La polémica y división por el tema de los inmigrantes entre los republicanos que simpatizan con la aspiración presidencial del gobernador de Texas, Rick Perry, y de los del ala más dura de ese partido, los del Tea Party, no es ajena para nadie y menos para los creadores del show South Park.
Mañana por la noche se transmitirá el episodio llamado “The Last of the Meheecans”, en el que lo que empieza como un inocente juego entre los niños que protagonizan la serie se convierte en un asunto grave cuando Cartman se une a la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. No es extraño que Cartman, personaje que es conocido por su comportamiento racista, resulte ser realmente bueno para detener los mexicanos que, liderados por Butters, tratan de cruzar a EU por Texas.
En el debate presidencial del Partido Republicano la noche del lunes pasado en Tampa, el gobernador de Texas, Rick Perry, había navegado muy bien aguas turbulentas hasta que se tocó el asunto de la inmigración. Perry describió como poco realista la idea de un muro a lo largo de toda la frontera con México, criticó la estricta ley de Arizona y defendió una ley de 2001 –conocida como Dream Act de Texas– que permite a los inmigrantes ilegales pagar la matrícula estatal en universidades del estado si han vivido en Texas durante tres años.
Esto le mereció continuos abucheos por parte de los simpatizantes del Tea Party, quienes están en contra de cualquier beneficio en pro de los inmigrantes. La reacción de sus competidores más radicales fue tan negativa que en la prensa estadounidense se especula que Perry puede estar ya despidiéndose de la candidatura republicana a la Presidencia de EU en 2021.






