Políticos y millonarios de varios países están cayendo tras la publicación de los documentos Epstein que los vinculan con uno de los pedófilos más grandes de la historia moderna.
Ciudad de México, 10 de febrero (SinEmbargo).– La publicación de los archivos de Jeffrey Epstein, por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, ha cimbrado a las élites de todo el mundo. Políticos y millonarios de varios países están cayendo tras la publicación de los documentos que los vinculan con uno de los pedófilos más grandes de la historia moderna.
Nombres como el de Mette-Marit, princesa heredera al trono de Noruega; y Jack Lang, exministro francés, entre otros, están llenando los titulares de la prensa internacional por el vínculo que mantuvieron con el financiero, quien, en 2019, se quitó la vida, según afirmaron las autoridades estadounidenses, mientras esperaba su proceso judicial.
Este día, los demócratas del Comité de Asignaciones del Senado interrogaron duramente al Secretario de Comercio, Howard Lutnick, sobre sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein. Por su parte, Peter Mandelson, exministro británico, renunció a su escaño en la Cámara de los Lores después de que se revelara una estrecha amistad con Jeffrey Epstein. En Francia, Jack Lang dimitió de la presidencia del Instituto del Mundo Árabe (IMA) tras aparecer su nombre en cerca de 600 correos electrónicos.
Asimismo, Børge Brende, exministro de Asuntos Exteriores de Noruega y actual director ejecutivo del Foro Económico Mundial (FEM), mantuvo reuniones con Epstein e incluso planeaba visitar su casa adosada en Manhattan, un inmueble vinculado a los abusos. Tanto Brende como el FEM han anunciado la apertura de investigaciones independientes.
Finalmente, en Portugal, los archivos reavivaron la polémica en torno a la Casa Pía, un orfanato, al hallarse un correo electrónico que hacía referencia a un documental en el que se afirmaba que “millonarios estadounidenses viajaban a Portugal en aviones privados para abusar sexualmente de estos niños”.

Howard Lutnick en la mira
Howard Lutnick, secretario de Comercio durante la administración de Donald Trump, fue vecino de Jeffrey Epstein durante 13 años. Mientras crecían las sospechas sobre los propios vínculos del entonces presidente con el financiero y depredador sexual, Lutnick aseguró en un pódcast el año pasado que quedó horrorizado tras reunirse una sola vez con Epstein en su apartamento de Nueva York, en 2005. Según relató, durante ese encuentro Epstein hizo insinuaciones sexuales y le mostró su mesa de masajes tanto a él como a su esposa, como documenta la revista Mother Jones.
Este martes, los demócratas del Comité de Asignaciones del Senado sometieron a Lutnick a un duro interrogatorio sobre su relación con Epstein. Durante la audiencia, el secretario reconoció haber viajado a la isla privada del financiero, condenado por delitos sexuales.
El Senador Christopher Van Hollen, demócrata de Maryland, abrió la sesión cuestionando a Lutnick y acusándolo de tergiversar el alcance real de su contacto con el delincuente sexual.
“Las inconsistencias en los relatos de Lutnick ponen en duda su idoneidad para el cargo y la veracidad de sus declaraciones ante el Congreso”, señaló Van Hollen. Lutnick, por su parte, se defendió afirmando que no tenía “nada que ocultar” e insistió en que sus interacciones con Epstein fueron limitadas, según recoge The New York Times.

La realeza de Noruega
La divulgación de la nueva tanda de expedientes del caso Jeffrey Epstein colocó bajo los reflectores a la realeza noruega, luego de que el nombre de la futura reina de Noruega apareciera en los documentos. Los archivos evidencian la cercanía entre la princesa heredera Mette-Marit y el delincuente sexual confeso, a través de una amplia correspondencia que incluye, incluso, una fotografía en bikini de la heredera al trono.
Las revelaciones han generado cuestionamientos sobre la idoneidad de Mette-Marit para asumir el reinado en el futuro. Ante la presión pública, la Casa Real noruega se vio obligada a reconocer, aunque de manera parcial, el contacto que la princesa mantuvo en el pasado con Epstein, quien se suicidó en 2019 mientras esperaba su juicio.
En un comunicado, Mette-Marit rechazó “firmemente los abusos y actos criminales de Epstein” y aseguró que no comprendió “lo suficientemente temprano qué tipo de persona era”.
“Parte del contenido de los mensajes entre Epstein y yo no representa a la persona que quiero ser. También me disculpo por la situación en la que he puesto a la familia real, especialmente al rey y a la reina”, afirmó la princesa, pese a que los documentos indican que visitó la residencia del pedófilo y pasó allí cuatro noches.
También en Noruega, Mona Juul, quien fuera Embajadora de ese país en Jordania e Irak, dimitió tras revelarse los tratos financieros entre ella, su esposo y Epstein. La policía la investiga y a su esposo, Terje Rod-Larsen, tras informes periodísticos que indicaban que la pareja había recibido 10 millones de dólares en el testamento de Epstein.
El ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, afirmó que Juul había "demostrado una grave falta de criterio". Su abogado declaró que "no reconoce las acusaciones formuladas en su contra", reportó The New York Times.
El caso resuena en Reino Unido
Los expedientes publicados por Estados Unidos revelaron de igual forma la estrecha amistad entre Peter Mandelson, exministro británico, y Jeffrey Epstein, un hecho que ha sacudido al establishment político del Reino Unido.
De acuerdo con los correos electrónicos incluidos en los archivos, Mandelson habría compartido con Epstein información sensible —como planes fiscales, ventas de activos y medidas económicas— mientras ocupaba cargos ministeriales, en pleno contexto de la crisis financiera global.
Entre los intercambios destaca una fotografía del exministro británico en ropa interior junto a una mujer cuya identidad permanece oculta, así como mensajes en los que Mandelson se refiere a Epstein como su “mejor amigo”. Otro correo particularmente llamativo muestra al exministro alentando al financiero, ya encarcelado, a “luchar por una liberación anticipada”.
Tras las revelaciones, las autoridades británicas abrieron una investigación contra Mandelson, quien se vio obligado a renunciar a su escaño en la Cámara de los Lores. Además, se iniciaron pesquisas sobre sus propiedades y se produjeron renuncias de figuras clave del Gobierno que habrían facilitado su nombramiento como Embajador británico en Estados Unidos. En paralelo, crece la presión política para que el primer ministro, Keir Starmer, deje el cargo como consecuencia de este escándalo.
"Baby" Epstein
“Baby”. Así se refería Nicole Junkermann —inversionista tecnológica con sede en Londres— a Jeffrey Epstein, según revelan los más recientes archivos del caso del pedófilo. De acuerdo con la documentación, Epstein habría impulsado la carrera de Junkermann, nacida en Alemania y también conocida como la condesa Nicole Brachetti Peretti, quien, según los registros, voló en múltiples ocasiones a bordo del avión privado del financiero.
La relación entre ambos habría sido especialmente cercana. En uno de los intercambios, Junkermann llegó a plantear la posibilidad de que tuvieran un “bebé” y se refirió a Epstein como “Mr. Wonderful” (“Señor Maravilloso”). Decenas de correos electrónicos dan cuenta de esa familiaridad: en uno de ellos, Epstein incluso le ofreció trabajo, a lo que Junkermann respondió preguntando si confiaba en ella. “¿Hay alguna razón por la que no debería?”, replicó el financiero.
En 2019, en pleno auge del movimiento Me Too, Junkermann envió una carta a Epstein en la que le deseaba lo mejor y expresaba su esperanza de que dicho movimiento fuera pasajero. “¡Qué mal momento para el Me Too”, escribió. Estos intercambios evidencian la solidez del vínculo entre ambos, el cual también coincidió con el posicionamiento de Junkermann como figura relevante en el mundo de la inversión, como cuando participó en la financiación de Carbyne —empresa respaldada por Ehud Barak, ex primer ministro de Israel— y fue nominada al programa Jóvenes Líderes Globales del Foro Económico Mundial.
Los tentáculos en Francia, Portugal y Eslovaquia
Jack Lang, exministro francés, renunció a la presidencia del Instituto del Mundo Árabe (IMA), en París, tras la publicación de los archivos del caso Epstein. En dichos documentos, su nombre aparece en aproximadamente 600 ocasiones, en correos intercambiados entre 2012 y 2019, que evidencian una estrecha amistad entre ambos y posibles vínculos financieros. Lang es investigado por presunto “blanqueo de ganancias procedentes de fraude fiscal agravado”.
El exfuncionario ha negado las acusaciones, calificándolas de “infundadas” y asegurando que buscan dañar su “integridad y honor”. “Las acusaciones contra mí son infundadas y lo demostraré”, declaró el pasado viernes, según recogió el diario El País. No obstante, medios franceses también lo señalan por haber solicitado favores a Epstein, como el uso de automóviles y apoyo financiero, en repetidas ocasiones.
Caroline Lang, productora de cine e hija del exministro, también fue vinculada al financiero tras revelarse que mantenía una propiedad en copropiedad con Epstein. Este hecho la llevó a renunciar a la presidencia del Sindicato de Producción Independiente, mientras la Fiscalía francesa abrió una investigación contra Jack Lang, quien sostiene que desconocía la condición de criminal sexual de Epstein.
En Portugal, la atención se ha centrado en la Casa Pía, un orfanato que volvió al centro de la polémica tras la difusión de estos documentos. Los archivos reavivaron un escándalo que ya había cobrado fuerza en 2019 con el documental de Netflix The Disappearance of Madeleine McCann, en el que, además de abordarse la desaparición de la niña británica, se mencionaban abusos sexuales cometidos en esa institución por parte de “millonarios estadounidenses”.
The New York Times reporta, además, cómo Miroslav Lajcak, asesor de seguridad nacional del Primer Ministro eslovaco, Robert Fico, dimitió tras la publicación de correos electrónicos entre él y Epstein, en los que ambos hombres parecían bromear sobre mujeres jóvenes.
Fico describió lo señalamientos contra Lajcak como un ataque contra él, afirmando que la dimisión de su asesor privaría al país de "una increíble fuente de experiencia en diplomacia". Lajcak declaró a la Agencia de Prensa Eslovaca: "Nunca me ofrecieron servicios sexuales, nunca participé en ninguno, nunca presencié ninguno y nunca tuve información sobre ellos".
El caso llega hasta el FEM
Børge Brende, exministro de Asuntos Exteriores de Noruega y actual director ejecutivo del Foro Económico Mundial (FEM), habría mantenido una relación cercana con Jeffrey Epstein, de acuerdo con los más recientes archivos del caso. Los documentos señalan que ambos se reunieron al menos en tres ocasiones en Nueva York, donde compartieron cenas. Brende ha asegurado que informó de estos encuentros a la organización.
Los intercambios de mensajes entre ambos se prolongaron hasta 2019, poco antes de la detención de Epstein. En ellos también se revela que Brende, ya al frente del FEM, tenía la intención de visitar la casa adosada del financiero en Manhattan, un inmueble que, según diversas investigaciones, habría sido utilizado por Epstein para trasladar y abusar de sus víctimas.
Aunque Brende ofreció disculpas por la situación y alegó que no revisó con suficiente detalle el historial del financiero, también afirmó haber solicitado personalmente una investigación al respecto. Por su parte, el Foro Económico Mundial, con sede en Davos, Suiza, confirmó la apertura de una indagatoria independiente, cuyo desenlace —señaló el exfuncionario noruego— espera “con interés”.





