WhatsApp, Drones explosivos, asesinatos y terror: Así operó “El Bótox” durante años

29/01/2026 - 4:17 pm

César Sepúlveda pasó de ser parte de los grupos de autodefensa de Michoacán a liderar Los Blancos de Troya, un grupo criminal con gran capacidad de fuego.

Ciudad de México, 29 de enero (SinEmbargo).– César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”, capturado la semana pasada por fuerzas federales, mantuvo durante años un régimen de terror contra productores de limón en Michoacán. A través de mensajes de WhatsApp, ordenaba cuándo cortar el fruto, imponía cuotas por kilo y aplicaba castigos o perpetraba asesinatos a quienes se le oponían, como ocurrió con el asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán.

De acuerdo con reportes de prensa, Sepúlveda Arellano pasó de formar parte de los grupos de autodefensa que surgieron en Michoacán contra La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios, a encabezar la organización criminal conocida como Los Blancos de Troya, una célula con amplia capacidad de fuego, uso de drones armados y explosivos improvisados.

Informes de autoridades federales y medios de comunicación señalan que el grupo liderado por “El Bótox” utiliza drones equipados con explosivos para blindar sus zonas de operación, dificultar el ingreso de fuerzas de seguridad o grupos rivales y realizar labores de vigilancia aérea.

Otros reportes ubican sus principales centros de operación en Cenobio Moreno y Apatzingán, con presencia en municipios como Aguililla, Buenavista, Chinicuila, Churumuco, Coalcomán, Gabriel Zamora, Múgica, Parácuaro y Tepalcatepec. A su vez, documentos de inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y del Centro Nacional de Fusión de Inteligencia (CENFI), difundidos por la prensa, detallan que Los Blancos de Troya ejercían control económico sobre mercados locales e intervenían comunicaciones.

La ficha de recompensa que había contra "El Bótox".

El líder de los Blancos de Troya

Una de las actividades centrales del grupo era el control de la venta de limón en Buenavista y Apatzingán. A través del cobro de piso, secuestros y extorsiones, sometían a empacadores y productores de la región. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) documentó desde 2021 la participación de Sepúlveda Arellano en extorsiones al sector agrícola, cuyos recursos se utilizaban para financiar otras actividades criminales.

En la información de inteligencia militar, filtrada por Guacamaya Leaks, se reveló desde 2025 cómo  Sepúlveda Arellano, como jefe de Los Blancos de Troya, pertenecía a la fracción de los “Cárteles Unidos”. Como parte de esta organización trabajó de la mano de personajes como Nicolás Sierra Santana, “El Coruco”; líder de Los Viagras, y Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo”, líder de Los Tepekes.

En 2025 la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, explicó en su reporte anual que Cárteles Unidos es una facción de La Familia Michoacana (LFM) formada a partir de una alianza de múltiples grupos criminales para combatir al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el estado de Michoacán.

“El principal objetivo de CU es mantener su bastión en el municipio de Tepalcatepec, al suroeste de Michoacán, en la región de Tierra Caliente, una ruta estratégica para el tráfico de drogas. La composición actual de CU incluye algunas células independientes asociadas a LFM, así como otros grupos pequeños y regionales como el Cártel del Abuelo, Los Viagras, los Caballeros Templarios y Los Blancos de Troya, aunque los grupos criminales que han combatido bajo la bandera de CU han cambiado en numerosas ocasiones a lo largo de los años”, refiere.

Precisamente el líder criminal también era investigado por autoridades de Estados Unidos, que lo tenían identificado como uno de los líderes de Los Viagras. En agosto de 2025, el Gobierno estadounidense lo sancionó junto con otros dos integrantes de alto rango de esa organización y lo señaló como responsable del asesinato de un productor de cítricos, previo al homicidio de Bernardo Bravo Manríquez. De hecho, reportes de prensa dan cuenta que la Unión Americana ofrece una recompensa de 5 millones de dólares.

Información obtenida por El Universal refiere que la familia Sepúlveda ha dirigido a Los Blancos de Troya desde su fundación. Su líder, César Alejandro Sepúlveda Arellano, “El Bótox”, fue detenido en 2018 en Cuernavaca, Morelos, por su presunta relación con el asesinato de un exalcalde interino de Buenavista, pero un juez liberó al capo en 2020.

Las autoridades de Morelos han dado a conocer esta semana que se dedicaba al secuestro en esa entidad. Miguel Ángel Urrutia Lozano, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección De ese estado confirmó que cuando Sepúlveda Arellano fue detenido en Cuernavaca, en octubre de 2018, mantenía una activa dinámica criminal tanto en Morelos como en Michoacán.

Explosivos asegurados a grupos criminales de Michoacán en 2024.
Foto: Juan José Estrada Serafín, Cuartoscuro.

El terror de los limoneros

En Michoacán, “El Bótox” es considerado uno de los principales generadores de violencia. Autoridades estatales lo vinculan con al menos siete órdenes de aprehensión por delitos que incluyen homicidio, extorsión agravada y tentativa de homicidio. El asesinato de Bernardo Bravo, ocurrido en octubre de 2025, fue uno de los casos más graves que se le atribuyen y que sacudió a la región de Tierra Caliente, históricamente marcada por la violencia criminal.

Por su presunta responsabilidad en secuestros, extorsiones y hechos de violencia sistemática, el Gobierno de Michoacán llegó a ofrecer una recompensa por información que permitiera su localización. Además, su nombre aparece en reportes internacionales sobre organizaciones criminales con presencia en México, lo que amplió su perfil más allá del ámbito local.

Los patrullajes y operativos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Guardia Civil continúan y se han intensificado en Apatzingán y la región de Tierra Caliente tras la detención de César Alejandro "N", alias "El Botox", ocurrida el 22 de enero de 2026. Foto: Juan José Estrada Serafín, Cuartoscuro.

Pese a este historial, “El Bótox” reapareció públicamente en un video difundido desde una zona boscosa de Michoacán, en el que se dirigió a la Presidenta Claudia Sheinbaum y al Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. En la grabación, pidió que dejaran de perseguirlo y que enfocaran sus investigaciones en la industria del limón.

“Dejen de andarme buscando a mí y centren sus labores de inteligencia en averiguar cómo está la industria del limón”, dijo Sepúlveda Arellano. En el mensaje, aseguró que las autoridades estaban mal informadas y las acusó de sostener un esquema de precios que —según su versión— beneficiaba a empresarios y perjudicaba a los trabajadores del campo.

El Bótox controlaba hasta la cerveza

Sin embargo, durante la audiencia inicial ante autoridades judiciales, fuentes consultadas por La Jornada confirmaron que Sepúlveda Arellano aceptó encabezar el grupo delictivo. También se documentó que ordenaba marcar empaques de limón para descontar un peso por kilo, además de exigir pagos a vendedores de carne, pollo, transportistas y recicladores. Estimaciones extraoficiales señalan que pasó de cobrar 40 centavos por kilo en la industria limonera a imponer cuotas de hasta dos o incluso cuatro pesos.

Los informes de inteligencia militar refieren que con la anuencia del entonces presidente municipal de Buenavista, Sergio Báez Torres, le fue entregado el control del basurero municipal, aunque también dirigía la venta de cerveza, gasolina y el narcomenudeo. 

"El Bótox" al ser detenido el 22 de enero de 2025. Foto: Especial.

Comunicaciones interceptadas en diciembre de 2021, contenidas en los reportes de inteligencia filtrados por Guacamaya Leaks, indican que, en ese momento, “El Bótox” controlaba la venta de dos toneladas de pollo diarias en los municipios de Buenavista y Apatzingán. El capo incluso ofreció “brindar seguridad” a los cargamentos, asegurando que tenía “amigos” en la Policía Ministerial de Morelia que podían escoltarlos hasta Apatzingán.

Otros informes, fechados entre 2021 y 2022, señalan que Los Blancos de Troya, además de cobrar cuotas a productores y transportistas de limón, también controlaban la venta de tabaco en las comunidades, extorsionaban al sector minero y mantenían poder sobre la comercialización de materiales reciclables como fierro, cobre, aluminio, PET y vidrio.

Obed Rosas

Obed Rosas

Obed Rosas es editor de la Unidad de Investigación y encargado de la sección de Libros de SinEmbargo, en donde también se ha desempeñado como Jefe de Mesa y Editor de Redes. Es conductor de Close UP y Co-conductor, junto a Álvaro Delgado, de Siete Días, programas de SinEmbargo Al Aire. Ha trabajado en otros medios como Expansión, Newsweek en Español y Revista Zócalo. Es licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón de la UNAM y estudió, además, Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios.

Lo dice el reportero