La dependencia federal buscará identificar posibles fallas en procesos de toma de decisiones, supervisión o ejecución que pudieran haber contribuido al percance.
Ciudad de México, 14 de enero (SinEmbargo).- Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, indicó ete miércoles que se mantiene abierta una indagatoria tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido en Oaxaca el pasado 28 de diciembre, que dejó un saldo de 14 personas fallecidas y cerca de 109 lesionadas.
En entrevista con medios de comunicación, luego de presentar el programa Semilleros de la Honestidad, la funcionaria explicó que las indagatorias buscan determinar si existió alguna omisión por parte de servidores públicos, empresas o proveedores en el cumplimiento de sus funciones.
Buenrostro señaló que, por mandato legal, la dependencia realiza auditorías permanentes a todas las instituciones y actividades del Gobierno federal, y que, ante un hecho “muy lamentable y triste” como este, se activaron investigaciones más detalladas y específicas con el objetivo de garantizar justicia.

Precisó que las revisiones no se centran únicamente en el accidente, sino en identificar posibles fallas en procesos de toma de decisiones, supervisión o ejecución que pudieran haber contribuido al descarrilamiento. Agregó que, incluso antes del siniestro, al Tren Interoceánico ya sele practicaban auditorías regulares, las cuales ahora serán profundizadas.
Además de la Secretaría Anticorrupción, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario realizan indagatorias para esclarecer las causas del accidente. El Tren Interoceánico, operado por la Secretaría de Marina, contaban con certificados de seguridad, afirmó la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La mandataria informó que ya existe una carpeta de investigación en curso, por lo que las víctimas no necesitan presentar denuncias individuales. Asimismo, recomendó a las personas afectadas acudir a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y advirtió sobre despachos de abogados que ofrecen representación a cambio de comisiones.
El descarrilamiento ocurrió el 28 de diciembre en la región de Nizanda, Oaxaca, en un tramo de la Línea Z, que conecta los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca. De acuerdo con la Secretaría de Marina, una unidad cayó a un talud de aproximadamente siete metros, y dejó 14 personas muertas y 109 heridas.




