El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, fue uno de los más claros al expresar su escepticismo: “inviable para invertir”.
Ciudad de México, 10 de enero (SinEmbargo).- El ambicioso plan de Donald Trump para Venezuela, que requiere de una inversión privada de 100 mil millones de dólares para poder explotar el crudo pesado de la región, se enfrenta con una dura realidad: los empresarios son escépticos ante la volatilidad del país sudamericano.
“El plan es que inviertan al menos 100 mil millones de dólares para reconstruir la infraestructura energética de Venezuela. Si no quieren entrar, sólo díganmelo. Hay muchas otras personas dispuestas a hacerlo”, advirtió el republicano frente a representantes que tenían más dudas que certezas sobre su.
De acuerdo con The Wall Street Journal, los empresarios coincidieron en que antes de considerar cualquier inversión es necesario un cambio profundo en el marco legal y comercial venezolano, así como protecciones duraderas para el capital extranjero.
Las declaraciones se dieron durante una reunión celebrada ayer en la Casa Blanca, a menos de una semana de la incursión militar estadounidense en Venezuela.
.@SecretaryBurgum: "On behalf of all the oil executives that are here today, @SecretaryWright and I want to say thank you to all of you. It’s your technology, innovation that has put America in the place where today, we are the most energy dominant country in the world." pic.twitter.com/EBHsN2xx0d
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) January 9, 2026
En el encuentro participaron directivos de 17 compañías, entre ellas Chevron —la única petrolera estadounidense que aún opera en Venezuela—, ExxonMobil y ConocoPhillips, empresas que ya han sufrido expropiaciones en el pasado por parte del gobierno venezolano, pero también trabas de las administraciones pasadas de Estados Unidos.
El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, fue uno de los más claros al expresar su escepticismo. Señaló que actualmente Venezuela es “inviable para invertir” debido a la falta de certidumbre jurídica. Recordó que su empresa ha sufrido confiscaciones en dos ocasiones y subrayó que regresar por tercera vez requeriría “cambios significativos” en las leyes y en las protecciones a la inversión.
Por su parte, Ryan Lance, director de ConocoPhillips, indicó que su empresa es el mayor acreedor no soberano de Venezuela y que ha perdido alrededor de 12 mil millones de dólares por expropiaciones no compensadas.
Ante ello, Trump respondió que no se enfocaría en las pérdidas pasadas y aseguró que las empresas “ganarán mucho dinero” en el futuro.
Otros ejecutivos, como Harold Hamm, de Continental Resources, evitaron comprometerse y señalaron que una inversión de tal magnitud requeriría tiempo y condiciones adecuadas.
🇺🇸@VP on the operation in Venezuela:
"It's going to make our country richer, it's going to make our country more powerful, it's going to make our country safer, and it's going to lead to the further decline of drug overdose deaths in the United States of America — an amazing… pic.twitter.com/eJFb9IN999
— The White House (@WhiteHouse) January 9, 2026
Trump aseguró a los empresarios que su gobierno brindará “protección total” a quienes decidan invertir y afirmó que las compañías tratarían directamente con Estados Unidos y no con las autoridades venezolanas. Incluso dejó abierta la posibilidad de que países como Rusia y China compren petróleo venezolano bajo el nuevo esquema de control estadounidense.
La Casa Blanca también confirmó que Estados Unidos tomará el control de la exportación, refinación y venta del crudo venezolano a nivel mundial, luego de la incautación de al menos cinco buques petroleros vinculados al país sudamericano en el último mes.
Actualmente, la producción petrolera de Venezuela se mantiene por debajo del millón de barriles diarios. Aunque Trump se mostró confiado en que las grandes petroleras eventualmente regresarán, los ejecutivos reiteraron en reuniones privadas que, pese al potencial del país, los obstáculos legales y políticos siguen siendo un freno para comprometer inversiones inmediatas.




