Alrededor de 35 mil de los 190 mil habitantes de Prato, Italia, son de origen chino. En el 2013 cinco hombres y dos mujeres murieron en un incendio del taller en el que trabajaban.

Florencia, 10 nov (dpa) - El Papa Francisco denunció hoy en una misa frente a la catedral de la ciudad italiana de Prato la explotación de trabajadores chinos en la industria textil.
Durante la misa, el pontífice tuvo palabras de recuerdo para los siete trabajadores que, en diciembre de 2013, perdieron la vida en un incendio en la fábrica donde trabajaban.
"¡Es una tragedia de la explotación y de las condiciones inhumanas de vida! ¡Y esto no es trabajo digno!". declaró.
La ciudad de Prato, situada a unos 25 kilómetros de Florencia, es uno de los centros neurálgicos de la industria textil italiana y tiene una alta tasa de trabajadores extranjeros. 35 mil de los 190 mil habitantes de Prato son de origen chino.
El Papa quiso recordar que los cinco hombres y las dos mujeres que murieron en aquel incendio vivían en el mismo taller en el que trabajaban.
Durante la tarde, en Florencia, el Papa pidió una iglesia modesta, cercana a la gente. "No podemos obsesionarnos por el poder".
Una iglesia que solo se preocupa por ella y sus intereses, sería triste. "Prefiero una Iglesia golpeada, herida y sucia que salga a la calle a una iglesia enferma", advirtió frente a unos 2 mil 500 delegados de todas las diócesis italianas.
Más tarde, el Pontífice comió junto a algunos migrantes en un comedor social de Cáritas. Durante la tarde, ofició una misa en el estadio del Florencia ante unos 33 mil feligreses.
"La Iglesia, como Jesús, vive en medio del pueblo y para el pueblo", afirmó.
El presidente de la región toscana, Enrico Rossi, celebró las duras palabras del Pontífice de la Iglesia católica y las calificó como un nuevo impulso en la lucha contra la vida "inhumana" y las condiciones laborales de la industria.




