
Ciudad de México, 24 de agosto (SinEmbargo/EconomíaHoy).-La bolsa de Shangai abrió con caídas del 7.63 por ciento tras cerrar el lunes con un descenso del 8.5 por ciento mientras que Tokio amaneció con retrocesos de casi el 4 por ciento ante las dudas y la volatilidad. Tras las primeras horas de cotización el principal íncide chino redujo sus pérdidas hasta el 4 por ciento y el selectivo de Japón se dio la vuelta hasta ganar un 1.50 por ciento a las 11.20 horas locales (21:20 horas de México).
Así, el desplome del principal selectivo de la bolsa china se fue moderando en los minutos siguientes de la sesión matinal hasta perder en torno al 4 por ciento tras la primera media hora de cotización, mientras que el segundo parqué del país, Shenzhen, abrió el lunes con pérdidas del 6.91 por ciento que con el transcurrir de la mañana también se fueron reduciendo hacia el 4 por ciento.
En esta línea, en los primeros minutos de cotización el El Nikkei cayó por debajo de los 18 mil puntos por primera vez en más de seis meses, debido a las preocupaciones sobre la salud de la economía mundial que siguen enturbiando los mercados internacionales. En tanto, el índice Topix de la primera sección del mercado de Tokio cayó 55.85 puntos (3.77 por ciento) y se situó en 1,425.02 unidades, informó la agencia japonesa de noticias Kyodo. Finalmente volvió a terreno positivo.
Las pérdidas de las bolsas chinas, en un contexto de desaceleración económica del país, se extendieron el lunes a los mercados de toda Asia, para después extenderse a los europeos y finalmente a Wall Street y a las bolsas latinoamericanas.
Llueve sobre mojado en unas bolsas, las chinas, que en junio y julio ya habían perdido un tercio de su valor, y que tras unas semanas de aparente estabilización han vuelto a protagonizar desplomes, en un mercado bursátil donde muchos de los inversores son pequeños ahorradores.
Los analistas atribuyen esta larga racha de pérdidas a las dudas sobre la marcha de la economía del país, la segunda mayor del mundo, después de unos datos macroeconómicos mediocres en los últimos meses.
Además, en las últimas semanas se está produciendo una salida de inversiones en yuanes tras la devaluación de la divisa china que tuvo lugar a comienzos de este mes, y con la que Pekín quería estimular las exportaciones, gran motor del crecimiento para el gigante asiático




