Ahora la situación es tensa. A muchos se les ha caído el mundo. ¿Cuál fue el origen del escándalo en la gigante automotriz? Todo, aún, es hipotético.

Wolfsburgo, 13 nov (dpa) - El círculo de los responsables por los escándalos de emisiones de gases contaminantes en Volkswagen es restringido, opinaron en entrevista con dpa el jefe de la división de la marca VW dentro del grupo, Herbert Diess, y el presidente del comité de empresa de Volkwagen, Bernd Osterloh.
En declaraciones efectuadas en la oficina de Diess en Wolfsburgo, ambos negaron que hubiera una cultura del miedo que hubiese dado pie a las manipulaciones de motores que han sumido al gigante automotor en su peor crisis. Diess admitió que probablemente una de las razones fuera el haberse impuesto metas demasiado altas.
dpa: El mundo de Volkswagen estaba en completo orden hace dos meses en el Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort. Ahora, todo ha cambiado tras el escándalo por las emisiones de gases contaminantes. ¿Qué ambiente se respira en la empresa?
Herbert Diess: La situación es tensa. Lo lamento por los empleados, que son gente laboriosa, comprometida, competente, que vive la marca Volkswagen y que está plenamente identificada con nuestros automóviles. Algunos trabajan desde hace décadas y a muchos se les ha caído el mundo. Esto se siente precisamente aquí en Wolfsburgo. Y la gente no se merece esto.
dpa: Al principio se dijo que había sido el "error de unos pocos". ¿Es sostenible esto después de que Volkswagen admitiese que también reportó niveles de dióxido de carbono falsos?
Diess: Ese es un segundo tema, sumamente indignante, que descubrimos nosotros mismos. Sin embargo no veo un problema sistemático en toda le empresa porque es un tema que se puede limitar desde el punto de vista técnico. Pero quizás la lógica que subyacía era muy similar: Nos propusimos demasiado, quizás hasta cosas imposibles.
dpa: ¿Puede haber sido el miedo el posible detonante?
Bernd Osterloh: No hay un clima general de miedo en Volkswagen. Las investigaciones dirán si en este caso específico hubo presión o quizás miedo a decir la verdad. La alta participación de los empleados, tanto en la gerencia como en la plantilla, en el llamado a formular propuestas para mejorar la eficiencia demuestran que no había un clima generalizado de miedo.
Hace más de un año presentamos las propuestas a la junta directiva propuestas para mejorar la eficiencia y los colegas participaron de forma abierta en muchos ámbitos (...). No había miedo. Y tenemos más de 600 mil empleados en el grupo.
dpa: Si no tiene que ver con una cultura del miedo, entonces ¿cuál fue el origen de esto?
Osterloh: A toda vista había estructuras problemáticas. Tenemos que analizarlas. No sé si se trata de 10, 50 o 100 personas. A esta altura nadie puede decirlo. Pero aún si tomo 100 o 600 empleados, sigue siendo un grupo restringido. Esto no es una justificación, pero sería injusto poner a toda la plantilla, sean ejecutivos o nuestros colegas- bajo una sospecha en general. Coincido con Diess que todo esto se puede restringir a un grupo.
dpa: ¿Tiene una hipótesis sobre lo que movió a estos pocos?
Osterloh: Algunos habrán dicho: 'Vamos a mostrar lo que somos capaces de hacer'. O: 'Si no lo conseguimos de esta forma, lo haremos de otra'. Pero eso es todo hipotético. Todavía no hemos llegado a ese punto de poder decir qué pasó exactamente y quién es responsable.
dpa: ¿Fue tal vez obediencia debida que luego se independizó?
Osterloh: Estas especulaciones no aportan nada. Lo concreto es que se violaron leyes. La gente que anda por ahí haciendo eso es muy peligrosa. Ahora de lo que se trata es de que nunca vuelva a ocurrir. Es completamente inaceptable porque así se pone en peligro a toda la empresa.
dpa: ¿Qué sabe sobre el origen de los falsos valores de dióxido de carbono?
Diess: Es conocido que toda la industria tiene que mejorar los vehículos de cara a los ciclos de revisión. También hay medidas que seguramente ya no pertenecen a una zona gris. Y en nuestro caso, es lo que arrojan las primeras pesquisas, fueron optimizados algunos vehículos con este tipo de medidas. Es algo que no está bien.
dpa: ¿Hay indicios de que salgan más cosas a la luz en este escándalo?
Diess: No, de momento no hay indicios.
dpa: ¿Qué señales reciben en el departamento de ventas?
Diess: El mercado alemán se mantiene muy bien. Tenemos aumentos, incluso en los pedidos. Pero hay mercados como el sur de Europa, el Reino Unido u otros mercados de ultramar en los que tenemos caídas de ventas. Es normal en esta situación. Tenemos que esforzarnos aun más. Si conseguimos resolver los problemas en las próximas semanas, las señales se tornarán más positivas con mayor rapidez.
dpa: ¿Qué medidas tomará Volkswagen para contrarrestar la caída de ventas? ¿Darán vales como en Estados Unidos?
Diess: La junta directiva ya resolvió que para cada mercado habrá un paquete individual de medidas. Además de los cambios en los vehículos ofreceremos a través de nuestros vendedores una excelente atención al cliente. Déjeme resaltar que los clientes no tendrán que efectuar gasto alguno para las intervenciones técnicas.
dpa: ¿Habrá vales como en Estados Unidos, que consisten en dinero en efectivo y productos o prestaciones por parte del concesionario?
Diess: Es demasiado temprano para hablar de detalles. Ofreceremos a todos los clientes soluciones a medida en las que haremos participar intensamente a la red de comercialización. Lo comunicaremos a través de la red de ventas. La máxima de todas las medidas es y será la de recuperar la confianza de nuestros clientes.
dpa: ¿Señor Diess, puede Ud. descartar la supresión de puestos de trabajo?
Diess: Estamos trabajando con todas nuestras fuerzas. Si superamos con rapidez la crisis, si arreglamos los automóviles tendremos la oportunidad de fortalecer la confianza de los clientes. De eso se trata. Además hay flexibilidad entre las distintas plantas. Creo que podremos mantener a nuestra plantilla fija.
dpa: Ud. anunció que aplazaría inversiones. Se habló de unos mil millones de euros por año. ¿Va a posponer más?
Diess: Creo que fue una decisión razonable. Estábamos siendo un tanto generosos en algunos programas de inversión. Allí intervinimos. Pero naturalmente que queremos mantener y defender nuestro programa básico de inversiones. Queremos incorporar más vehículos eléctricos a nuestra cartera de productos hasta 2019 o 2020 e invertir más en la digitalización. No vamos a ahorrar nuestro futuro.
dpa: ¿Puede mencionar otras medidas de ahorro concretas? ¿Se demorará el lanzamiento del nuevo Golf?
Diess: Bajo ningún concepto. El Golf es nuestro modelo insignia y vamos a sentar precedentes con el nuevo Golf 8.
dpa: ¿Llegará en 2018?
Diess: No hablamos todavía sobre cuándo saldrá. Pero está claro que seguiremos mejorando nuestro principal modelo. Y no queremos quedarnos atrás en la calidad de los detalles.
dpa: ¿Serán eliminados modelos como el Eos o el Scirocco?
Diess: Tal como dijimos, el Eos no tendrá sucesor. Pero Volkswagen necesita conceptos emocionales de vehículos. Cómo serán, si con propulsión eléctrica o convencional, quizás podamos decir más en un año.
dpa: VW anunció en un primer momento una provisión de 6 mil 700 millones de euros y ahora informó de otros 2.000 millones de euros por el escándalo del CO2. ¿Pero esto no basta, no?
Diess: Los 2.000 millones describen el riesgo financiero que implica el tema del CO2, en una primera estimación. En lo que respecta al diésel, en los mercados europeos probablemente podremos dotar más rápidamente a los coches con un nuevo software. Los cambios serán quizás menores de lo temido. Pero naturalmente que hay riesgos, por ejemplo por el pago de multas. De momento es muy difícil hacer cálculos más precisos.
dpa: Señor Diess, ¿va Ud. a dar una señal y anunciar que la junta directiva renuncia a todas las bonificaciones?
Diess: Eso lo tiene que decidir el gremio de forma conjunta.
dpa: ¿Estaría Ud. personalmente dispuesto a desistir de las bonificaciones?
Diess: Hay que tenerlo todo en cuenta. La bonificación es proporcional al rendimiento económico de la empresa y vamos a tener un año malo en comparación con el anterior.




