En VERSUS se analizó la salida de Adán Augusto del Senado, que exhibe el costo de arrastrar viejas prácticas. Ahora, Morena deberá corregir para no repetir los mismos errores y poner atención con Ricardo Monreal.
Ciudad de México, 2 de febrero (SinEmbargo).- La salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación de la bancada de Morena y de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en el Senado no sólo confirma el desgaste de uno de los cuadros más cuestionados del oficialismo, sino que exhibe una falla estructural del partido para corregir a tiempo perfiles que arrastran prácticas y lógicas del viejo régimen, coincidieron Ana Lilia Pérez, José Hernández y Alejandro Páez.
Lejos de representar una renovación, mencionan, el relevo de Ignacio Mier deja acrecienta las dudas sobre el rumbo político del grupo parlamentario y mantiene abierto el pendiente que representa Ricardo Monreal.
Para el monero José Hernández, la decisión de relevar a Adán Augusto llega tarde y confirma que su permanencia fue un lastre político para Morena y para la Presidenta Claudia Sheinbaum.
“Tuvimos la sorpresa de esta noticia de Adán Augusto López Hernández que decide dejar la titularidad de la Junta de Coordinación Política y de la bancada de Morena en el Senado para dedicarse a lo que él llama ‘trabajo de territorio’ en algo que yo creo que debió haber sucedido hace medio año por lo menos, desde que surgió esta noticia de su Secretario de Seguridad Pública en Tabasco cuando él fue Gobernador”.
El monero Hernández subrayó que el desgaste de Adán Augusto no fue repentino, sino acumulado. “Desde bastante tiempo antes Adán Augusto López Hernández era un lastre para Morena, para la Presidenta en particular. Pasaron muchos meses para que finalmente sucediera algo que debió haber sucedido antes”.
El problema, advirtió, va más allá de un solo personaje y se remite a una herencia política difícil de erradicar.
"Hay un refrán que dice ‘puede sacar al chico del barrio, pero no puede sacar al barrio del chico’. Yo creo que se puede hacer un equivalente con gente como Adán Augusto, que sería algo así como ‘puedes sacar al priista del PRI, pero en muchos casos no puede sacar al PRI del priista’. Y es el caso, evidentemente, de Adán Augusto López, como es el caso de Arturo Núñez también tabasqueño, como es el caso de Ricardo Monreal, como es el caso de gobernadores de muchos estados, exgobernadores, políticos, que se han salido del PRI para incorporarse primero al PRD y ahora varios de ellos están en Morena. Pero no puede sacar al PRI de ellos".

Desde otra perspectiva, la periodista Ana Lilia Pérez vinculó la salida de Adán Augusto con la nueva agenda presidencial, particularmente en materia de reformas políticas y combate a la corrupción.
“La salida de Adán Augusto yo la enfocaría en lo que hoy está anunciando la Presidenta cuando se plantea como prioridad el cambio político electoral que será la iniciativa más relevante, pero también habla de los cambios que vienen en las titularidades del Sistema Nacional Anticorrupción y, que no me imagino, como Coordinador parlamentario Adán Augusto estuviera con esa agenda dadas las imputaciones que él está arrastrando”.
Ana Lilia Pérez consideró que el movimiento de regeneración nacional puede tener efectos positivos en el corto plazo para el Senado, aunque deja abiertos flancos delicados.
“Me parece que va a resultar muy positivo para efectos del trabajo parlamentario que Adán Augusto dé un paso atrás como Coordinador, está en discusión todo el tema de que conservará el fuero y desde mi punto de vista está el enorme pendiente de hasta dónde llegarán las investigaciones que se han abierto contra Bermúdez Requena y todo el círculo que lo protegía, porque quién lo designa cuando estaba en la Secretaría de Seguridad de Tabasco. Pues Adán Augusto López”.
La periodista coincidió en que el problema en Morena no es sólo de nombres, sino de prácticas enquistadas.
"Cuando hablas del priísta que llevan dentro, bueno, el caso de Adán Augusto, la conducta del propio Monreal y todos sus allegados, pues son una evidencia de cómo entre muchos de la clase política, no porque digan ahora me voy a integrar a tal o cual movimiento, van a enarbolar realmente los valores o lo que promulga ese movimiento. Es el caso de Adán Augusto López”.
Alejandro Páez, por su parte, enfatizó que el caso de Adán Augusto López Hernández se dejó crecer hasta volverse un problema mayor para Morena.
“El caso Adán Augusto se arrastra durante mucho tiempo y va dejando secuelas, ese es el gran tema de arrastrar por tanto tiempo a un personaje que es tan cuestionado”.
Recordó que incluso durante la contienda interna de Morena hubo alertas claras por parte del accionar del tabasqueño, pero no se tomaron las medidas necesarias.
“Durante la campaña se cuestionó mucho que Adán Augusto López Hernández gastara tanto dinero, que tuviera al país tapizado, que trajera una cobertura de 24 horas en medios. Se le cuestionó mucho el origen del dinero [...] La crisis el dinero de Adán Augusto durante la precampaña no se contiene nunca. O sea, no hay un momento en el que el partido Morena le llama a Adán Augusto López Hernández, cuyo pasado es de un priísta, no hay un momento en el que le llame y le dice, "Oye, ¿qué pasa con todo esto? ¿De dónde viene el dinero?" ¿Por qué no hay ese mecanismo al interior de Morena? Es un misterio. Yo no sé bien cómo ver eso".
Páez, afirmó que a pesar de esta y otras inconsistencias, al interior de Morena nunca actuó para contener esa crisis.
“La crisis el dinero de Adán Augusto durante la precampaña no se contiene nunca. O sea, no hay un momento en el que el partido Morena le llama a Adán Augusto López Hernández, cuyo pasado es de un priísta, no hay un momento en el que le llame y le dice, ‘Oye, ¿qué pasa con todo esto? ¿De dónde viene el dinero?’ ¿Por qué no hay ese mecanismo al interior de Morena? Es un misterio. Yo no sé bien cómo ver eso”.





