China, la segunda potencia del mundo, pretende obtener el estatus de economía de mercado en diciembre de 2016. El sector teme ser aplastado y afirma que de darle ese título habría un enorme impacto económico y social.
Ciudad de México, 6 de noviembre (SinEmbargo).– La industria siderúrgica mundial enfrenta una crisis de exceso de capacidad y consumo en declive. China "es el contribuyente predominante" a este problema, afirmaron representantes del sector en una declaración conjunta. Al generar cantidades enormes de material de acero y otros, abarata los costos de producción.
Por ello, aseguran en un comunicado, si el gigante asiático es aceptado como una economía de mercado antes de que se realicen las reformas necesarias, habrá un "enorme impacto económico y social" respecto a ese exceso de acero.
De acuerdo con el Comité del Acero de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en la actualidad existen casi 700 millones de toneladas de exceso de capacidad de acero a nivel mundial. La industria siderúrgica china tiene un exceso de capacidad de entre 336 y 425 millones de toneladas, y se espera que crezca en los próximos años.
La consecuencia desembocó en niveles récord de exportaciones de acero desde China al resto del mundo el año pasado y se prevén niveles aún más altos de exportaciones para 2015, expone el informe.
China ha reclamado que se le debe acordar automáticamente el tratamiento como economía de mercado tras el aniversario número 15 de su Adhesión a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en diciembre de 2016.
Los productores de acero en Europa, América del Norte y América Latina no están de acuerdo. Afirman que el Protocolo de Adhesión de China a la OMC no obliga automáticamente a los gobiernos a tratar a las importaciones procedentes de China como originadas en un país con economía de mercado.
"Dado el papel significativo que continúa desempeñando el gobierno de China en muchos aspectos clave de su economía, y especialmente en su industria siderúrgica estatal y controlada, no cabe ninguna duda de que China sigue siendo en gran medida una economía de no-mercado en la actualidad", justifican.
Para el sector del acero, el reconocimiento o el tratamiento de China como economía de mercado a finales de 2016 coincidiría con el punto más alto de exceso de capacidad de producción de acero de China, y con los niveles récord de exportaciones a los mercados internacionales, incluidos los Estados Unidos, la Unión Europea y América Latina, alertan.
Debido al enorme impacto económico y social que resultará del reconocimiento prematuro de China como economía de mercado, "instamos a los gobiernos de todo el mundo a llevar a cabo una evaluación completa de la función que continúa desempeñando el Estado en la economía china y en su industria".
El Instituto del Hierro y el Acero de Estados Unidos, la Asociación de Productores de Acero de Canadá, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (México), la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), la Asociación Europea del Acero (Eurofer), el Instituto Aco Brasil, la Industria de Aceros Especiales (EU) y el Comité sobre Importaciones de Productos Tubulares emitieron hoy la declaración.
CÓMO CHINA AFECTA A MÉXICO
La industria siderúrgica en México atraviesa por un serio problema por la sobreproducción de acero en China, lo que causa implicaciones en la relación comercial que sostienen ambos países, de acuerdo con especialistas.
Jorge Guajardo González, ex Embajador de México en China (2007- 2013), advirtió que “China es una amenaza para México debido a su sobreproducción de acero” y explicó que aunque el país asiático difícilmente regresará a los niveles de crecimiento que registró en las últimas décadas “es importante que entendamos lo que está sucediendo para implementar una estrategia como país”.
El problema es que China, al generar cantidades enormes de material de acero y otros, abarata los costos de producción además que no se rige a los lineamientos globales de competencia porque “no concuerda con su ideología política”, explicaron.
Por cada punto porcentual que aumentan las importaciones asiáticas, en México se pierden alrededor de 3 mil empleos y se reduce en 0.125 del Producto Interno Bruto (PIB). Así lo dio a conocer Manuel Herrera Vega, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) en junio pasado.
Los expertos abundaron que la incertidumbre que deja el gigante asiático está afectando también al mercado bursátil de forma global ya que “la mayoría de las inversiones provienen de los orientales y golpean a los occidentales […] van a afectar a todos porque van a intentar colocar sus excedentes en el mundo para proteger sus 132 millones de empleos en manufactura por su desaceleración”, comentó José Luis de la Cruz.
Para Manuel Molano, director adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), “en el efecto sifón de una economía tan grande como China, México no está tan expuesto al riesgo como Estados Unidos pero éste se reflejará en México”.
Los expertos concluyeron que ante ese panorama México debe implementar una política industrial y comercial bien definida, y en ese sentido Víctor Aguilar Pérez, titular de la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales (UPCI), de la Secretaría de Economía, opinó que “hay que pensar cómo utilizamos las reglas que sí hay, pero hay que hacer algo diferente”.
“Aceptemos de una buena vez que, por más que lo digan los políticos, China no representa una oportunidad para México, representa una amenaza real y hay que enfrentarla”, agregó el ex Embajador.
En julio pasado las compañías siderúrgicas ArcelorMittal, Deacero y Ternium pidieron al gobierno mexicano que se investigaran las importaciones alambrón que se efectuaron de abril del año pasado a marzo de 2015, ya que entraron a este país con precios muy bajos, hecho que daña a la industria interna y “es una práctica desleal de comercio”, según dio a conocer la Secretaría de Economía (SE).





