El origen de su seudónimo proviene de la palabra "nahuatl", que significa agua; tiempo después el poeta Leopoldo Lugones le sugirió agregar el "Dr." para darle fuerza y mejor fama.
Un día como hoy pero de 1964. Muere Dr. Atl, fue el seudónimo del pintor y escritor mexicano Gerardo Murillo Cornado pic.twitter.com/OoW0lZ5PyS
— Filmoteca UNAM (@ButacaUNAM) 15 de agosto de 2016
Ciudad de México, 15 de agosto de 2016 (SinEmbargo).- Ferviente retratista de volcanes, el pintor jalisciense Gerardo Murillo es mejor conocido como Dr. Atl nació en 1875. Desde su juventud comenzó con sus estudios en su ciudad natal, para más tarde instalarse en la capital mexicana para estudiar la preparatoria a la par que se involucraba en las bellas artes. Debido a su destacado talento, consiguió una beca del Gobierno de Porfirio Díaz para irse a Europa, donde además se interesó en la vulcanología y el derecho.
Al volver a México era un artista involucrado en la política y las protestas. Durante la época de la Revolución fue profesor en la Academia de San Carlos, donde impartía cátedra a quienes después fueran muralistas controvertidos y reconocidos a nivel mundial: David Alfaro Siqueiros, José Clamente Orozco y Diego Rivera.
El origen de su seudónimo proviene de la palabra "nahuatl", que significa agua; tiempo después el poeta Leopoldo Lugones le sugirió agregar el "Dr." para darle fuerza y mejor fama.
Dr. Atl pasó gran parte de su vida escalando los altos y viendo nacer volcanes. Es así como logró una de sus obras más representativas "Erupción Paricutín", con la cual da vida a la "0técnica Atl"; la cual consiste en mezclar resinas con petróleo. Es justo esa pasión por explorar montañas la que le provocó una lesión en la pierna que después derivaría en la amputación, sin embargo Murillo no se detuvo ante las adversidades y decidió explorar los paisajes sobre volando las zonas en aeronaves. A esa labor la denominó "aeropaisajismo".
Murillo murió en la Ciudad de México en 1964, a la edad de 89 años a causa de un paro cardiaco luego de que su salud mermara por tantos años de inhalar gases despedidos en la actividad volcánica.




