El Secretario de Economía Marcelo Ebrard reconoció en entrevista que el clima político entre México y Estados Unidos atraviesa una fase de tensión y discursos duros.
Ciudad de México, 12 de enero (SinEmbargo).- El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, habló sobre cómo México inicia este 2026 con el reto de concluir la revisión del T-MEC y proteger su interés nacional en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, reconfiguración de bloques de poder y acciones militares directas en América Latina. En ese sentido, apuntó que el país no desestima un escenario de agresión de Estados Unidos, aunque aclaró que lo ve “muy remoto” debido al alto nivel de interdependencia económica entre ambos países.
Ebrard aseguró a Alejandro Páez y Álvaro Delgado, en el programa de "Los Periodistas" que se transmite los domingos por Canal 11, que son “malas noticias” la acción militar en Venezuela y la confiscación de su petróleo por parte de Estados Unidos. “Es una invasión militar para secuestrar a un Presidente y luego sin equívocos apoderarse de su principal recurso que es el petróleo”, afirmó. Para Ebrard, lo que ocurre constituye “un retroceso enorme [...] Lo que estamos viendo no lo veíamos desde inicios del siglo XX”.
Y añadió: “Es pésima noticia el que esté pasando estas cosas. Es una violación a todo lo que hemos construido en muchos muchos años”. Ante ello, dijo, México debe ser “cauto y astuto para utilizar nuestras fortalezas y proteger nuestro interés nacional en estas aguas procelosas”.
En la entrevista Ebrard reconoció que el mundo se está ordenando nuevamente en bloques y que México debe actuar con cautela. “Nosotros habíamos previsto para este año nuestra meta principal que es concluir exitosamente la revisión del tratado con los Estados Unidos y Canadá”, señaló. A ello, añadió otras tareas: culminar la negociación comercial con la Unión Europea y ejercer la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico.
"Hay un optimismo razonable"
Ebrard explicó que Estados Unidos está adoptando una política que contradice principios fundamentales de los tratados internacionales.
"Frente a lo que estamos viviendo y como tendencia, nuestra tarea es cada vez más compleja porque Estados Unidos está llevando una política que se opone a principios que defendemos en esos tratados: reglas establecidas, multilateralismo, solución de diferencias a través de paneles o mecanismos de arbitraje. Sin embargo, tenemos que seguir adelante".
Pese a ello, Ebrard subrayó que existen razones para un “optimismo razonable”. El principal ancla es la profunda interdependencia económica entre México y Estados Unidos. “El grado de integración de las dos economías, dado que México es el principal consumidor de Estados Unidos, nadie le compra más que México, nadie”.
Destacó que México ya se ha convertido en comprador clave y que los mercados financieros comparten una relación estrecha. “El peso es una moneda de referencia en las operaciones en Nueva York, las inversiones en México son gigantes”. Esa integración, dijo, impone límites reales a decisiones unilaterales o rupturas abruptas, lo cual hace “muy remoto” un escenario de confrontación directa.
El Secretario de Economía sostuvo que México cuenta además con el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum, el cual afirmó es un activo político relevante.
“Tenemos un activo político que es el respeto que tiene nuestra Presidenta en el ámbito internacional, tiene un reconocimiento, un respaldo, un respeto importante. Ahora se vuelve un activo importantísimo”. Relató que ese reconocimiento fue evidente en la última reunión de APEC con mandatarios y ministros de China, Corea, Japón, Canadá y Estados Unidos.
El T-MEC y el reacomodo global
Sobre la revisión del T-MEC, recordó que México ya enfrentó una amenaza arancelaria generalizada en 2025 y logró contenerla.
“México está pagando aranceles en el 15 por ciento de lo que exporta, el 85 por ciento no tiene aranceles. Comparado con todos los demás países, somos el que tiene mejor posición”. Mencionó avances como descuentos arancelarios en el sector automotriz y autopartes libres de arancel, pero también los pendientes: “En qué nos quedamos en el jaloneo: acero y aluminio… nos pusieron 50 por ciento que es carísimo”.
Marcelo Ebrard también habló de Canadá, al que percibe inquieto por el reacomodo global:
“Siento que Canadá muy nervioso… de repente vulnerables… si van por Groenlandia, nosotros estamos en medio”. No obstante, descartó que la lógica trilateral se rompa: “No tendría sentido renovar el tratado sin una formalidad de tres países”, recordó, y apuntó a la profundidad de las cadenas productivas: “Nueve veces pasan la frontera los componentes de un coche. Cada decisión contra el tratado tiene un costo muy alto”.
Ebrard subrayó que México tiene aliados concretos en Estados Unidos, útil contrapeso frente a las posturas más radicales.
“Es importante que los mexicanos sepan quiénes son nuestros aliados en Estados Unidos. Los empresarios que hacen negocios con México son un colchón, Gaseros de Texas: México es su mayor cliente. No tienen interés en que a México le vaya mal”.
Finalmente, Marcelo Ebrard cerró con un llamado a la cohesión interna ante el contexto internacional.
“Cerrar filas, mantener nuestra cohesión lo más amplia posible… lo que está de por medio es el interés nacional de México ahorita”. Admitió que “va a ser un año complejo… pero tenemos con qué hacerlo”, y reiteró que, aunque México no desestima un ataque o acción directa de Estados Unidos, lo ve muy remoto por los costos económicos y políticos que implicaría para ambos países.




