Ciudad de México, 13 de junio (SinEmbargo/JuanFútbol).– De los defensas se habla poco, su labor es tan importante como una anotación de último minuto y protagonizar el rescate heroico en la línea del propio marco cuenta igual o más que un gol. Así, presentamos a los zagueros que debutan hoy en el Mundial de Brasil 2014. El abanderado nacional, Héctor Moreno, y del lado contrario: Alex Song, de Camerún.
HÉCTOR MORENO

Héctor Moreno, quien sin mucho ruido se apunta como líder de la zaga mexicana para los próximos años y referente de este equipo que viaja a Brasil después de la tempestad.
Moreno conoce como muy pocos la responsabilidad de defender la camiseta tricolor y lleva ventaja sobre el resto al haber probado la gloria a los 17 años, cuando la Selección Mexicana alzó el campeonato mundial en su categoría siendo infranqueable ante los rivales. Después de todo, ha valido la pena tomar la aventura de dejar su casa en busca del sueño de cualquier niño, dejándolo todo a cambio de lo que hoy goza y por lo que aguarda.
Cuando aquella celebración mundialista terminó, Héctor vivió una escalada que incluyó el regreso a su origen en Pumas, en donde además sumó 8 anotaciones. La consistencia en su posición y gran técnica para sumarse al ataque valió su fichaje con el AZ Alkmaar, en donde se ganó a un técnico de temperamento complicado como Louis Van Gaal para obtener la titularidad y el campeonato en la liga holandesa.
Sin una historia que obligue a las lágrimas, pero con una trayectoria intachable a los 26 años, el hombre sinaloense, y clave del Espanyol, asistirá a su segunda Copa del Mundo para jugar junto a Rafa Márquez y afirmarse como su confiable sucesor. Una responsabilidad que también deberá demostrar al capitán mexicano que ha apostado por su futuro.
ALEX SONG

Tener a millones coreando tu nombre desde la tribuna es un privilegio que muy pocos futbolistas pueden presumir, pero tener a 27 hermanos celebrando cada uno de tus pasos es un orgullo que sólo Alex Song puede gritar a los cuatro vientos. El mediocampista del Barcelona vive una historia de ésas que surgen con África como escenario, cuando el futbol se vuelve guía de la vida de un hombre.
Sin embargo, llegar al fútbol con el respaldo de un histórico camerunés como Rigobert Song no es asunto cotidiano. Con 4 Mundiales como aval de su talento y una amplia trayectoria en Inglaterra y Francia, fue sustento de la familia que dejó su hermano al fallecer cuando Alex tenía sólo tres años, también le presentó a su sobrino un mundo del que no se vive fácil. Lo comprobó al abandonar su ciudad natal para encontrarle cauce a su ilusión en Francia.
Su corto paso por el Bastia fue suficiente para convertirlo en objetivo de grandes clubes a sus 17 años. La exigencia de madurez llegó pronto para él, cuando debió decidir entre jugar para la Selección de Francia y la posibilidad de representar a su país, sin mayor controversia, decidió defender la camiseta de Camerún.
Hoy, tras un paso exitoso en Arsenal e irregular con Barcelona, iniciará el camino en busca de igualar o superar las participaciones de su ejemplo, Rigoberto Song. El conjunto camerunés buscará sorprender a sus rivales de grupo para meterse en la siguiente fase y estarán acompañados por la vibra de una enorme familia que ha sido parte de cada uno de sus éxitos hasta en el dorsal de sus camisetas.




