En los últimos años, el veganismo ha ganado visibilidad como una postura ética que busca el fin de todas las formas de explotación a los animales de otras especies. A medida que más personas investigan y acceden a información que durante años fue invisibilizada, la industria cárnica enfrenta cuestionamientos y escrutinio público.
Este mayor nivel de conciencia e información está poniendo en riesgo su modelo tradicional al exponer sus tantas prácticas intensivas que antes permanecían en las sombras, fuera del debate público.
Campaña de desinformación
El pasado mes de noviembre, se hizo viral un hilo en la plataforma Reddit. Un usuario publicó de forma anónima que trabajó para un grupo de la industria cárnica de los Estados Unidos durante un año y permitió que usuarios hicieran preguntas sobre su experiencia, pero aclaró que no podía dar tantos detalles puntuales porque había firmado un contrato de confidencialidad.
El trabajo consistía en desacreditar el veganismo de forma masiva en redes sociales, creando cuentas falsas para hacer publicaciones que pintaran al veganismo como algo extremo, inconveniente y nada saludable, con el objetivo de alarmar y sembrar dudas entre las personas que recién comenzaban a interesarse por la alimentación basada en plantas.
De acuerdo con el testimonio, estas campañas no eran improvisadas. Las personas contratadas recibían un pago por hora y seguían instrucciones claras para intervenir en foros, redes sociales y espacios de discusión. Algunas tácticas eran hacerse pasar por ex-veganos dando testimonios falsos sobre cómo la alimentación libre de productos de origen animal afectó gravemente su salud, criticar las alternativas veganas, exagerar casos aislados y crear todo tipo de experiencias negativas en torno a este estilo de vida.
Lamentablemente este tipo de tácticas no son algo nuevo. Históricamente, distintas industrias han financiado campañas para proteger sus intereses, desde la industria del tabaco negando su relación con el cáncer, hasta empresas de combustibles fósiles desacreditando la crisis climática.
Decisiones mejor informadas
La industria cárnica enfrenta hoy cuestionamientos éticos, ambientales y de salud pública cada vez más documentados. En lugar de adaptarse rápidamente al cambio, algunas estrategias parecen centrarse en desacreditar al mensajero antes que al mensaje. No dejarán de percibir a los animales como recursos desechables, poniendo el dinero por encima de cualquier escenario.
Cuando más personas empiezan a hacer preguntas incómodas (incluso a ellos o ellas mismas), los sistemas que dependen del silencio se sienten amenazados.
El creciente interés por el veganismo refleja una transformación profunda en la manera en que entendemos nuestras decisiones cotidianas. Por eso, informar, dialogar y compartir evidencia no es sólo una defensa, sino una forma activa de cambio. No seamos indiferentes y tomemos decisiones mejor informadas.




