Banxico explicó que la inflación baja se ha apoyado de la conducción de la política monetaria en un entorno de bajo crecimiento económico, así como de reducciones en los precios de insumos de uso generalizado, tales como los energéticos y las materias primas, y los servicios de telecomunicación.

Ciudad de México, 12 de noviembre (SinEmbargo).– El Banco de México (Banxico) anticipó en su minuta de la reunión del pasado 29 de octubre que la tasa de referencia en el país de 3 por ciento permanecerá sin cambio durante 2015, pero anunció que se mantendrá al tanto de la evolución debido a que las acciones de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, por sus siglas en inglés) podrían tener repercusiones sobre el tipo de cambio, las expectativas de inflación y por ende en la dinámica de los precios en México.
Para Banxico, las condiciones de la economía mexicana siguen mostrando debilidad, pero la inflación general se ha mantenido por debajo del objetivo del 3 por ciento y se espera que continúe así durante 2015.
Detalló que mantener la cifra de la inflación se debe al limitado impacto de la depreciación del tipo de cambio en la inflación, la estabilidad de las expectativas de inflación medidas a través de los diferenciales entre las tasas nominales y reales, por el retraso en la fecha esperada para el primer movimiento en la tasa de referencia de la Reserva Federal y por el menor crecimiento del sector real de la economía mexicana.
La Junta de Gobierno de Banxico expuso en su minuta que en el tercer trimestre del año la economía mexicana continúo registrando un moderado ritmo de crecimiento, sin embargo la inflación general anual se ha mantenido por debajo del objetivo del 3 por ciento, registrando nuevos mínimos históricos.
“La conducción de la política monetaria, un entorno de bajo crecimiento económico, así como de reducciones en los precios de insumos de uso generalizado, tales como los energéticos y las materias primas, así como los servicios de telecomunicación, han coadyuvado a la inflación”, planteó.
Sin embargo reconoce que el ajuste de los precios relativos asociados a la depreciación que experimentó el peso se reflejaron en los precios de los bienes durables, sin que se haya presentado algún efecto de segundo orden en el proceso de formación de precios de la economía.
Hasta el último reporte del banco central, la inflación se ubicó en 2.59 por ciento, pero bajó a 2.47 en la primera quincena de octubre. Por su parte, la inflación subyacente presentó cierto aumento al pasar de 2.30 a 2.46 por ciento entre agosto y la primera quincena de octubre, comportamiento que estuvo asociado al efecto de la depreciación cambiaria sobre precios de las mercancías no alimenticias.
Asimismo, las expectativas de inflación de los analistas privados consultados por Banxico se mantienen por debajo del 3 por ciento para el cierre de 2015, mientras que las correspondientes al próximo año permanecieron estables entre 3.4 y 3.5 por ciento.




