, el peso político que llegó a tener en el PRI, “¿lo va a replantear a nivel nacional con Morena porque ahora Morena es Gobierno?”. En los hechos, abunda, eso está sucediendo en algunas entidades, como Sonora, donde la CTM tiene una alianza con el Gobernador Alfonso Durazo.

“El momento político que atraviesa la CTM permitirá oxigenar a la central obrera más grande del país o acelerar su atomización”, advierte Ángel Pazos, “Cada vez es más complejo construir la unidad en una organización obrera si ésta carece de un horizonte común”.

El expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2020 junto a Carlos Aceves del Olmo, en el Congreso Nacional Extraordinario de la CTM.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2020 junto a Carlos Aceves del Olmo, en el Congreso Nacional Extraordinario de la CTM. Foto: Cuartoscuro.

La sucesión

“Encabezar por 10 años a esta organización nunca ha sido para mí un cargo, sino el mayor honor de mi vida. En congruencia con mis valores y por respeto a esa responsabilidad histórica, considero que hoy lo pertinente es dar un paso con serenidad y dignidad, pensando siempre en el interés superior de la Confederación y la continuidad sólida de su vida interna”, escribió Aceves del Olmo.

En la carta, instruye al Comité Nacional “a conducir una transición ordenada, institucional y estatutaria, en la que prevalezcan la unidad de la Confederación, la madurez política, la disciplina y la distinción”.

Desde al menos el año pasado, varios nombres se mencionan para sucederlo. Pero todos son los mismos “capos” de siempre, señala Héctor de la Cueva. Uno de los nombres que más se mencionan para suceder a Aceves del Olmo es Tereso Medina, Secretario General Adjunto en el Comité Nacional de la CTM, Secretario General de la confederación en Coahuila y líder sindical.

Otro nombres es Fernando Salgado Delgado, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de Servicios y Transporte en General, Similares y Conexos de la República Mexicana, y Secretario general adjunto de la CTM. Asimismo, Alfonso Godínez Pichardo, también Secretario general adjunto de la CTM y líder del Sindicato de Traslado Federal de Valores.

Héctor de la Cueva señala que “ha venido arreciándose la guerra entre las facciones”. Y también habla de Tereso Medina como uno de los “principales capos de la CTM” que se apuntala en esta carrera. “Les llamo capos no para descalificar, sino porque realmente son eso. Son capos de una mafia que ha perpetuado y que tienen sus cabezas en las diferentes facciones”.

Tereso Medina, Secretario General Adjunto de la CTM. FOTO: GUILLERMO PEREA/CUARTOSCURO
Tereso Medina, Secretario General Adjunto de la CTM. Foto: Guillermo Perea, Cuartoscuro.

Tereso Medina ha sido Senador y Diputado por el PRI en varias legislaturas. En 2022, la CTM perdió la titularidad del contrato colectivo en la planta de General Motors en Silao, Guanajuato. En un proceso histórico en el movimiento obrero y sindical, el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA) se la quitó al sindicato Miguel Trujillo López”, que encabeza Tereso Medina.

Durante estos meses. Tereso Medina ha declarado que no es su intención dirigir la CTM nacional. Por el contrario, había pedido unidad para que Aceves del Olmo fuera reelegido.

Para Héctor de la Cueva eso es precisamente lo que hacían “los tapados” en el régimen priistas: parecer reacios al poder y profesar la lealtad al presidente en funciones. “Sabían que de no hacerlo así, podían quedar fuera de la carrera”.

Angel Pazos considera que se necesita un dirigente —o mejor aún, enfatiza: una dirigenta— “con representación colectiva auténtica. Que represente trabajadores con contratos de verdad. Para nadie es un secreto que uno que otro contrato sobrevivió al proceso de legitimación y eso permitió que mantuvieran la representación y sigan cobrando cuotas sindicales”.

Aceves del Olmo termina así su carta: “Confío plenamente en la fortaleza histórica de la CTM, en su vida orgánica y en su capacidad para seguir siendo un pilar de estabilidad, justicia social y defensa de los derechos laborales, siempre al servicio de las y los trabajadores mexicanos”.

Cambio la ley, ¿pero no el poder?

La reforma laboral de 2019 estableció, en la fracción II del artículo 358: “la duración de las directivas no podrá ser indefinido o de una temporalidad tal que obstaculice la participación democrática de los afiliados”. Se quitó, por ejemplo, la posibilidad del voto a mano alzada. Según ese apartado, esto aplica para sindicatos, federaciones y confederaciones.

En ese año, 2019, la CTM presentó más de 400 demandas en contra de las nuevas disposiciones, que también incluyen la legitimación de los contratos colectivos de trabajo (CCT). Por ello, hasta 2020 la central obrera reformó sus Estatutos. Acordó hacerlo en aquel Congreso Nacional Extraordinario al que acudió López Obrador.

La redacción de los Estatutos reformados continúan siendo ambiguos. Sin embargo, indican que el Congreso Nacional es la autoridad superior de la Confederación y que a ese órgano le corresponde “elegir a través del voto libre, directo y secreto” a los funcionarios sindicales, por ejemplo, a quien ocupe la Secretaría General y al Comité Nacional.

Sin embargo, aunque ya establezca que el voto es “directo”, no son las bases de manera las que eligen al líder. Lo hacen delegados y delegadas que las representan. Según el artículo 40 de los Estatutos, durará en su encargo seis años. No prohíbe la reelección, si acaso indica que para permanecer en la dirigencia debe contar con la aprobación de las dos terceras partes de los votos.

Héctor de la Cueva considera que este proceso electivo, bajo esas condiciones, ocurre bajo la “flexibilidad” de las autoridades laborales. Por ello, es que también la “CTM sigue teniendo la titularidad de la mayoría de los contratos colectivos”. Después de la reforma laboral, las mafias sindicales, incluida la CTM, siguen presentes y con poder, advierte.

Blanca Juárez

Blanca Juárez

Periodista egresada de la UNAM. Cubre temas políticos, laborales, sociales y culturales con perspectiva feminista.

Lo dice el reportero